La hermana perdida de Oprah

Solo Oprah Winfrey es capaz de convertir un secreto familiar en un negocio rentable. El programa en el que confesó que acababa de conocer a su media hermana ha sido el más visto desde que estrenó su propio canal de televisión.
La hermana perdida de Oprah

El programa del lunes 24 de enero prometía la combinación exitosa de siempre: llanto, abrazos, confesiones y sorpresas. Lo que el público y los televidentes del Oprah Winfrey Show no imaginaron era que la persona que se iba a sentar en el sofá a revelar un increíble secreto era la propia Oprah. “Tengo una media hermana que no conocía, y hoy quiero presentarla oficialmente al mundo”.

Pasada la confesión, la sorpresa se hizo mayor cuando una mujer bastante parecida físicamente a la presentadora entró en el set. Se lamaba Patricia. Las lágrimas no se hicieron esperar. La presentadora no podía esconder la felicidad y el descanso de haber contado un secreto que ella misma define como el “milagro de los milagros”.

Claro que si se hacen las cuentas del tiempo transcurrido desde que Oprah se enteró de la noticia, al día en que decidió hacerla pública, el episodio dio la impresión de ser una estrategia de mercadeo cuidadosamente planeada. Oprah dijo que el 25 de noviembre había visto a su media hermana por primera vez, en una comida de Acción de Gracias. Pero fue solo el 24 de enero, dos semanas después de estrenar su propio canal de televisión, OWN, que compartió su secreto en público. Doscientos noventa y siete mil televidentes sintonizaron el programa, 47.000 más que lo habitual, razón suficiente para pensar que Oprah se hubiera aprovechado de su propio drama personal, para explotarlo en televisión.

Mientras la mujer más importante de la televisión estadounidense gana más seguidores mostrándose sensible y sufrida, la verdadera protagonista es su media hermana. Nacida en 1963, Patricia fue dada en adopción porque Vernita, su mamá biológica, no tenía manera de mantenerla. En esa época, Vernita envió a Oprah a vivir con el papá, mientras ella criaba a sus otros dos hijos. Patricia, al mismo tiempo, creció en siete hogares de paso. A los 17 años ya era madre soltera y seis años después tuvo otro hijo.

Fue precisamente esa inestabilidad lo que la llevó a buscar a su familia biológica con la ayuda de una agencia de adopción. En 2007 una trabajadora social la contactó para decirle que habían encontrado a su mamá pero que ella no quería conocerla. Ese mismo día, viendo el show de Oprah, quien casualmente entrevistaba a su mamá, Patricia reconoció que los lugares y hechos que Vernita contaba coincidían con la información que tenía de su madre biológica.

Le tomó casi un año demostrar que era la hermana de la tan famosa presentadora. Al ver que su mamá se negaba a conocerla, contactó a una sobrina de Oprah. Según la famosa presentadora, quien no pierde oportunidad para asegurar que su vida es un libro abierto, prefirió esperar un tiempo prudente para que este episodio no se volviera comidilla de los diarios amarillistas. “Tal como funcionan hoy los medios, no había manera de evitar que esto llegara a la prensa y fuese explotado. Si no fuera verdad, no me importaría lo que dijeran los medios, pero como sí lo es, quise que ustedes lo escucharan primero de mi propia boca”.

Es una historia más de superación en la tormentosa vida de Oprah, quien años atrás confesó haber sido violada por un tío, tener un hijo a los 14 años que murió a las seis semanas de nacido, y haberse prostituido. Historias tristes que para esta mujer de 56 años no son sinónimo de amargura sino de riqueza, porque cada vez que confiesa algún secreto oscuro, su audiencia se duplica. En 1995, cuando reconoció ante dos ex drogadictos que había fumado crack, su audiencia aumentó un 45%. Nada comparado con el día cuando reveló que su hermano Jeffrey había muerto de sida y su otra hermana, quien por coincidencias también se llamaba Patricia, falleció bajo extrañas circunstancias. Más de 200.000 espectadores sintonizaron el programa.

Después de tantas tragedias, Oprah asegura ahora que haber encontrado a otra hermana es el milagro de los milagros. Y si lo es para ella, ¿cómo lo será para Patricia? .

Temas relacionados