Conversaciones con Hugo Zapata

El artista antioqueño inauguró en días pasados en Bogotá la obra pública Poniente, una escultura que juega con la luz del sol. Antes de viajar a París a presentar su trabajo, contó de qué material está hecho.
Conversaciones con Hugo Zapata

¿Para qué le sirvió la arquitectura?

Me abrió la perspectiva del arte contemporáneo, la relación con el entorno urbano, con el espacio del hombre.

¿Qué le saca la piedra?

La falsedad.

Su mineral preferido.

El hierro.

¿Cuál es su piedra angular?

La lutita, que es la piedra con la que trabajo.

Su obra pública favorita.

Poniente: la que inauguré en el Banco de la República.

En qué lugar del mundo le gustaría tener una obra suya.

En el Central Park de Nueva York.

Un edificio que lo descreste.

El Museo Guggenheim de Bilbao.

Un momento sublime.

Cuando murió mi mujer, la dulzura de su muerte.

¿Cuál es su mayor virtud?

Ser cristalino.

¿Y su mayor defecto?

A veces soy descuidado con las cosas, con la vida.

Su autor favorito.

Constantino Kavafis.

¿Dónde le gustaría pasar sus últimos días?

En mi casa de El Retiro, de allá solo me sacan acostado.

¿Qué obra de arte lo ha dejado sin aliento?

Unas esculturas de Isamu Noguchi.

La obra de arte colombiana de todos los tiempos.

Me conmueve mucho la obra de Doris Salcedo.

¿De qué se arrepiente?

De mi falta de constancia.

¿Qué lo inspira?

La naturaleza.

El sonido que más le gusta.

El del chelo, es lo más cercano a la voz humana.

Un artista.

Mark Rothko.

¿Cuál sería su última cena?

Una sopita de pescado.

¿Qué quiere que diga su epitafio?

“Vivió con amor serenamente”.

¿Qué lo hace llorar?

Ver a Charles Chaplin en La quimera del oro.

Su mayor locura.

Bailar en una fiesta, porque no soy buen bailarín.

¿Un recuerdo de infancia?

Las caras de muchas personas mirándome y diciendo pobrecito, y estar cubierto de una crema amarilla llamada picrato de butesín. Me quemé con agua caliente pero no me acuerdo del dolor sino de esa imagen.

¿Cuál es su idea de felicidad perfecta?

Una mujer con una sonrisa preciosa.

¿Qué le inspira ternura?

Los niños, suena obvio pero me inspiran una ternura mágica.

Un día memorable.

Cuando cumplí 50 años y estaba en Jaipur, en la India, montado en un elefante.

Un día triste.

Sería mejor una semana, porque en la misma se fueron mi mujer y mi mamá.

¿Cuál es la virtud que más admira?

La entrega, la comunicación entre los seres.

Un objeto que le sobre a la humanidad.

Las armas.

Su ciudad favorita.

Medellín.

Un lugar para escaparse.

Santa Marta.

Un vicio.

No puedo decirlo.

A qué le teme.

Al rencor.

¿Qué personaje público no soporta?

Ningún paramilitar.

¿Quién es su héroe de ficción?

Flash Gordon.

¿A quién le reza?

Al ángel de la guarda. Una vez había peleado con una novia y estaba tan triste que le dije “no quiero estar con vos”. Pero estaba lloviendo y pensé en el ángel arrastrando las alitas y lo perdoné.

¿De qué material está hecho?

Como de un agua consistente, con buena temperatura pero pesadita, sin ser hielo.