El Sari, el vestido de las diosas de la India reinventado para las milenial

El sari, los siete metros de seda que han envuelto durante varias civilizaciones a las mujeres de la India, se mantiene a través de los siglos como el vestido femenino del país asiático, y ahora busca un lugar privilegiado en la moda con su incursión en las alfombras rojas internacionales.

El Sari, el vestido de las diosas de la India reinventado para las milenial
Foto: Pixabay.

La entrada de la ex miss mundo india Priyanka Chopra en la industria del cine estadounidense, sumado a su repunte de popularidad tras su reciente boda con el cantante Nick Jonas, ha puesto en escena el antiguo traje como una enigmática y glamurosa prenda digna de los escenarios más selectos del espectáculo.

Un blusa corta que termina encima del ombligo, y un rectángulo de exactos siete metros de tela que envuelven a las mujeres alrededor de la cintura añadiendo un conjunto de pliegues en el frente antes de hacerlo pasar como una estola por el hombro, es el conjunto que arma el antiguo traje indio.

La aparición a principios de junio de Chopra en la portada de la revista estadounidense InStyle vestida con la interminable pieza de tela drapeada puso el foco en la vestimenta reservada para entornos más tradicionales.

Vestimenta de las diosas de la mitología hindú, la tela se mantiene intacta armada en el cuerpo femenino gracias a una antigua y meticulosa técnica trasmitida de madre a hija por generaciones.

"Desde hace años, incluso en nuestro Upanishads y Ramayana, nuestros Vedas (antiguas escrituras indias), nuestros dioses y sus discípulos solían llevar saris, especialmente en la ciudad antigua de Kashi (Benarés), seda tejida a mano que se describe también en nuestros Vedas", cuenta Gopal Sharma, el propietario de una antigua tienda de saris en Old Delhi (la Vieja Delhi).

La autora de "Saris: Tradición y más allá", Rta Kapur Chishti, dice que para tener una idea de su origen se pueden "tomar referencias históricas de los Vedas o la civilización Harappan (3300-1300 A.C.), donde se pueden encontrar esculturas y textos sobre el uso de prendas sin costuras".

Sin embargo los historiadores coinciden en que la prenda milenaria, usada inicialmente como un trozo de tela para cubrir la desnudez, no tiene una referencia de origen precisa.

"No sería posible dar una fecha de nacimiento al sari, y nadie debería intentarlo", dijo a Efe la comisaria de arte Jaya Jaitly.

Reinventar una pieza tradicional es uno de los retos de los diseñadores indios que intentan marcar nuevas referencias en las pasarelas y que cumplen, además, la compleja labor de vestir a las diosas de Bollywood, la industria del cine indio.

"El sari en la India se reinventa mediante el uso de los textiles y los tejidos no tradicionales para crear la prenda. Ahora se hacen diseños más contemporáneos, más ligeros", explica la diseñadora Kanika Jain, fundadora de la marca Kanelle.

"Estos son los saris de la nueva era", agregó. 

Pese a la entrada de las grandes marcas internacionales, el sari persiste en el armario de las mujeres de la India, especialmente para las bodas y los eventos especiales.

Hay también una corriente conservadora que esgrime las llamadas a proteger la cultura ancestral frente a la influencia de occidente.

"Los funcionarios del gobierno deben usar ropa limpia (...) como el sari", ordenó a las mujeres el mes pasado el gobierno del estado de Tamil Nadu (sur), según una circular difundida en el medio indio "India Today".

Para algunas mujeres de la India, el sari es un símbolo de su identidad con la cultura nacional.

Para el director de la casa de saris Tilfi, Udit Khanna, la fiebre del sari ha aumentado en las generaciones más jóvenes con "nuevas formas de armar el sari, añadir complementos y combinaciones".

La también india Deepika Padukone hizo gala de la belleza del sari en la Riviera Francesa sobre la alfombra roja del último Festival de Cannes, descartando vestir trajes de los icónicos diseñadores que mueven las pasarelas internacionales.

Las actrices Sonam Kapoor, Richa Chadda, Nandita Das, Vidya Balan, entre otras, han llevado también esta prenda hasta las alfombras rojas.

Una campaña de las celebridades y las jóvenes interesadas en la moda ha saltado a las redes sociales, donde se invita a las chicas a publicar sus fotos usando el traje indio junto a la etiqueta #SareeNotSorry.

El juego de palabras, que se puede traducir libremente como "es un sari y no lo siento", se hace eco de una antigua campaña que invitaba a las inmigrantes indias a no dejarse seducir por la influencia extranjera.

"Para mí, su belleza radica en su versatilidad, no solo en los pliegues y los tejidos. Representa la elegancia, la feminidad y el poder, y me encanta cómo me siento cuando lo llevo puesto", escribió Chopra al compartir su portada en InStyle.

Para Sharma, miembro de una familia que ha vendido este vestido por generaciones, "el sari está llamando a la puerta, está empezando, y se empezará a usar más en el futuro".