La moda de los "candados del amor" se esparce por el mundo

El amor se toma los puentes más famosos del mundo y las parejas son las responsables de este crimen
La moda de los "candados del amor" se esparce por el mundo

La moda de los llamados "candados del amor", que las parejas de enamorados empezaron a colocar en el puente Milvio de Roma, se extiende como una "plaga" por todo el mundo. Lo que en un primer momento fue un gesto de amor representado con un candado, cuya llave viene a arrojarse al río para asegurar la eternidad, se ha convertido en una cantidad de objetos oxidados estancados en los más emblemáticos monumentos de Italia.

El fenómeno de los candados del amor surgió a partir del libro del italiano Federico Moccia "Ho voglia di te" (Tengo ganas de ti), que se llevó al cine en 2006, y en el que sus protagonistas enganchan un candado a una de las farolas del puente Milvio como símbolo del amor eterno.

Pero el gesto de amor se ha convertido en una moda peligrosa, pues miles de candados fueron enganchados en las farolas del puente romano con el peligro de que estas cayesen por el peso. Por lo que las autoridades competentes tuvieron que colocar 24 columnas de metal a lo largo del puente para que los enamorados pudieran colgar sus candados.

La moda se difundió rápidamente y los candados comenzaron a inundar muchos de los puentes y monumentos emblemáticos de toda Italia, como el Puente Vecchio en Florencia o la casa de Julieta en Verona.

El asalto de los candados ha llegado también a las principales ciudades europeas y se pueden observar colgados en los puentes de París, Lituania, Hungría e incluso, según señala hoy el diario "La Repubblica", en la Gran Muralla china.

De nuevo la noticia ha creado polémica entre los eternos románticos y los detractores de la moda de los candados y el principal acusado es el creador de esta manía: el escritor Moccia quien afirma que: "No me arrepiento de haber creado esta moda. Me divierte. Los candados son un símbolo de amor y un motivo de orgullo. Ahora además los turistas visitan el puente Milvio y yo de esto estoy orgulloso", explica Moccia en una entrevista publicada en el diario "La Repubblica".

Además, añade el escritor de libros para adolescentes, "es mejor un candado que una pintada en una pared".