Kate Moss, 25 años provocando
A pesar de ser flaca y desgarbada, la modelo inglesa se ha hecho inolvidable. Rebelde e inocente, ángel y demonio. Esta rubia irresistiblemente sexy es la musa de los diseñadores más importantes por su actitud desenfrenada. ¿Su secreto? Salirse de los estereotipos sin pensar en el qué dirán. ¡Ella es una chica mala que se porta muy bien!
Cuando tenía 16 años, y se preparaba para posar por primera vez en la portada de una revista, Kate Moss se encerró en un baño y se atacó a llorar. Le acababan de decir que se quitara la camisa para empezar con la sesión de fotos y, de no hacerlo, dejarían de contratarla en un futuro. Algo similiar ocurrió a sus 17, edad en la que posó desnuda con Mark Wahlberg para una campaña de Calvin Klein: “No parecía yo –aseguró en una entrevista con la revista Vanity Fair–. Me sentía muy mal de montarme sobre ese hombre musculoso. No me gustó. No pude salir de la cama en dos semanas. Pensé que iba a morir, así que fui al médico y me recetó Valium”.
Sigue a Cromos en WhatsAppLa rubia luciendo una creación de Yves Saint Laurent durante la semana de la moda de Paris en 1994
Moss en la pasarela de Julian McDonald´s en la semana de la moda de Londres de 1999
En una montaña rusa Keith Richards, el guitarrista de los Rolling Stones, supo describir muy bien la esencia de Kate Moss: “Para ser una chica mala, siempre se ha portado muy bien”. Moss es todo menos santa. Mientras estaba en la cima de su carrera, en 1995, fue protagonista del escándalo que armó el diario Daily Mirror al publicar algunas fotos de ella en la que aparentemente estaba consumiendo cocaína. Aunque nunca recibió cargos de la justicia, sí pasó por rehabilitación. Por cuenta de esas imágenes perdió por un tiempo contratos con H&M, Burberry y Chanel. También fueron famosos sus conflictos amorosos con Pete Doherty, que siempre tenían un jugosa fusión de drogas, golpes y rock & roll.