¡Con sabor a bambuco!

A punta de interpretar repertorio colombiano, un trío de música clásica –encabezado por un bogotano– se ha vuelto sensación en Inglaterra y grabará su próximo disco en los míticos estudios de *Abbey Road*.  
¡Con sabor a bambuco!

El grupo nació por accidente. En 1997, mientras adelantaba un doctorado en Cambridge, el músico colombiano Iván Guevara fue invitado a tocar piano en un evento de la universidad. Esa noche, Iván desplegó un repertorio de bambucos que encantó al público inglés, y de inmediato le propusieron buscar a alguien para que tocara en un concierto más grande. ¿A quién iba a llamar? A cientos de kilómetros de su natal Bogotá, y en medio de intérpretes con grandes aptitudes para la música clásica, parecía poco probable que alguien supiera del folclor colombiano.

Entonces se acordó de Graham Walker, un virtuoso chelista londinense, matemático y compañero suyo en la Royal Academy of Music. “Lo vi por primera vez en un concierto interpretando a Mozart –cuenta Iván desde Londres–, y unos días después le dije que tocara conmigo música colombiana. Hoy le agradezco porque, aunque no sabía nada de estos ritmos, él tuvo la apertura mental de escucharme las historias y apasionarse por nuestra música”.

Poco tiempo después se les unió la violinista Lizzie Ball, una rubia inglesa de 30 años que en su corta carrera ha tocado junto a grupos tan disímiles como Simply Red y Buena Vista Social Club. Así nació Classico Latino, un trío que interpreta el repertorio tradicional de la música colombiana y que hoy en día es una verdadera sensación en Inglaterra. Tanto que el próximo 21 y 22 de abril grabará su próximo disco, titulado Latin American Classics, en los míticos estudios de Abbey Road, donde los Beatles hicieron varios de sus discos entre 1962 y 1970, y en el que han grabado grupos como Radiohead y Pink Floyd.

El disco incluirá canciones típicas como el Bunde tolimense y Pueblito viejo, compuesta por José A. Morales, con la cual se ganaron una tremenda ovación durante su visita al pasado Festival del Mono Núñez en Ginebra (Valle), uno de los eventos más importantes de música colombiana. “Ese día el público también se emocionó con una composición de Walker llamada Pasillo inglés –cuenta Andrés Gómez Ospina, sociólogo y experto en música andina colombiana, quien estuvo presente en el evento–. Al final los despedimos con un aplauso que duró varios minutos y en el que todos nos pusimos de pie”.

¿Cuál es el secreto de su éxito? “Es una música fácil al oído, alegre y originalmente bailable. Nosotros hemos respetado la estructura original de las canciones, no hemos vuelto el pasillo una sonata a pesar de que tocamos instrumentos clásicos. En Inglaterra comparan un pasillo con las danzas húngaras de Brahms: son muy difíciles de tocar, y lo que hacemos ha sido una revolución, una cosa distinta”, dice Iván.

Para la grabación del disco –gracias al cual sonarán acordes colombianos por primera vez en el mítico estudio londinense–, Iván, Graham y Lizzie contarán con la participación de artistas como Andrés Cepeda, invitado a grabar dos boleros inéditos, y la cantante Carolina Muñoz, ganadora de varios festivales de música colombiana, quien hace parte del grupo coral del Teatro Real de Madrid (España).

Mientras se acerca la fecha, Iván continúa llevando, como él mismo dice, una doble vida: “Además de músico, soy abogado, y ahora mismo trabajo como ejecutivo en una compañía que se dedica al cuidado de los bosques tropicales. De hecho, con Classico compusimos un tema que se llama Canción de la tierra”. En junio vendrán otra vez a Colombia para presentar su trabajo; mientras tanto, aprovecharán para tomarse sitios emblemáticos de la capital inglesa –como la Plaza de Covent Garden y la House of Lords en el Parlamento–, para hacer conciertos improvisados de música colombiana y continuar, como dice Iván, “vistiendo de gala nuestra música tradicional”.  

 

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