Inés M. Zabaraín, la cara seria del 1,2,3

Dos razones motivaron a la samaria a cambiar de canal: su familia y el público de CM&
Inés M. Zabaraín, la cara seria del 1,2,3

Muchas lágrimas ha ocultado Inés María Zabaraín en sus casi 20 años de profesión. Las noticias que ha presentado en los informativos por los que ha pasado no han sido nunca fáciles de contar. El drama de los secuestrados es el tema que más le ha dolido, pero su profesionalismo la ha hecho lucir imparcial, seria y contundente.

Lo único que no puede ocultar, lo único que la desborda y que transmite con cada una de las palabras que pronuncia fuera de cámara es el amor por su familia.

Ese fue el motivo que la llevó a dejar atrás un trabajo de once años como presentadora de Noticias Caracol, para darle paso a un nuevo oficio en CM&, donde además de conducir el noticiero hace parte del nuevo grupo de periodistas de la conocida sección 1,2 3 , liderada durante nueve años por Claudia Hoyos. A ella le tocó el papel de la seria. A sus compañeras, Ana María Trujillo y Catalina Aristizábal les correspondieron los comentarios ácidos, jocosos y picantes.

Su jornada en Caracol empezaba a las cinco de la mañana, mientras que la de su esposo comenzaba en la noche. Las reuniones del colegio de sus tres hijos no entraban en su agenda, así como los desayunos junto a ellos y otros episodios familiares de los que no podía participar.

La propuesta del director del noticiero CM& Yamid Amat no pudo ser más acertada. Un horario que cuadraba con el de su esposo, un nuevo reto (el 1,2,3) y un nuevo público: los líderes de opinión.

En medio de los libros y discos que guarda en el estudio de su casa, la samaria habló con Cromos sobre este cambio.

¿Por qué dejar un medio masivo para trasladarse a uno más específico?

Por el público que tiene CM&. Este es un target de opinión, es el tipo de programa que ven quienes mueven los medios colombianos, y estar en él es una satisfacción. La otra razón es que necesitaba cuadrarme con el horario de Jorge Alfredo, fue también una decisión familiar.

¿Su carrera como presentadora empezó en 1992, lleva casi 20 años en una sola rama del periodismo, nunca ha sentido ganas de probar otro campo?

El problema es que por ejemplo la reportería es una labor para una persona que no tiene hijos, ni esposo, ni preocupaciones familiares, pero es la esencia del periodismo. Mi primer trabajo fue en Panorama, donde además de presentar hacía informes, también edité una revista latinoamericana sobre gafas y moda, y estuve un tiempo colaborando con la revista Cambio. Aunque mi pasión es la televisión no descarto en un futuro hacer periodismo escrito. La televisión es mi pasión pero las revistas de moda y actualidad me parecen interesantes. Me gustan las revistas sobre variedades y actualidad.

¿Y si tuviera que crear un espacio propio de televisión, qué propondría?

Me inclinaría por un programa o de perfiles, de la faceta personal y familiar de los personajes, o por uno social, algo que aportara.

¿Por qué cree que los presentadores colombianos perduran en sus oficios?

Antes no era así, las presentadoras llegaban al noticiero pero esa no era su prioridad, estaban un tiempo y se retiraban. Ahora los presentadores hacen una carrera que les da credibilidad, que es una de las características fundamentales para desarrollar este oficio.

¿Qué debe tener un buen presentador?

Primero, preparación diaria, oír radio, leer periódico, navegar en internet y nunca sentarse sin tener ni idea de la noticia que va a presentar. Segundo, un estilo propio, no imitar a nadie y tratar de contar la noticia en lugar de leer.

¿A qué se debe el nuevo formato de la sección 1,2,3?

Yamid Amat decidió darles el espacio a tres presentadoras porque tuvo una misma persona haciendo la sección durante 9 años, con un estilo muy marcado, así que cualquier reemplazo iba a generar muchas comparaciones. Él, que es el rey de la creatividad, decidió que fueran tres, cada una con su estilo.

¿En qué momento dejaría la televisión?

Cuando esté toda arrugada y empiecen todos a decir mire como está de arrugada (risas) No es fácil dejarla, la tv tiene una magia que es el reconocimiento y el que diga que no le gusta es un mentiroso. La gente no se retira porque quiere sino porque pasan los años, viene gente atrás entre otros factores.