El poder del vestuario en la segunda parte de Maléfica

Maléfica, Aurora y la Reina Ingrith son mujeres que transmiten poder y audacia, así que su vestuario debía transmitir lo mismo.

Foto: cortesía

La diseñadora de vestuario Ellen Mirojnick, quien también estuvo a cargo del vestuario en El gran showman, Behind the Candelabra, creó aspectos distintivos para cada una de las tres mujeres hermosas, poderosas e independientes que son el centro de la historia. Maléfica, Aurora y la Reina Ingrith. 

Su departamento está conformado por algunos de los artesanos más talentosos de hoy e incluye cortadores, encargados de teñir y dar aire de época a los trajes, artistas textiles, diseñadores de utilería, creadores de joyas y compradores. Además de la enorme cantidad de atuendos creados para Maléfica, Aurora y la Reina Ingrith, su departamento también estuvo a cargo de vestir a los casi 600 extras que pertenecían al pueblo. 

Desde el primer día Mirojnick imaginó el reino de Ulstead como un reino más nuevo, animado y citadino. Con eso en mente, se preguntó qué aspecto tendría un cuento de hadas más moderno en un período no precisado entre la Edad Media y el Renacimiento, con una vuelta de tuerca renovada. “Con la libertad de crear una nueva era, ampliamos nuestro uso de composiciones, colores y siluetas diferentes”, dice.

Comenzó por el personaje de Maléfica, interpretado por Angelina Jolie, con quien ya había trabajado antes. “Angie es muy pero muy inteligente, y tiene una visión integral y la capacidad de transitar una historia de manera excepcional”, dice Mirojnick. “Maléfica es un personaje complicado y difícil de definir, con un arco narrativo muy amplio que es el que en definitiva la devuelve a la senda del amor”.

Como el personaje más fuerte de la película, Maléfica debe destacarse del resto, no integrarse con el resto y tener siempre su silueta y formas personales. “Maléfica es un personaje icónico”, explica Mirojnick. “Y una tiene que partir de esa idea y subir un poco la apuesta. Es la estrella en blanco y negro del mundo de hadas de la película, y es la imagen con la que empezamos. Su piel es muy blanca, sus labios son rojos y su cuerpo tiene una silueta con formas muy definidas. Sus accesorios comienzan siendo orgánicos y van evolucionando para incorporar hueso y oro, y con el tiempo diamantes negros y esmeraldas”.

Mirojnick continúa: “Su vestido en la primera escena tiene una tonalidad verde con dorado, con un sutil diseño de reptil. En esta película tiene alas todo el tiempo, así que sus trajes están hechos con telas fluidas y vaporosas que se ven preciosas cuando se mueven con el viento”.

“Hay momentos en los que uno respeta lo clásico, pero busca que los personajes sean familiares, allí Ellen encuentra el equilibrio”, dice Jolie. “Esta película es una secuela, y entonces uno quiere mantener lo que funcionó, aquello a lo que respondió el público, y al mismo tiempo que evolucione. Es muy buena para lograr eso”.

El vestuario de Aurora es etéreo, con algo de sofisticación, ideal para alguien que reina en el mundo de criaturas místicas. Su apariencia es la de un cuento de hadas más moderno, con una paleta de colores impresionistas donde predominan los azules y rosados pálidos. “Sabía que como Reina de El Páramo era esencial que iniciara su viaje con un vestido azul con un diseño de cuento de hadas orgánico, como surgido del bosque. El resultado es la apariencia de un vestido de hojas hecho a mano por las hadas”, dice Mirojnick. “Necesitábamos que se viera completamente diferente de sus vestidos cortesanos”.

La apariencia de la Reina Ingrith contrasta completamente por su seriedad. Su apariencia es majestuosa y a la vez moderna, y sugiere un aire de riqueza y privilegio. Tiene ocho vestidos diferentes, todos parecidos en cuanto a su forma, pero de diferentes telas y con diferentes accesorios. “Usamos colores platino, oro y champagne, combinados con una gran cantidad de joyas para que realmente se destacara”, dice Mirojnick. “Tiene una presencia blanda y fuerte a la vez, y sus colores no dan ninguna pista sobre su maldad… de hecho, logran el efecto contrario”.

 
 

 

Al principio, el público ve a la Reina Ingrith con un vestido de tono champagne pálido y blanco crema, que usa con un enorme collar en cascada de perlas. Para la escena de la comida entre consuegras, usa un vestido de noche color platino con su canesú y falda decorados con un enorme panel de diamantes y perlas. Cuando pelea, su vestido es impactante, transmite poder, belleza y audacia. “Es un conjunto con reminiscencias de armadura, con guantes y hombreras decoradas con perlas y plata. Parece hecho de metal, pero es un tipo muy especial de platino que se incorporó al hilado del diseño”, dice Mirojnick.

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Redacción Cromos

Moda

El poder del vestuario en la segunda parte de Maléfica

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