Julian Assange, de espía a entrevistador

Después de más de un año de silencio, el fundador de WikiLeaks reaparece con El mundo del mañana, un programa de televisión en el que entrevista a personajes políticos de relevancia internacional. ¡Assange contraataca!
Julian Assange, de espía a entrevistador

Una niña ejecutada a tiros por el Ejército de Estados Unidos; un presunto terrorista detenido en un retén y asesinado de la misma manera; y como ellos, miles de víctimas de las guerras de Afganistán e Irak. La gente lo supo en el 2010 gracias a Julian Assange, hasta entonces un desconocido programador y activista político nacido en Australia. Su página web WikiLeaks sacó a la luz 250.000 documentos secretos del Departamento de Estado de Estados Unidos, documentos que reflejaban la escalofriante visión del mundo de la primera potencia mundial. Una prueba documental a mano de cualquier internauta.

Un enemigo más para la Casa Blanca. Osama Bin Laden reemplazado por Julian Assange. Al menos por unas semanas. Bill O’Relly, famoso presentador de la cadena Fox, pidió su ejecución y un sector del partido republicano pidió incluir a WikiLeaks en la lista de grupos terroristas. La persecución al cerebro de cablegate –como se denomina el escándalo– se extendió a lo largo y ancho de Europa. Las autoridades sabían que vivía entre Londres y Estocolmo. De la noche a la mañana la justicia sueca ordenó su captura por delitos de violación y abuso a Anna Ardin y a Sofia Wilen, mujeres con las que estuvo Assange en ese país. Una de ellas lo acusó de haberla forzado a tener relaciones sexuales mientras dormía. Su ubicación era una incógnita hasta que decidió entregarse a las autoridades londinenses: a juicio el abanderado de la libertad de información de este siglo –como él se considera–. El nacimiento de una leyenda.

Entonces entró en escena el canal de televisión ruso RT (Rusia Today), un medio con cobertura en español e inglés creado para promover la imagen de esa nación en el exterior. Assange, que está en prisión domiciliaria en la mansión de su amigo Vaughan Smith, creó en su despacho El mundo del mañana (The world tomorrow) y RT compró sus derechos. Lanzado el pasado 17 de abril, el programa va para su tercera emisión. Assange, siempre de camisa blanca, hace las veces de periodista y presentador. El debut fue con un peso pesado, el líder del grupo extremista libanés Jezbolá, Hasan Nasralá. Desde la clandestinidad en Líbano y luego de seis años sin conceder entrevistas, el invitado habló vía skype sobre la situación en Siria. “Es la primera vez que lo digo: hemos contactado con la oposición siria para animarlos y facilitar el proceso de diálogo con el régimen de Asad. Pero ellos rechazaron el diálogo”, aseguró.

En el segundo programa hubo dos invitados: Slavoj Žižek, filósofo marxista; y David Horowitz, un académico defensor de la política israelí. Sus discusiones giraron alrededor del conflicto palestino, la crisis económica global y los gobiernos totalitarios en América Latina. Ninguno de los dos se puso de acuerdo. Por momentos la discusión se salió de tono, pero en la mitad estaba Assange para mediar.

El número de programas es una incógnita, así como el futuro jurídico del fundador de WikiLeaks. Lo cierto es que aun en prisión no da el brazo a torcer. Mientras no sea extraditado a Estados Unidos, en donde se le puede aplicar la pena de muerte por espionaje y traición, habrá Julian Assange para rato.