El Padre Alfonso Llano se confiesa

A sus 86 años el sacerdote jesuita reunió sus mejores columnas en 100 razones para hacer un alto en el camino. En su oficina de la Compañía de Jesús, reveló que ya está escribiendo su siguiente libro. Confesiones de un creyente de avanzada.
El Padre Alfonso Llano se confiesa

> ¿Cuándo hace un alto en el camino?

Cada domingo con la columna dominical.

> ¿Qué es lo mejor de ser columnista?

Hacer el bien a muchas personas.

> ¿Y cuál es el mayor riesgo?

Equivocarse en materia teológica.

> ¿Los colombianos somos de poca fe?

Todos los colombianos, hasta los ateos, son creyentes en algún momento de la vida.

> Alguna vez ha dicho “Padre, ¿por qué me has abandonado?”.

Por supuesto, más de una vez.

> ¿Cuál es el pasaje del Nuevo Testamento al que más acude?

Uno muy bello de la Carta de San Pablo a los romanos, capítulo octavo, versículos 28 a 38. Empieza así: “Por lo demás sabemos que Dios interviene en todas las cosas para convertirlas en el bien de los que lo aman”.

> ¿Cuál es el tema más recurrente en sus columnas?

La alegría de la muerte, es un paso hacia los brazos de Jesucristo.

> Una manifestación de Dios en la tierra.

El ser humano.

> ¿Cuál es la frase de Jesús que más le gusta?

Una que hay en el evangelio de San Juan en la última cena, cuando dice: “Permaneced en mí como yo en vosotros”.

> ¿Qué obra religiosa lo ha hecho creer en el cielo?

El retorno del hijo pródigo, de Rembrandt.

> Su evangelista preferido.

San Juan, por la profundidad de la fe.

> ¿Cuál es su conflicto intelectual?

Voy a escribir un libro sobre el mal como un problema real: ¿por qué sufren los niños, los inocentes? Lo empecé hoy.

> ¿Cuál es la expresión que más usa?

“Sea por Dios” y “Venga más”. Los usaba mi abuela.

> ¿Cuándo supo que era un hombre para la fe?

Desde que fui acólito en la iglesia de San Ignacio, en Medellín, a los 13 años.

> Su deporte preferido.

Cuando joven practicaba el basquetbol. Ahora hago bicicleta estática.

> ¿Qué tal es para bailar?

Muy malo.

> ¿Cuál es el mayor problema moral de Colombia?

La corrupción.

> ¿Qué lo conmueve?

El llanto de los niños.

> ¿Qué lo enfurece?

Me disgusta la mentira, el robo.

> ¿Se justifican las mentiras piadosas?

Casi nunca, solo cuando no causan daño.

> ¿Qué opinión le merecen libros como El código Da Vinci y similares?

Hacen mucho daño a personas ingenuas o no bien preparadas.

¿No hace falta uno que otro milagro para volver a creer?

¡Ni de riesgos! El mayor milagro es vivir la vida. Recurrir a los milagros es una evasión.

> ¿Qué piensa del refrán “el que reza y peca empata”?

No me gusta, es una burla a la oración, hay que ser fieles a la conciencia.

> ¿Usted cree que los políticos que roban merecen perdón porque no saben lo que hacen?

Ni de riesgos. Hay que duplicar o triplicar las penas. Hacen mucho daño al país.

> ¿Cómo hace uno para no dormirse en misa?Tener mucha fe y un misal para seguirla.

> ¿Cada cuánto se confiesa?

Pocas veces. El sufrimiento y la oración también purifican de los pecados.

> ¿En qué ocasiones se ha rendido?

Soy muy tenaz, casi nunca pido cacao.

> Su mayor tentación…

Viajar. África me quedó por conocer.

> ¿Dónde queda el infierno?

No queda porque no ocupa un sitio. Es el fracaso definitivo, es perder el sentido de la vida, frustrarse y no llegar a Dios, perderse.

> ¿Dónde queda el paraíso?

Es una persona. Jesucristo es el comienzo.

¿Qué pecado es el que más cometen los colombianos?

Todas las formas de robo.

Un pecado venial que le cueste trabajo corregir.

La impaciencia.

¿Qué hace en sus ratos libres?

Orar, leer, ir a cine, hacer sudokus y crucigramas.

El secreto para no caer en la tentación

La fe. La vida entera es una tentación.

¿Qué obra musical lo transporta al paraíso?

Mesías, de Haendel. En el cielo tienen que tocarlo todos los días.

Un olor que lo devuelva a su infancia.

La manzana. Era el regalo que le llevaba a mi mamá en el Día de la Madre.

¿El principal pecado de la Iglesia?

No querer renovarse.

¿Agregaría algún mandamiento?

Agregaría dos: no mentir y ser puntual. Me molesta que me hagan esperar.

¿Cuándo ha sentido que ha arado en el desierto?

Cuando les hablo a los maridos infieles.  

Temas relacionados