Ismael Cala, "soy un espejo del entrevistado"

El cubano ha consolidado su espacio de entrevistas en CNN en español. En los próximos días estará en Colombia y confesará a personajes del arte y la política. Hablamos con él.
Ismael Cala, "soy un espejo del entrevistado"

Ismael Cala tenía ocho años y cursaba quinto grado de primaria cuando pisó por primera vez una emisora de radio. Llegó allí a “trabajar” después de destacarse en una prueba de lectura de su colegio gracias a la cual llamó la atención de la mujer encargada de la emisora. Así empezó su carrera en los medios en El Caney, un pueblo de Santiago de Cuba, sin sueldo, con una disciplina que no lo detuvo y que hoy lo tiene como una de las caras principales de CNN en español.

Su apellido le da nombre al primer programa de entrevistas de este canal, Cala, un espacio que renovó la programación centrada en el esquema noticioso y que se emite desde Miami. Ya van nueve meses de este programa que no pretende copiar a Larry King sino seguir un formato al que él prefiere darle un estilo más espontáneo e íntimo.

“Soy un espejo del entrevistado, es la mejor manera de comunicarme”, dice Ismael. Su fórmula para que el set, conformado por una mesa sencilla y un fondo de colores, sea un confesionario, es su conocimiento del entrevistado y una mezcla de carisma, rigor y control.

Así ha logrado conectarse con personajes tan disímiles como Gloria Estefan, Michelle Bachelet, Alicia Alonso, Santiago Rojas, Elsa Pataky, Joaquín Cortés, Alberto Plaza, Isabel Allende, David Arquette, Rigoberta Menchú, Karen Martínez, J. J. Rendón y Pitbull.

Esa conexión no la aprendió Cala en ninguna escuela. Se la enseñó su mentora, la mujer de las emisoras que sigue en contacto con él, y una especie de enclaustramiento en la radio que le permitió conocerse y moldear su vocación, primero en programas infantiles y juveniles y después en espacios periodísticos.

Por eso, en un comienzo Ismael no estudió Periodismo, le parecía una pérdida de tiempo. Se graduó en Historia del arte. “Fue una carrera que me iluminó”, dice este santiaguero con un acento cubano más evidente fuera de las cámaras.

Hizo carrera como periodista en la radio y la televisión de su país, hasta que en 1998 fue invitado como maestro de ceremonias a un carnaval en Toronto. Y decidió quedarse. “Lo hice porque había más futuro y porque desde niño siempre quise expandir mis horizontes. Dios mandó un bote y lo utilicé”.

Desde Canadá informó a su país sus intenciones y le respondieron que les mandara 500 dólares mensuales del sueldo. Ismael les dijo que se comunicaría con ellos cuando tuviera el contrato, pero nunca lo hizo. Allá empezó de cero, sobrevivió sin saber inglés y fue, según él, un pésimo mesero: “Soy muy distraido, confundía órdenes y no entendía cuando me pedían whisky on the rocks”. En pocas palabras, la luchó, y cuando ya estaba establecido, volvió a la universidad, esta vez para estudiar Periodismo y producción de televisión.

En Toronto se convirtió en una celebridad en la comunidad latina con su programa Calando a..., que duró cinco años en el canal Telelatino. Después se fue a Estados Unidos, donde trabajó en Despierta América (Univisión) y Calando fuerte (América TV); también pasó por el Canal de las estrellas, de México. Después llegó al cuartel general de CNN en Atlanta y su nombre empezó a dejar huella como un periodista versátil que puede cubrir un huracán o una crisis política.

Ahora Ismael comienza a ser una celebridad en Latinoamérica y por eso vendrá a Colombia para descentralizar su programa, con personajes del arte, la música y la política. Viene con la curiosidad que lo mueve, con la picardía que rescata de su personalidad, su atrevimiento para entrevistar y un estilo que ha hecho que ya muchos quieran calar con Cala.

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