El inolvidable vestido azul que catapultó a Lady Di a la fama

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La recordada princesa de Gales lució esa tarde un icónico vestido azul de la diseñadora Catherine Walker, el cual le dio mérito para lanzarla a la fama mundial en el Festival Internacional de Cine de Cannes en mayo de 1987.

En días como hoy se celebraría otra versión del aclamado Festival de Cine de Cannes, pero por cuenta de la pandemia ha quedado suspendido. Sin embargo, es momento para recordar uno de los momentos más emblemáticos de aquel mayo de 1987. Rebobinando un poco la película recordamos el paso de la princesa de Gales por la red carpet de este evento cinematográfico que reúne cada año a cientos de personajes del séptimo arte y la cultura mundial.

Aquel 1987 Diana de Gales vivía al interior del Palacio de Buckingham una pesadilla, su matrimonio con el príncipe Carlos anunciaba su estrepitoso final por cuenta de la infidelidad con Camila Parker Bowles, dejó de ser la favorita para la reina Isabel II de Inglaterra y se convirtió en su gran decepción. Pero tras esa situación, Diana no perdió oportunidad en conquistar a todo el mundo por su belleza, elegancia y gran estilo, que le valió la fama como princesa universal.

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Para este evento la princesa lució un vestido azul cielo elaborado en chiffon, ajustado en la parte superior de su cuerpo que le permitía desprender de allí una falda de velo que caía al piso a juego con unos zapatos del mismo tono del vestido que tenían un efecto metálico de tacón medio. La madre de William y Harry completó su estilo con aretes largos de diamantes y piedras de color aguamarina. Su accesorio final fue un chal azul que lució de manera inversa en su cuello, el cual se movía con el viento que refrescaba esa tarde de Cannes.

Diana eligió a la diseñadora Catherine Walker para convertirse en ícono de estilo a través de sus diseños, quedando en la memoria y en la historia los diseños más representativos de esa casa de modas. Catherine la llevó a lucir abrigos, sencillos atuendos que resaltaban la elegancia de la mujer, vestidos de noche y accesorios siempre lujosos y representativos. Para la princesa, Catherine fue su amiga, confidente y de forma indirecta, la estilista que la ayudó a lograr que brillara en cada alfombra roja que pisaba.

Este vestido la catapultó a la fama y fue una de las primeras apariciones donde triunfó la princesa de Gales, ya no era catalogada como la tímida Diana sino como la princesa del pueblo. Lady Di, la mujer más admirada, no consiguió el cariño de la corona, pero sí el afecto de la gente y la admiración del mundo de la moda, que se rindió a sus pies gracias a sus apariciones en las revistas más influyentes del momento.

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