
Fotos: cortesia Everfit y PMP
El universo del vestuario masculino se mueve con cierta simpleza o naturalidad entre lo casual y lo formal.
Se trata de un panorama que podría considerarse limitado en el número de siluetas: pantalón, saco y camisa. No obstante, ofrece la versatilidad de los accesorios, los estampados y el aporte del color.
El universo formal del vestuario, explica un documento de Inexmoda, se asocia con las palabras jerárquico, diferenciado, dictatorial o autocrático. Un estilo que nació a comienzos del siglo XX en Londres y París, como diferenciador de los rangos laborales: burgués y obrero.
Así se vistieron los hombres hasta los años 50, añade el texto, cuando los cambios sociales y políticos permitieron nuevas manifestaciones del estilo masculino y se diversificaron las expresiones del vestuario en el entorno corporativo.
Una suerte de 'liberación masculina', que empezó a tomar forma con la presencia de jeans, chaquetas de cuero o camisillas de algodón, que ocupaban el terreno del vestuario interior pero se hicieron indispensables en el exterior. A esto se sumaron los matices rebeldes que impregnaban las prendas en plenos años 60.
Hoy, las decisiones empresariales o los encuentros formales no necesitan de la presencia de una corbata para estar impregnados de seriedad.
Dos ejemplos recientes, altamente inspiradores, por cierto. La genialidad creativa y el poder negociador de Steve Jobs, con Apple, estuvo por encima de su estilo personal. Monotemático y aburrido. Jobs no se desgastaba en asuntos estilísticos. Su 'uniforme' de trabajo lo componían unos jeans Levis 501, saco negro de cuello alto y zapatillas deportivas New Balance.
Hoy, Mark Zuckerberg hace lo propio. Domina el imperio de las redes sociales ataviado en jeans, camiseta interior gris y tenis. Porque, dice, no quiere invertir tiempo en pensar qué ponerse, mientras puede estar trabajando en nuevos desarrollos o en acompañar a su esposa Priscilla en la crianza de sus hijos.
Hoy, que el mundo empresarial permite un poco más de expresividad (lejos de la corbata) y se hacen más evidentes los toques personales, que definen el estilo de quien los lleva, las marcas de moda masculina apuestan por estar a tono con ideas como los sacos en materiales más livianos, que abandonan la rigidez del negro y el paño, para acercarse a la frescura del denim o el algodón.
Volviendo a la definición de Inexmoda, el universo casual está vinculado con los términos versátil, funcional, flexible y confortable.
Para los padres que saben que este es el estilo que los define, las marcas les proponen menos trajes en armonía rigurosa y más posibilidades en camisas con estampados divertidos y refrescantes, pañuelos, pines o broches para sus sacos y blazers que hacen juego con los jeans y una camiseta básica. Un nuevo ejecutivo sabe que el blazer es su indispensable y que, a partir de él, se permite intervenciones divertidas y arriesgadas con el color de las medias, el estampado llamativo de la camisa o el contraste de unas flores con arabescos en los falsos del cuello o los puños.
La moda para ellos cada día se renueva más. Explorar posibilidades es el reto para los sentidos. Un regalo en el Día del Padre puede ser un buen comienzo de un nuevo ropero.
¿Qué hacer?
1. Usar estampados llamativos en formato mini. Una camisa blanca con pequeñas bicicletas o barcos, habla de la actitud jovial de quien la lleva.
2. Aportar color. Si no quiere ser muy llamativo, recurra a ojales, costuras, forros del saco, cordones o puños. Son una alternativa para llevar color con un toque de desenfado.
3. Usar medias de estampados vivaces. Quien se atreve a usarlas en rojo, fucsia, amarillo o de pepas, calaveras o vistosos rombos, dice, en silencio, tengo estilo.
¿Qué no hacer?
1. Usar medias tobilleras. El entorno laboral no necesita de la presencia de medias deportivas. Déjelas para el gimnasio.
2. Elegir mal la talla. En nombre de la comodidad o por miedo a la palabra slim (ajustado), muchos hombres se visten una talla por encima de la real. Mala noticia: le dan más volumen a su cuerpo.
3. Recurrir al saco para todo. El saco del traje de corbata no le sirve para todos los atuendos. Haga la inversión en un blazer de algodón gris, azul navy o negro, para llevarlo con jeans y pantalones de denim. Así llega con naturalidad al universo casual.



