Julie Zorrilla, la sorpresa de American Idol

Con apenas 20 años, esta colombiana, que huyó de la violencia hace 12 años con su familia, fue la gran revelación del programa estadounidense y ahora vive sus 15 minutos de popularidad.
Julie Zorrilla, la sorpresa de American Idol

No recuerda cuál fue el día exacto en que se enamoró de la música, pero asegura que desde que tiene conciencia ese ha sido su amor verdadero.

En cuestión de semanas, esta caleña dejó de ser la estudiante estrella del Musician Institute, de Hollywood, para convertirse en un fenónemo en Estados Unidos. Empujada por uno de sus maestros de interpretación vocal y con el apoyo de su familia, en enero pasado la joven se inscribió en el popular concurso American Idol, que busca nuevos talentos. Y como tocada por la varita mágica de un hada madrina, de repente se volvió famosa y le dijo adiós al anonimato.

Desde el primer día que se subió al escenario del popular reality show de la cadena FOX, la cantante no solo conquistó al temible jurado, integrado por Jennifer López, Steven Tyler y Randy Jackson, sino que de paso enamoró a una audiencia que aplaudió su potente voz y su belleza latina.

Un paso en falso, y el capricho de los votantes, la privó de entrar en el grupo de los 10 mejores intérpretes de esta temporada, pero eso no le impidió que su voz quedara grabada en la mente de sus seguidores, de la prensa y de algunos productores que ya la tienen en la mira.

Desde el momento de su eliminación, el teléfono no ha parado de sonar, medios como CNN, MTV, Univisión, Telemundo, ABC y FOX la han buscado para entrevistarla, y la firma Interscope Records, que tiene entre sus artistas a figuras como 50 Cent, Justin Bieber, Black Eyed Peas, Eminem, Nelly Furtado y Lady Gaga, ya dio muestras de estar interesada en grabarla.

“No pasar al Top 10 no me quita la felicidad que siento”, le dijo a CROMOS. Julie vivió los primeros años de su vida en la casa campestre que sus padres tenían en las montañas de Jamundí, un paraíso lleno de árboles, rodeado por un riachuelo y el canto diario de los pájaros, donde vivió experiencias maravillosas y conoció a su primer ídolo musical: Michael Jackson. “La casa parecía un zoológico. Teníamos como 15 perros, varias tortugas, gallos, gallinas y un cerdo que se llamaba Pumba, que era mi favorito, y cuando no me la pasaba imitando a Michael Jackson o tomando clases de piano me ponía a darles clases de música a los animales, ¡clases de música!”. Pero luego la guerrilla comenzó a acosar a su familia, y su padre decidió que era mejor buscar un futuro fuera de Colombia.

Ahora vive su sueño lejos del Valle. “Se me abrieron muchas puertas y por ahora estoy escribiendo bastante, mirando ofertas de trabajo, pero necesito sentarme, tomarme un tiempo de descanso, esperarme un ratico y analizar con mi agente las diferentes posibilidades para ver qué rumbo tomar”. Con semejante voz, no hay duda de que cualquiera que tome será correcto.

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