Natalia París y Claudia Lozano, su vida después de la pasarela
Natalia París y Claudia Lozano, ahora más maduras y más profesionales revelan los nuevos talentos que las tienen en la cima.
Por Beatriz Arango
26 de julio de 2016
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Las historias de muchas modelos, especialmente sobre cómo fueron contactadas, tienen que ver con la casualidad y la admiración. Alguien las ve en la calle, reconoce ese detalle único que llaman “factor X”, ese no sé qué, y les sugiere la posibilidad de una carrera en la que juegan factores como belleza, figura, estatura, carisma, paciencia, más paciencia, viajes y dedicación… Y claro, un reconocimiento genuino que pocas veces se agota. Ayer, pasarelas y portadas de revistas. Más tarde, videos musicales, actuación y programas de tv. Hoy, sus propias empresas, marcas de belleza y cuentas poderosas en redes sociales. Las modelos de ayer, como Natalia París y Claudia Lozano, nos dejaron entrar en sus historias.
Comenzó haciendo campañas de marcas pañales, cuando apenas ni gateaba. El destino estaba trazado. Luego, a los 9 años, hizo campañas para las marcas Esprit y Parachute, y a los 15 ya hacía catálogos de vestidos de baño.
Y así se ve Natalia hoy. Serena, con una sonrisa amable para todos, que quiere saber qué hacen las personas que están en el estudio, que trata con afecto y reconoce el buen trabajo de cada uno. Allí cerca, trabajando en su computador, la mira su novio Andee Zeta, baterista de la banda Diamante Eléctrico, y ella le devuelve un amoroso guiño de complicidad.
Con orgullo recibe la frase de que ella abrió puertas. Y es que en el modelaje nacional ella trazó un camino estilístico que aún se mantiene. “Sonrío por dentro cuando escucho que muchas chicas imitan mi carrera, pienso que lo he hecho bien, lo que más me gusta es haber dejado un precedente en los negocios, que otras chicas hagan lo mismo que yo hice con mi empresa paralela al modelaje me hace pensar que todo esto ha valido la pena”.
Y es que Natalia no conoce el ocio o el sentarse a esperar a que las campañas lleguen o que las cosas pasen. ¡Ella hace que pasen!
Y esta lista lo puede confirmar. Tiene al aire campañas con los jeans Natalia París, en el Grupo Éxito; LeBon, de ropa lnterior; Valtika, ropa casual de mujer; productos Gama para el pelo; pijamas Provócame; alimentos naturistas y su propia malteada by Funat, además de colágeno y aceites con aromaterapia.
De este medio exigente, productivo, de satisfacciones y otras veces cruel, ella destaca el arte, el buen gusto y sobre todo la creatividad. “Para mi la creatividad es la clave del éxito y de la felicidad. Si eres creativo te reinventas. ¿Y qué otro propósito tenemos todos si no es ser felices?”.
El talante empresarial, ese que le permite seguir vigente después de los años de pasarelas, lo tiene activo desde niña. “Quizás fui empresaria desde pequeña. En el colegio vendía chicles, brownies, minisigüi, ropa...
La Natalia de hoy se ve como una mujer independiente, emprendedora, segura, espiritual, amorosa y soñadora, muy soñadora. Esa Natalia que reconoce a su mamá Lucía Gaviria como una persona definitiva en su proceso de vida. “Mi mamá siempre ha sido muy exigente, me enseñó la rectitud en los negocios, a pagar de manera puntual, a ser organizada con los papeles, a seguir confiando en la gente pero con papel firmado.
Y en ese orden de ideas no olvida el consejo materno: El dinero divídelo así: una parte para ahorrar, una para invertir y otra para compartir. Y es que Natalia no se cansa. Se declara una mujer con alma de niña a la que le faltan muchas cosas por hacer. Y seguro que tendrán el sello dorado al que está acostumbrada.
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Claudia Lozano
No ad for you
Aunque siempre, desde niña, su sueño fue ser reina, Claudia Lozano lleva muchos años en el modelaje, carrera que la ha llevado, de manera sorpresiva, como suelen llegar las mejores cosas de la vida, por México y España.
A su regreso de España, hizo una impactante portada para Cromos titulada Claudia Lozano, ¡una mujer con muuuy buena espalda!, en la que aparecía semidesnuda, con la cadera envuelta en una bufanda y sandalias plata.
Luego, Paulo Laserna, presidente de Caracol, la invitó a ser parte del canal, pero ella le advirtió que presentar no era lo suyo. Como en el modelaje, no hubo remedio. El camino de la vida la llevaba por ese sendero en el que ya cumplió seis años.
“El arranque fue muy duro, horrible, porque era llegar a otro mundo al que no estás acostumbrado. Fue un proceso difícil en el que conté con un buen acompañamiento. Me tuvieron mucha paciencia. Les agradezco a Paulo, que fue mi maestro y mi gran apoyo; a Diva Jessurum y a Pilar Schmitt, quienes me ayudaron mucho”.
La presentadora del Show Caracol confiesa que siente que todavía hay pasarela para rato. No obstante, tiene negocios familiares y es imagen de una marca de productos de belleza.
Ella sabe que su estilo es inconfundible y que, hasta ahora, no ha llegado quien camine como Claudia Lozano en pasarela. Así que puede tener razón. Hay Claudia y hay pasarela para rato.