John Álex Toro, el taxista más deseado

En "Los canarios", John Álex Toro volvió a conquistar al público con un personaje cómico y humano.
John Álex Toro, el taxista más deseado

John Álex Toro es de esos actores a quienes la comedia les llegó y los atrapó. Pero no se lamenta, lo disfruta. Es una faceta que enriquece su oficio, un trabajo que lo ha consolidado como uno de los actores más versátiles de la televisión. Aunque sus personajes cómicos han dejado huella en el público, el drama no le es esquivo y, cuando se enfrenta a uno, se puede asegurar que él sabe cómo actuar.

Los directores y los libretistas lo saben, por eso su hoja de vida está llena de personajes opuestos, aunque curiosamente hay más papeles dramáticos que cómicos no solo en televisión sino en teatro y en cine.

Por estos días es uno cómico: Lucho, en Los canarios. Es el taxista que hace poco le dio uno de los índices de sintonía más altos a la serie, en un episodio donde concursa en Quién quiere ser millonario y pierde todo el dinero por no saber contestar esta pregunta: “¿Nombre del actor que interpretó a Brayan en Nuevo rico nuevo pobre?”.

Una alusión directa a uno de los papeles más recordados de John Álex, que muchos ven como un “padre” de Lucho en términos actorales. Pero no es así, es tal vez una consecuencia de hacer cierto tipo de historias. “No ha sido mi intención”, dice Toro, y lo dice sin afán de disculparse, pues si alguien toma muy en serio su oficio es él.

Además, es consecuente con su filosofía. Ahora anda concentrado en una nueva película: La lectora, de Ricardo Gabrielli, y acaba de llegar de Madrid, donde presentó la versión colombiana de Comedia sin título y El público, de Federico García Lorca.

Con Lucho volvió a la popularidad. El papel tiene algo de Brayan, pero el taxista no solo es el lambón de la historia, el que quiere quedar siempre bien con el jefe, sino “el paisa que se las da de vivo y es un bobo. Es ingenuo, lo interesante fue hacer esa parodia del que se las sabe todas”, explica. Así se aproximó al típico “vivaracho” colombiano que en este caso corre con mala suerte.

“Es una persona noble, humilde, trabajadora, que al final también tiene ciertos escrúpulos y que quisiera tener un golpe de suerte. Si lo tuviera sí sería como Brayan”, dice. Definitivamente Lucho no saldrá de pobre y esa lucha diaria es tal vez la característica que ha generado identificación por parte del público.

No es extraño que alguien engañe a un taxista haciéndose pasar por un turista chino en Colombia o que Gabriela, la QTH (Nataly Umaña), la mamacita de la empresa, lo encante y se aproveche de él, a sabiendas de que no será más que un amor platónico. O que Lucho enfrente a su jefe y salga derrotado, aunque también, por encima de las diferencias, sea el amigo solidario de sus colegas taxistas.

Una persona corriente al fin y al cabo que John Álex ha logrado transmitir a los seguidores de Los canarios. Un canto acertado que no lo aleja de sus proyectos: enseñar y trabajar para volverse a subir pronto al escenario con la obra La controversia del toro y el torero, de Albert Boadella. Sin duda, John Álex es un actor que siempre está atento y queda QAP.

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