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hace 19 mins

¡Me resisto a ser papá!

El rechazo parental es más frecuente en hombres que en mujeres.¡Atención a esto!

Es una condición psicológica en la que resulta imposible aceptar al hijo porque, sencillamente, no se genera ningún tipo de afecto. 

Aunque no lo creas, el genio de Apple, Steve Jobs, sufrió de rechazo parental y padeció de esa condición con su propia hija, a quien no reconoció durante muchos años, aun con una prueba de ADN contundente. Dado en adopción, creció pensando que sus padres biológicos no lo querían y que su madre adoptiva tampoco, pues era una convencida de la educación universitaria, cosa que él no llevó a cabo, como el mundo sabe.  A pesar del rechazo parental, el destino de Steve no fue tan trágico,  pero las secuelas fueron evidentes. Él mismo repitió esa conducta como padre y se llegó a decir que tuvo, con Lisa, su hija, una relación traumática.

 

Un adulto problema

De acuerdo con la psicóloga Annie de Acevedo, el que sufre de esta condición no quiere ser padre ni siente amor por su hijo, no lo quiere ver, no es deseado, se niega a la posibilidad de cargarlo, consentirlo, etc., pues se trata de un adulto, que bien sufrió rechazo en su infancia pero que, además, es “inestable, inseguro, un ser que no tiene qué dar, porque no sabe dar. Escasamente, puede consigo mismo, es narciso, egocéntrico, autocentrado, emproblemado, alguien que ve en su hijo una carga y no un regalo, un estorbo y un accidente, que vino a desbaratar la cómoda vida que llevaba. Un adulto que sufre de esto nunca  ha logrado vincularse afectivamente con su hijo,  pues no tiene la capacidad. Esas personas ven como un peligro el vincularse afectivamente con un lazo definitivo”, señala la experta. 
 
 
Un rechazo con consecuencias
 
Algunos papás rechazan la idea de ser padres en un comienzo pero, al ver al bebé, cambian y van adaptándose poco a poco. Otros postergan ese rechazo para siempre con frases cotidianas, como ‘un hijo mío no hace eso o nunca haría eso’, ‘un hijo mío no se portaría así’, ‘un hijo mío sería de tal forma y no de otra’, etc., etc.
 
El amor es tan vital para el niño como una planta necesita agua. Sin eso no va a crecer bien, no va a tener buena autoestima, no será un adulto estable, sino conflictivo, inseguro y con problemas.
 
El niño rechazado crece con un profundo sentimiento de soledad y abandono, y eso, en la adolescencia, se va a traducir en depresión y comportamientos autodestructivos.
 
 
Consejo Mi bebé
 

Es rechazo parental centrarse demasiado en las preocupaciones e ignorar a los niños, sin hablar, sin jugar. Se trata de  papás que no están, de verdad, en ningún momento de sus vidas. 

 

Foto: Istock

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2016-06-27T15:21:26-05:00

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Redacción Revista Mi bebé

Maternidad y Bienestar

¡Me resisto a ser papá!

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