La mamá de Paola Turbay tiene un jardín infantil

Un colegio de preescolar está de moda en Miami y la dueña no sólo es colombiana sino que es la madre de nuestra reina.
La mamá de Paola Turbay tiene un jardín infantil

Champs es el nombre del colegio para niños de preescolar que está de moda en Miami. Con dos sedes en sectores exclusivos, Key Biscayne y Brickell Avenue, lleva 10 años de funcionamiento y hoy es tema obligado de conversación de muchas madres jóvenes, de diferentes nacionalidades, que han descubierto en este lugar la mejor alternativa para sus pequeños.

La fundadora y directora no sólo es una mujer preparada e inteligente, capaz de convertir su sueño de ayudar y educar en un negocio lucrativo, sino que además es colombiana, se llama Helena Turbay (en realidad su primer apellido es Gómez, pero usa el de su ex marido) y es la madre de la ex reina de belleza Paola Turbay.

Champs queda en el número 1050 de Brickell Avenue de Miami, un edificio lujoso y moderno, a tan sólo unos pasos del Mary Brickell Village, un distrito en el corazón financiero de la ciudad lleno de restaurantes y cafés en donde jóvenes ejecutivos se escapan de sus oficinas.

Al cruzar la puerta se abre un mundo colorido, alegre, con una enorme zona infantil de juegos, salones repletos de materiales, de arte, de lenguajes, de música, y muchos niños que atienden, sin distraerse, las lecciones de sus profesores. A los pocos minutos aparece Helena radiante, sonriente y dispuesta a contar por qué este lugar se ha vuelto tan famoso.

“En Champs tenemos la filosofía que yo he tenido siempre: aquí se reconocen las fortalezas y debilidades de cada niño y son preparados no sólo en términos académicos, sino que se les da formación que les va a servir para toda la vida”, afirma.

Los niños son recibidos desde los 12 meses hasta los cinco años y se les ofrece una educación individualizada en programa de preescolar. Este proceso está acompañado de una fuerte dosis formativa en valores, en modales y en la manera como deben comportarse en diferentes situaciones de la vida.

Son los objetivos de cualquier jardín infantil. Sin embargo, lo que realmente hace diferente a Champs son Helena y su equipo. Ella es fonoaudióloga de la Universidad del Rosario, graduada en Speech Patology and Audiology, de la Universidad de Houston, con una maestría de la Universidad de Nueva Orleans en Dificultades de Aprendizaje. Con semejante especialización, su colegio se da el lujo de hacerle un seguimiento muy cercano a cada niño y entenderlo y tratarlo según sus necesidades.

Si un pequeño tiene problemas con sus habilidades motoras, o si se le dificulta hablar como sus compañeros, Helena le realizará un programa especial para ejercitar más sus debilidades durante el día y lo ayudará a salir adelante. Lo mismo ocurre con quienes tengan desarrolladas ciertas destrezas más allá de lo normal.

Champs es el primer y único colegio urbano de la Florida. Esto porque, según las leyes estatales, todo colegio debe tener un área de juegos al aire libre. Pero Helena y su equipo demostraron que podían ofrecerles a los niños los mismos beneficios de juego, pero en áreas cerradas, como lo hacen en Nueva York, y que su programa era mucho más relevante.

“Yo este colegio lo escogí para mi niña cuando conocí a Helena –comenta Mariana, madre de Sofía, una niña de 3 años y medio–. Como yo trabajo todo el día me di a la tarea de recorrer muchos colegios de la ciudad para elegir el mejor”.

Quizás por eso, la publicidad no ha sido tan efectiva como la recomendación que va de boca en boca, de mamá a mamá. “Nosotros sabemos que no hay nada más efectivo que una referencia de una familia contenta. Así que hacemos todo lo posible para hacer bien lo que sabemos hacer”, comenta Helena.

El sueño de ayudar

La historia de Helena en el mundo de la Educación comenzó a mediados de los años 70, recién graduada del Colegio Femenino y con ganas de estudiar Fonoaudiología. Estudió en la Universidad del Rosario, se casó con Gabriel Turbay, y decidieron viajar a Estados Unidos a estudiar en Houston.

Helena estudió en la Universidad de Houston y hasta le tocó hacer un semestre de reducción de acento debido a su carrera. De ahí, y ya con los hijos Paola y Juan Gabriel, la pareja decidió mudarse a Nueva Orleans para seguir preparándose. En esa ciudad, Helena hizo una maestría en Learning Disabilities en la Universidad de Nueva Orleans y fue así como descubrió su verdadera pasión: ayudarles a los niños con problemas de aprendizaje.

Al cumplir los 11 años de haber salido de Colombia, la familia decidió regresar. “En Colombia empecé a trabajar como profesora de cuarto grado del Colegio San Carlos y en las tardes tenía consultas privadas con niños que presentaban problemas de aprendizaje. Me fue bien, pero yo lo que quería era tener mi propio colegio y hacia principios de los años 80 fundé el Colegio Peldaños”.

Al poco tiempo y con el éxito de Peldaños en sus manos, Helena identificó que había dos poblaciones para ayudar: niños con problemas serios de desarrollo, que presentaban incluso retraso, y niños con problemas de atención y aprendizaje. Así que decidió fundar un segundo colegio, el Gimnasio El Castillo, para cubrir un mundo de necesidades.

“De esa época tengo hermosos recuerdos, casos de niños en los que vimos progresos increíbles. Recuerdo que Valeriano Lanchas, nuestro gran barítono, fue alumno nuestro. De pequeño no quería hacer otra cosa que cantar ópera, y para enseñarle biología, matemáticas, español y otras áreas, se le hizo un programa especial a través de la ópera y fue un éxito”.

Han pasado más de 20 años, pero Helena sigue trabajando con pasión. Ahora desde Miami. Aquí organiza eventos como Singles with Kids o conciertos de música clásica para mantenerse en contacto con las familias del sur de la Florida. Y no tiene que invertir en publicidad. Las mamás se encargan de correr la bola.