El barranquillero que diseña zapatos para Cavalli

Edgardo Osorio es barranquillero, tiene 25 años y es el diseñador de zapatos para Roberto Cavalli. Su destreza creativa también ha hecho contribución en sellos como Salvatore Ferragamo y Sigerson Morrison. Entrevista exclusiva
El barranquillero que diseña zapatos para Cavalli

Las pasiones pueden nacer en los lugares más improbables. Y las historias que ilustran esta hipótesis son cada vez más comunes en la cúspide de la alta moda. Individuos que nacen en atmósferas provinciales, alejados de aceras, rascacielos y pasarelas, prueban poseer una chispa interior que los hace arribar, de manera ineludible, a los ámbitos que parecen destinados para ellos.

Hace diez años, en su natal Barranquilla, Edgardo Osorio comenzó a materializar esta premisa. Tenía 14 años y después de las jornadas colegiales, se instalaba en el taller de Francesca Miranda a trabajar. Al terminar el colegio, partió hacia Londres, a estudiar moda en la mítica escuela Central Saint Martins, donde estudiaron otras mentes brillantes como John Galliano, Stella McCartney y Riccardo Tisci. Estando allí, seguía haciendo consultorías para Francesca Miranda y se inició como freelancer para sellos en Estados Unidos y en Europa.

A los 18 años, lo llamaron de Salvatore Ferragamo y de allí en adelante, trabajó con Rene Caovilla y Sigerson Morrison, hasta llegar a Roberto Cavalli, para quien diseña todos los zapatos actualmente. Hoy vive en Florencia y trabaja entre Padova, Hong Kong y París. Además, está lanzando Aquazurra, su propia marca de zapatos de lujo. La noticia del lanzamiento apareció ya en lugares como Style.com, el portal online de la Vogue estadounidense. Durante la pasada semana de la moda de Londres, diseñó los zapatos para Issa, sello favorito de la Duquesa de Cambridge.

¿Por qué te convertiste en diseñador de zapatos?

Siempre he sentido fascinación por los zapatos. Recuerdo admirar el armario de mi madre cuando era pequeño. Además, me crié entre mujeres. Mi madre tenía cuatro hermanas y siempre me llevaban de compras con ellas. Siempre me resultó interesante cómo los zapatos podían cambiar a una mujer. Por alguna extraña razón, diseñarlos me viene de una manera muy natural e inesperada. Lo hago en los lugares más aleatorios: en un avión o un tren, en un restaurante esperando, cuando estoy solo, en la playa, junto a una piscina. Los diseño porque me inspiran, porque dan una particular expresión que deseo transmitir en cierto momento. Los zapatos son, sobre todo, emocionales, los compras porque te enamoras de ellos, no porque los necesitas. Me gusta cómo los zapatos muestran los sentimientos. A través de ellos, uno puede saber lo que una mujer desea comunicar: si se siente elegante, sexy, cómoda, nostálgica, etc.

¿Cómo describirías el estilo de zapatos que diseñas?

Amo las cosas gráficas, modernas y sensuales. Suelo utilizar los mejores materiales y trabajar con los mejores artesanos. Estar en Italia me ha permitido descubrir este magnífico submundo artesanal que ha hecho posible mis sueños más alocados. También me gustan los zapatos muy femeninos que son halagadores para el cuerpo.

¿Qué tanto influye tu procedencia colombiana en tu manera de diseñar?

Como hombre latino, me gustan las mujeres bellas. Cualquier cosa que diseñe debe tener sensualidad y hacer énfasis en la belleza. Las mujeres colombianas y latinas en particular me encantan porque siempre están arregladas y se cuidan mucho.

¿Qué representan los zapatos en la vida de una mujer?

Los zapatos expresan más que cualquier otro ítem de vestir. Hablan sobre quiénes somos y lo que sentimos, comunican nuestro estado de ánimo y nuestro gusto. Los tacones también son un símbolo de empoderamiento, le dan a una mujer una postura, te hacen ver más alta y más espigada.

¿Cómo es tu vida actualmente?

Trabajo entre Florencia, Padova, Hong Kong y París. Hace 6 años comencé una compañía que hace consultoría en accesorios y tengo un estudio de diseño en Florencia. En este momento, acabo de lanzar en Nueva York mi propia marca de zapatos de lujo, llamada Aquazurra. Me preparo para lanzarla en Moscú, Milán y París.

¿Cómo es tu proceso creativo?

Siempre quiero crear el objeto perfecto que tenga balance en la estructura y la línea. La belleza es mi primera preocupación. Además, intento imaginarme a la mujer que usaría el zapato: cómo se lo pondría, para qué lugar u ocasión lo utilizaría, su mundo, con quién está, su tipo de vida. Luego pienso en los aspectos técnicos: ¿quedará bien en el pie? ¿Hará más bella a la mujer que lo use? ¿Hará que sus piernas se vean más largas? Creo que los zapatos son como el maquillaje, debes saber cuál te sienta bien y cómo llevarlo cuidadosamente. No todos los zapatos funcionan en todos los pies, es importante saber vestir esa parte tanto como vistes tu cuerpo.

¿Qué tipo de zapatos debería tener toda mujer en su armario?

Un par de botas fantásticas, tacones negros de buena calidad y tacones nude que puedan pasar con facilidad del día a la noche. También unos zapatos planos hermosos y espadriles para el verano. Pero realmente es complicado, porque pienso que una mujer necesita muchos tipos de zapatos para sus diferentes ánimos y ocasiones. Nunca se pueden tener demasiados zapatos y odio contarlos, es como preguntarle a alguien su edad.

¿Cómo lograste que tu trabajo fuera conocido a tan corta edad?

Estoy trabajando desde que tengo 14 años. Trabajaba en el taller de Francesca incluso los fines de semana. Cuando me mudé a Londres seguía haciendo consultorías para ella y comencé a hacer trabajos freelance para otras marcas, estadounidenses y europeas. Cuando me mudé a Italia por Ferragamo fue igual, estudiaba, trabajaba, siempre me he mantenido ocupado. Es curioso porque la mayoría de mis trabajos se han dado a conocer gracias a recomendaciones y el voz a voz. Es curioso. Las personas me conocían, veían mi trabajo, hablaban de mí y así comenzaron a llamarme más y más.

¿Qué consejo le darías a aquellas mujeres que no pueden comprar zapatos de lujo o de diseñador y que aun así quieren verse con mucho estilo?

Estar bien vestido no significa gastar una cantidad enorme de dinero. El mundo está lleno de mujeres ricas que gastan una fortuna en ropa y aún así se ven terribles. Puedes verte fabuloso con ropa económica, todo depende de la actitud y la personalidad que la persona exude, también de la forma cómo mezcla todo. Cuando de zapatos se trata, recomendaría comprar menos zapatos e invertir en unos de calidad. Creo que las cadenas como Zara hacen un buen trabajo produciendo buenos zapatos que no son caros.

 

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