Camel, el color de la temporada

Un clásico, el camel, con aire noble, suave y fácil de combinar, se ha convertido en color básico del fondo de armario.
Camel, el color de la temporada

El camel, tan eterno como discreto, se corona como el color principal de la temporada otoño-invierno 2010-2011. Los diseñadores se rinden ante su sobriedad y aires de nobleza y juegan con él hasta convertirlo en un auténtico fervor.

“Sencillo, básico, neutro, todoterreno y con ciertas reminiscencias vintage”, así lo califica Pepa Fernández, estilista y propietaria del showroom “El Armario de Pepa”, quien asegura que hoy el camel es “el nuevo negro, un tono que se puede combinar con muchísimos colores y que sienta muy bien con gris,  negro y rojo”.

Este color tostado, bautizado como camel por evocar el tono del pelo del camello, es referencia en el mundo de la moda desde la década de los 40, cuando la moda, tras la II Guerra Mundial, se tornó sobria, y este tono, precisamente, fue el encargo de aportar luminosidad y una discreta nota de color a tanta austeridad.

Año tras años, se ha ido reinventado y mezclando con otras tonalidades de la paleta cromática hasta convertirse en el perfecto comodín de la temporada.  Desde que Hannah MacGibbon, directora creativa  de Chloé presentara el pasado mes de febrero el camel en un total “look” en la pasarela,  este color café con leche se ha convertido en el tono fetiche de la temporada.

Pero no sólo esta firma se ha decantado por la sencillez y elegancia del tostado, Marc Jacobs junto a Gianfranco Ferré,  Salvatore Feragamo, Stella McCartney, Hermés, Gucci, Prada  o Michael Kors son sólo algunos de los creadores de moda que se rinde a la elegancia de este tono para sus propuestas de día, mientras que Lavin y Dolce&Gabbana lo eligen para las de noche.

Como protagonista principal de las tendencias actuales, el camel concede poco protagonismo a otros colores. Aunque, de vez en cuando, permite que su amigos el beige, el tierra o el chocolate le acompañen. El brillo y el poderío del oro, del ocre y del cobre solo son admitidos por el protagonista de la temporada de noche y preferiblemente adornados con “paillettes” y aplicaciones de piedra.

Es tal la fiebre que existe por el camel que las tiendas low cost como H&M, Mango, Zara o Blanco han empapelado sus escaparates con prendas de este color.

CÓMO COMBINARLO. En tiempo récord el camel ha desplazado y arrinconado al color nude, también denominado maquillaje, que con tanto gusto y elegancia lucieron actrices como Angelina Jolie, Drew Barrymore, Penélope Cruz, Demi Moore o Uma Thurman.

Antes de adquirir alguna prenda tintada en tostado, lo ideal es saber cómo combinarlo. Ante la duda, opte por el “look” total camel, una apuesta segura. Los mejores diseñadores ofrecen su versión.

La firma Chloé se atreve a mezclar un traje de chaqueta con pantalón recto camel y camisa vaquera, mientras que Barbara Bui lo combina con rojo. Con negro lo mezcla Stella Mccartney, que  propone pitillo negro con jersey de rayas horizontales en tostado y negro, y Hermés, que crea una estética “dandy” con chaleco negro, corbata y bombín.

Giambattista Valli juega con el naranja y Gucci con el marrón chocolate. El verde es el elegido por Dries Van Note, que firma diseños de aire militar, mientras que Tommy Hilfiger prefiere la estética romántica de una jornada de campo.

El gris, que por primera vez deja de compartir reinado con el negro, recupera protagonismo junto al camel a juzgar por las creaciones de Michel Kors. Rochas prefiere mezclar el tostado con amarillo flúor para conseguir mayor luminosidad.

El tono camel se declina en todas su versiones y se extiende por botines, cinturones, botas, bolsos de distintas versiones, zapatos, guantes, sombreros, boinas y echarpes, complementos imprescindibles esta temporada.

Si aún tiene alguna duda, Pepa Fernández le aconseja “invertir en prendas básicas “como un abrigo,  un pantalón de pata ancha, tipo años 70, una chaqueta de corte masculino, un jersey o una rebeca”; eso sí, todas bañadas en camel.

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