Haruki Murakami, un iluminado de las letras japonesas

El escritor Haruki Murakami es tan célebre como un cantante de rock. Su más reciente novela, 1Q84, fue tan esperada como el último capítulo de Harry Potter y, sin embargo, en Colombia apenas lo estamos descubriendo.
Haruki Murakami, un iluminado de las letras japonesas

La Sinfonietta, de Leoš Janácek, era hasta hace muy poco de conocimiento casi exclusivo de los expertos. Pero de pronto los legos comenzaron a buscarla en Youtube, contagiados por un súbito arranque de curiosidad. ¿Qué suerte de flautista de Hamelin ha producido este alboroto alrededor de Janácek?No es un músico sino un escritor, y se llama Haruki Murakami. Es japonés y su más reciente novela, 1Q84, comienza así, con la Sinfonietta sonando en la radio de un taxi en el que viaja la protagonista, Aomame. Será una melodía recurrente en la novela, de manera que buscarla en Youtube es lo mínimo que cualquier lector avezado haga cuando la lea. Y sus lectores, por supuesto, han sido muchos. 1Q84 (su título alude a 1984, de George Orwell; la q y el 9 se pronuncian igual en japonés) ha causado sensación en donde aparece. Y eso que no es una obra menor. El propio Murakami ha confesado que se trata de su novela más ambiciosa.

El original, en japonés, fue publicado en tres volúmenes hace tres años, y desde entonces ha vendido más de cuatro millones de copias. Fuera de Japón, algunos países (como España, que lo distribuye en Latinoamérica, incluido Colombia) han optado por publicar los primeros dos tomos en un solo ejemplar y el tercero suelto; mientras que en Estados Unidos decidieron reunir los tres volúmenes en un solo libro de más de 1.000 páginas. La extensión, en uno, en dos o en tres tomos, no ha sido un impedimento para el éxito. La edición en castellano, que comenzó a circular en febrero de 2011, no cuenta con cifras tan ostentosas como las japonesas, pero son significativas para la región. En México, el primer volumen (libros 1 y 2) ha vendido 20.000 ejemplares; y en España, 60.000. En Argentina y Chile ocupó pronto las listas de los más vendidos.

En Francia, mientras tanto, la editorial Belfond dispuso 70.000 copias para el día del lanzamiento, pero una semana después se vio obligada a ordenar una reimpresión de 55.000 ejemplares. En Inglaterra, el lanzamiento de la edición en inglés, ocurrida el 19 de octubre pasado, llamó la atención a tal punto que, según la BBC, de Londres, los lectores se agolparon en las librerías la noche anterior, algo que no ocurría desde el lanzamiento del capítulo final de Harry Potter.

En Estados Unidos, finalmente, sucedió algo parecido. Los tres libros en un solo volumen fueron lanzados el 25 de octubre con un tiraje inicial de 95.000 ejemplares, tres veces más de lo dispuesto para la última novela de Murakami: Kafka en la orilla.

El libro anda en circulación en más de 30 países y ha confirmado a su autor como uno de los escritores más populares de los últimos años.Murakami saltó a la fama en 1987, cuando publicó su novela Tokio blues (Norwegian Wood), una desgarradora historia de amor de juventud que terminó vendiendo cuatro millones de copias solo en Japón. A partir de entonces, su popularidad ha crecido como la espuma de una cerveza recién servida. En el plano de la crítica, tiene división de opiniones. Los ortodoxos japoneses no le perdonan que abandone la tradición literaria de su país y escriba con un estilo “occidentalizado”. En Occidente, por el contrario, sus lectores sienten alivio al constatar que sus novelas no tratan viejas y sabias leyendas de la milenaria cultura nipona, sino historias evocadoras de sus propias vidas.

Mientras tanto, en ambos bandos admiran la capacidad de Murakami para retratar la soledad, el tedio, la vida aburrida de las generaciones pos Vietnam, temas que se repiten en 1Q84, la historia de un escritor y una asesina en serie que buscan encontrarse en mundos paralelos.

Las novelas de Murakami son lentas, carentes de la trama vertiginosa que suele caracterizar a los best sellers; además, mezclan frecuentemente la realidad con elementos fantásticos. Y sin embargo, envuelven al lector en una atmósfera de la que es difícil desprenderse.

Los fanáticos de Murakami, incluso, lo han convertido en un escritor de culto. Los estudiantes se mueren por estudiar en la Universidad de Waseda, con tal de tener la suerte de vivir en la residencia en la que transcurre Tokio blues; en Japón han publicado libros de cocina relativos a las recetas que Murakami describe en sus novelas. Y el propio autor le confesó a The New York Times que en Corea ya han organizado viajes turísticos para recorrer los lugares emblemáticos de su novela Kafka en la orilla, así como en Polonia han inventado un tour a Japón alrededor de 1Q84.

¿Qué más puede pedir un autor?Como lo dice el crítico colombiano Jorge Consuegra: “Murakami invita a la reflexión, que es lo que han hecho los japoneses a lo largo de tantísimos años. Pero lo ha hecho con el lenguaje y el estilo del siglo XXI”.

Quizás por eso millones de lectores en el mundo andan hipnotizados con su obra. Porque parece un escritor pop que, sin embargo, expone con la seriedad de un antiguo los problemas esenciales de la vida, porque mueve los corazones con una prosa lenta pero encantadora. En Colombia apenas lo estamos descubriendo. 1Q84 ha vendido apenas 2.500 ejemplares desde su publicación. Y otro tanto está dispuesto para el lanzamiento en diciembre, de la tercera parte. Pero es de esperar que los lectores se multipliquen en los próximos meses, como se han multiplicado en todo el planeta bajo la iluminación de su pluma.

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