David Duchovny vuelve en "Matrimonio por contrato"

Tal y como las hemos visto en las películas o en las revistas de moda, los Jones son una familia perfecta, salvo que todo es impostado: la casa en la que viven, la ropa que visten, el auto y los artículos de lujo que ostentan. Todo eso no es más que una artimaña destinada a vender un estilo de vida.
David Duchovny vuelve en "Matrimonio por contrato"

Demi Moore luce despampanante; David Duchovny, más apuesto que nunca. Su misión es la de provocar a todo el vecindario para que los imiten y se metan en un tren de vida que de pronto ni puedan costear.

Es, ni más ni menos, el mundo de apariencia a la que la sociedad moderna nos tiene acostumbrados: poseer cada vez más para que todos se den cuenta de que somos exitosos. Pero por dentro hay un vacío que deprime.

La comedia del director debutante Derrick Borte es una deliciosa ironía, al menos al comienzo. Porque nos habla a los ojos de los ideales falsos, de la facilidad con la que tropezamos con metas tontas, de lo idiotas que lucimos cuando nos comemos el cuento del consumismo y olvidamos alimentar el alma.

Finalmente, la falsa familia termina convertida en una familia disfuncional, es decir, en una familia real que poco puede hacer para sostener sus propias mentiras.

Lástima que, así como la cinta nos sacude en esos primeros minutos de contienda, así de fácil la película se vaya desmoronando hasta volverse tan insustancial como sus protagonistas. Lejos de profundizar en la complejidad de los personajes, seres que deciden de buenas a primeras vender su personalidad para ponerla al servicio de una sociedad anodina, Borte (quien también es el autor del guion) resuelve conducirnos por la solución facilista de una historia de amor que finalmente termina prosperando, pero que no le aporta mucho al tema, a la corrosiva visión inicial de una sociedad que basa sus ideales en la satisfacción efímera de los placeres mundanos.

Demasiado tonto el desenlace para un tema planteado con genialidad. Borte mató el tigre, pero se asustó con la piel.

RECOMENDADOS:

Biutiful

Más allá de la expectativa que alcanzó a generar la primera película del director mexicano sin su guionista Guillermo Arriaga, y de la impecable interpretación de Javier Bardem , Biutiful resulta un drama excesivo, con personajes que se quedan a medio camino e historias paralelas que terminan perdiéndose en el inmenso mar de desgracias que es la vida de Uxbal, el protagonista. No hay tiempo, ni siquiera, para la redención.

Marte necesita mamás

La animación es, sencillamente espectacular, pero en el tema no hay que esperar gran cosa, salvo la moraleja de ocasión para los niños más pequeños: que hay que hacerle caso a la mamá y que no es conveniente rebelarse contra su sabiduría. Por supuesto, serán los padres lo que salgan más felices de esta película, dirigida por el realizador de El príncipe de Egipto.