Sofía Vergara, la tercera mujer más deseada del mundo

Desde sus saltos sobre la arena caliente en un comercial hasta su triunfo en Modern Family, la actriz barranquillera no ha dejado de provocar con su talento y sus atributos.
Sofía Vergara, la tercera mujer más deseada del mundo

Sofía Vergara es una de las mujeres más deseadas del planeta. La tercera de una lista de 99, para ser exactos, si nos atenemos a las estadísticas de la revista online AskMen. ¡Como si no lo supiéramos! Como si no la hubiéramos visto dar brinquitos sobre la arena caliente en un comercial de Pepsi, quitándose prenda por prenda, en un striptease que estuvo al borde de provocar más de un infarto cuando no había cumplido ni 18 años.

En ese entonces el éxito del comercial consistió en tentar al público con la posibilidad de que Sofía se quitara el top de su vestido de baño, en su odisea por llegar al carrito de refrescos sin quemarse los pies. Pero no lo hizo. Prefirió dar simpáticos saltitos, y aquello fue la sensación.

Quizás ese haya sido uno de sus secretos, que aún hoy no haya sucumbido a la tentación de quitarse el top frente a las cámaras en una época en la que los destapes son no solo corrientes sino rentables, y que haya decidido más bien dejarlo todo a la imaginación de los millones de fanáticos que ruegan por una sesión de esas.

Sofía Vergara es una de las mujeres más deseadas del mundo según una revista a la que le sobran candidatas del calibre de Angelina Jolie, Megan Fox y Jessica Alba. Y lo es no porque apenas hoy sus lectores hayan descubierto las curvas colosales de su cuerpo, sino porque han podido corroborar, gracias a Modern Family, que sus atributos físicos combinan muy bien con su sensualidad latina, con su espontáneo humor barranquillero, con su genuina personalidad.

Porque durante los años que lleva la colombiana abriéndose paso en el competido mundo del espectáculo en Hollywood, no ha dejado de ser quien es. No ha tratado de borrarse el acento, no ha intentado esconder sus raíces, no ha aprovechado su cuerpo para las dosis de exhibicionismo que tantos dividendos (y tan cortos) suelen cobrar las decenas de actrices y modelos que intentan triunfar en la televisión estadounidense.

Lo que ha hecho es trabajar intensamente a la espera de que lo demás llegue por añadidura. “Tienes que estar encima de eso todo el tiempo, tratando de conseguir buenos guiones. Estar ahí, estar ahí, estar ahí, no hay nada más que puedas hacer sino tratar de crear. Es la única manera de ser una actriz latina en Hollywood”.

Belleza, talento y trabajo, tres atributos que no siempre combinan con el equilibrio deseado, pero que finalmente confluyen en Sofía después de más de una década de esfuerzo.

“Hazte a un lado, Salma Hayek –escribe AskMen sobre Sofía–, hay una nueva bomba latina en la ciudad”. Por supuesto, lo dicen por su prominente escote, gracias al cual sus lectores la han encaramado en el podio de las deseadas. “Podríamos hablar de la inteligencia del guion, pero todos sabemos que los hombres (especialmente la franja que va de los 18 a los 34 años) acuden a ver Modern Family para tener su dosis semanal de Sofía Vergara”. Sin embargo, también admiten su creciente popularidad derivada de su talento. “La picante matriarca de la serie es una de las actrices de comedia más hábiles de la televisión”.

No es gratuito. La deliberada afectación de su acento, la picardía de sus ocurrencias y la desbordante y graciosa coquetería frente a la cámara la hicieron merecedora de sendas nominaciones a los Globos de Oro en la categoría de mejor interpretación femenina en papel secundario en una serie, y a los premios del Sindicato de Actores en la categoría de mejor interpretación femenina en una comedia.

El programa, que ya lleva dos temporadas y para el que ha grabado 46 capítulos, tiene a la colombiana gozando de sus 15 minutos de gloria, un cuarto de hora que puede que se extienda mucho más. Por estos días anda filmando en Nueva York la comedia La víspera de año nuevo (New year’s eve), dirigida por Garry Marshall, al lado de la actriz Katherine Heigl. La cinta está plagada de estrellas como Robert de Niro, Ashton Kutcher, Hilary Swank y Michelle Pfeiffer. No obstante, en una pausa sacó tiempo para asistir al Super Bowl en Arlington, Texas, donde ofició como anfitriona de la gala oficial previa al evento.

El año pasado se paseó por los más importantes programas de entrevistas de la televisión estadounidense. Dos veces en el Show de David Letterman, una en el de Larry King, otra en el de Oprah Winfrey, una más en el de Jay Leno, y dos en el de Jimmy Kimmel. Y en todos ellos ha sacado a relucir toda su mordacidad y su desparpajo barranquillero.

Nada en ella parece ser preparado. Sus respuestas son tan espontáneas que en más de una ocasión han dejado fuera de base a sus entrevistadores. Tampoco tiene ínfulas de estrella, ni se comporta como tal. En 2009, en los días previos a su estreno en Broadway en el musical Chicago, en el que hizo el papel de Mama Morton (interpretado por Queen Latifah en la película), una periodista le preguntó qué expectativas tenía con respecto a la presentación. Con la voz grave y la carcajada afónica que la caracteriza, respondió: “Que no se me vaya a salir ningún gallo, esa es la única expectativa que tengo”.

Que sea un símbolo sexual no es una novedad. Lo nuevo es que cinco millones de votantes la hayan preferido por encima de la despampanante Miranda Kerr (quinto lugar), la voluptuosa Scarlett Johansson (séptimo puesto) y de la ensoñadora Anne Hathaway (décima en la lista), cuando el año pasado ni siquiera figuraba en el conteo. Eso solo habla de la trepada que se ha pegado Sofía Vergara en el corazón de los televidentes estadounidenses en el último año, con algo más que una cara bonita y un cuerpo de ensueño. Justamente a eso se refirió hace poco, durante un programa en el que el conductor Jimmy Kimmel hablaba sobre la escasez de talento femenino para la comedia y el cliché de siempre poner a las bonitas como “la buena tonta” que solamente tiene la función de acompañar al protagonista. “Creo que para que una mujer sea capaz de ser graciosa, tiene que dejar de sentirse bella o sexy y parecer tonta. Yo creo que hay que olvidar todo eso para poder ser divertida”.

Curiosamente, a sus 38 años, esa gracia la ha vuelto todavía más atractiva. De la época en la que apareció en el comercial de Pepsi a su figuración en las alfombras rojas de Hollywood, Sofía Vergara ha sabido aprovechar todas sus virtudes, las de su físico y las de su arrolladora personalidad. Tanto que hay quienes piensan que ahora que su novio, Nick Loeb, ha anunciado sus intenciones políticas, los votos no surgirán de sus cualidades para el servicio público, sino de contar entre sus principales atractivos, con una mujer como ella, una de las mujeres más deseadas del mundo.