El show de Letterman

Desde el momento en que la televisión en blanco y negro registró la imagen de los astronautas sobre la superficie de la Luna, el mundo de la imagen y del espectáculo cambió. Nada era imposible. Los efectos especiales del cine ya no eran lo máximo.

Los talk shows, entrevistas pregrabadas con apariencia de estar en directo con audiencia en estudio, nacieron con Johnny Carson, ex actor, comediante y escritor. Carson fue el crack indiscutible, imbatible en este género durante casi tres décadas (del 62 al 92) con el Tonight Show, para la cadena NBC. Jugador de golf, aparecía como un profesional acompañado por una fanfarria simulando su swing, para delirio de sus espectadores. Entre sus invitados estuvieron desde el presidente Ronald Reagan hasta Frank Sinatra, pasando por Clint Eastwood.

La importancia de estos presentadores está en que convirtieron a sus personajes en espectáculo. Carson impuso una moda descomplicada. Aparecía tras un estruendoso “heeeere comes Johnny”; a su derecha, con sacos a cuadros en paños de tweed y llamativas corbatas, siempre bronceado por la práctica del golf y con su pelo blanco, se ubicaba el presentador Ed McMahon. Sus sarcasmos cambiaron el sentido del humor de los estadounidenses.

Carson se inmortalizó cuando llevó al estudio a Marilyn Monroe en pleno romance con el presidente Kennedy. En 1993 fue reemplazado por Jay Leno, quien en adelante entrevistó a lo divino y lo humano casi sin tomar vacaciones hasta hace un año, cuando cambió su formato para apostarle al prime time de las 10 p.m.

Hoy, un escándalo de sexo, mentiras y televisión ocupa las primeras páginas de periódicos como The New York Times y, de ahí para abajo, las revistas del corazón y los tabloides amarillistas.

Se trata nada menos que de los trapitos al sol del más reconocido de los presentadores de talk show de la televisión estadounidense: David Letterman. Claro que no siempre fue el primero. Llegar al lugar de audiencia que hoy ocupa le tomó años. Letterman llevaba diez presentando el Late Nigth with David Letterman, después del Tonight Show, de Carson, para NBC. Sólo soñaba con sucederlo. Luego de seguir sus pasos y haberle dado a la misma cadena mucho dinero en entradas comerciales por su alto rating, lo logró.

Su contendor más fuerte fue Jay Leno, otro gran presentador y comediante que desde el 92 ganó la pelea gracias a su exclusiva entrevista con el actor inglés Hugh Grant, luego del escándalo por conducta obscena en una calle de Los Ángeles. Leno se convirtió en el rey de la noche durante 17 años hasta su retiro este año cuando fue reemplazado por Connan O’Brien, quien no ha tenido éxito. A partir de ese momento, Letterman ha reinado desde la CBS.

La noche del 1º de octubre será recordada por la gran audiencia de Letterman, que aparece siempre contando chistes en su estudio de Broadway con sus características medias blancas y siempre de saco y corbata. Esa noche, entre chiste y chanza, admitió su adulterio e hizo pública la revelación de estar siendo extorsionado en dos millones de dólares por el productor de televisión Robert J. Halderman, quien amenazaba con revelar sus relaciones sexuales con diferentes miembros de su equipo de trabajo.

Nunca antes en la historia de la televisión un presentador había utilizado su propio medio para revelar intimidades. Letterman, soltero hasta hace seis meses, había contraído matrimonio con la madre de su hijo de cinco años, a quien ofreció excusas públicamente. Show, de Carson, para NBC. Sólo soñaba con sucederlo. Luego de seguir sus pasos y haberle dado a la misma cadena mucho dinero en entradas comerciales por su alto rating, lo logró.

Su contendor más fuerte fue Jay Leno, otro gran presentador y comediante que desde el 92 ganó la pelea gracias a su exclusiva entrevista con el actor inglés Hugh Grant, luego del escándalo por conducta obscena en una calle de Los Ángeles. Leno se convirtió en el rey de la noche durante 17 años hasta su retiro este año cuando fue reemplazado por Connan O’Brien, quien no ha tenido éxito. A partir de ese momento, Letterman ha reinado desde la CBS.

La noche del 1º de octubre será recordada por la gran audiencia de Letterman, que aparece siempre contando chistes en su estudio de Broadway con sus características medias blancas y siempre de saco y corbata. Esa noche, entre chiste y chanza, admitió su adulterio e hizo pública la revelación de estar siendo extorsionado en dos millones de dólares por el productor de televisión Robert J. Halderman, quien amenazaba con revelar sus relaciones sexuales con diferentes miembros de su equipo de trabajo.

Nunca antes en la historia de la televisión un presentador había utilizado su propio medio para revelar intimidades. Letterman, soltero hasta hace seis meses, había contraído matrimonio con la madre de su hijo de cinco años, a quien ofreció excusas públicamente.

Disculparse por televisión se ha vuelto el modus operandi más común de presidentes, ex candidatos, senadores, ministros y cualquiera otra figura del mundo del poder. La gente espera, como parte del espectáculo, ver si el personaje llora o se rasga las vestiduras. Todo hace parte de la doble moral. “El show debe continuar”.

En Colombia, David Letterman será recordado por la entrevista a Andrea Noceti en 2001, cuando le preguntó al aire si tendría el talento especial de tragarse 50 bolas de heroína para una inexistente competencia de talentos en Miss Universo. Luego de la ira nacional, Letterman se disculpó, pero lo que se demostró con este y mil chistes más es que el hombre hace cualquier cosa por hacer reír a su público.

Esta vez le tocó en carne propia vivir su desventura. Lo que resulta increíble es que Letterman está lejos de ser inculpado o sancionado. Su show ha aumentado un 20% la audiencia desde su espectacular declaración.