El nuevo credo: menos es más

Esta temporada, la moda habla de siluetas inspirada en los años 50, vuelve la onda hippie y los estampados felinos no se quieren ir. El minimalismo es protagonista.
El nuevo credo: menos es más

Pero entre tanta libertad de tendencias, el minimalismo, corriente artística que utiliza elementos mínimos y básicos con colores neutros, formas geométricas  y tejidos naturales, se hace un hueco y adquiere gran protagonismo, tras años de exceso y ostentosidad  con los tejidos y complejidad en los patrones.

Con la ausencia de estampados, el objetivo del minimalismo es reducir a la mínima expresión el ornamento de la prendas y dotarlas de una confección soberbia, en la que los cortes rectos, los escotes discretos, el largo por encima de la rodilla, los pliegues, los drapeados, las siluetas asimétricas y las cinturas ligeramente marcadas adquieren protagonismo.

Sin artificios y con cortes puros y simples, así se presenta el nuevo minimalismo, un retorno a la sobriedad y la austeridad que llega de la mano Francisco Costa, director creativo de Calvin Klein, que con gran honor ha recuperado las líneas limpias para estilizar la silueta femenina y proponer más con menos, eso sí en telas tan nobles como el "cashmere", la seda, la lana o el "chiffon". 

Esta tendencia minimalista tuvo su apogeo en la década de los 90, cuando la diseñadora Donna Karan se convirtió en icono de la moda neoyorquina con una colección limpia y muy favorecedora teñida en blanco y negro, que causó furor entre las damas de la alta sociedad de Nueva York.

El americano Calvin Klein también se apuntó a la tendencia de menos es más y la subrayó con impecables trajes de chaqueta de corte masculino, vestidos rectos, varoniles chaquetas americanas  y pantalones estrechos, prendas que hoy son iconos de la firma.

ESTÉTICA DE PODEROSA EJECUTIVA

El minimalismo actual, que abandera la estética de la poderosa ejecutiva, no es un simple "revival" del siglo pasado, sino una interpretación sofisticada, moderna y muy personal de las líneas y siluetas más ligeras y fluidas. Esta tendencia, donde prima la sencillez y simplicidad,  está liderada por Stella McCartney, Céline, Dries Van Noten, Cerruti, Roland Mouret, Max Mara, Margiela, Jil Sander, Cacharel o Giambatista Valli.

Con cierta vis arquitectónica, Balenciana y Calvin Klein proponen diseños con aires futuristas, mientras que Elie Saab, Narciso Rodríguez y Chloé apuestan por siluetas más femeninas y coquetas. Enorme movimiento y muchísima caída aparecen en las propuestas de Yigal Azrouë y Cerruti.

La mayoría de los diseñadores que han sucumbido a la beldad del minimalismo coinciden en tintar sus prendas con tonos neutros, como el beis, el gris, el camel, el marfil, el arena, el negro, el manteca o el azul marino para evitar romper la sobriedad y limpieza de la estética.

Cerruti, Calvin Klein y Narciso Rodríguez han incluido colores vibrantes y fuertes como el azul eléctrico, el naranja o el morado con el objetivo de llamar la atención de manera sutil, sin que se pierda el espíritu y  la esencia del minimalismo.

Algunos creadores piensan que lo ideal es mantener una discreta relación con colores fuertes que otorgue equilibrio y buen gusto al diseño, además de arroparle con un halo alegre y moderno. Sin embargo, el color característico de esta tendencia es el favorecedor e inmaculado blanco, que será la estrella en las propuestas de la primavera-verano 2011.

Con el minimalismo, la ornamentación barroca y de los complementos "vintage" desaparece. La silueta minimal solo admite zapatos de tacón, botines, bolsos de mano y austeros brazaletes. Ya se sabe que la nueva máxima es: menos es más.

Temas relacionados

 

últimas noticias

Tres consejos para aprender a combinar tu ropa