¡Tronco de comedia, no joda!

Con la telenovela ¿Dónde carajos está Umaña?, el canal Caracol le apuesta de nuevo a la diversión en horario estelar.
¡Tronco de comedia, no joda!

Que una persona cambie de identidad es fácil, pero que una familia cachaca se haga pasar por costeña en Santa Marta, es una tragicomedia.  Lejos de la historia de amor imposible entre personas de clases sociales diferentes (tema por excelencia de las telenovelas latinoamericanas), ¿Dónde carajos está Umaña? es el drama de un hombre soñador que no triunfa en ningún proyecto y termina arrastrando a su familia a vivir una mentira.Pero lejos de llorar y sentir compasión por este personaje, lo que su tragedia produce es risa. Puede parecer ilógico, e incluso injusto, pero precisamente lo que se busca con esta historia es narrar, con humor, el drama de una familia que, después de tenerlo todo, tiene que cambiar de ciudad, de casa e incluso de acento, para poder seguir su vida. Así lo explicó su director Luis Orjuela durante el lanzamiento de la producción esta semana.¿Cumplirá su cometido? Según su protagonista, Diego Trujillo, esta telenovela tiene lo necesario para ganarse a los televidentes. “El encuentro de dos culturas, la costeña y la cachaca, en una situación muy divertida, es algo que no se había hecho realmente en una comedia colombiana”. Porque no se trata de una burla ni de faltarles al respeto a los costeños, como podría pensarse, sino por el contrario, mostrar las riquezas de esta región a través de los esfuerzos y las múltiples embarradas que cometen los Umaña (la típica familia rola) en su afán por parecer samarios de nacimiento.Este ha sido el principal reto de los actores de esta producción. Para interpretar a unos cachacos que tienen que aprender a actuar como costeños, fue necesario no solo tomar clases de dicción y consultar con una guionista de Mompox, que se encargó de “costeñizar” los libretos, sino pasar un tiempo en la costa viviendo la experiencia en vivo y en directo. Para Marcela Carvajal fue un ejercicio clave para poder interpretar a Ángela Umaña, una mujer que, para apoyar a su marido, se ve obligada a renunciar a su vida estrato siete en Bogotá, para convertirse en un ama de casa en Santa Marta.Pero lo que más les preocupa y en lo que más trabaja todo el equipo de libretistas y el director, es evitar caer en el ridículo. Si bien el humor es una buena herramienta para suavizar las tristezas, es fácil caer en la exageración, y es ahí cuando se pierde la esencia de la comedia. Por eso, sus protagonistas tienen la responsabilidad de equilibrar y lucir reales. En especial, si se tiene en cuenta que su competencia directa también se la jugó con una comedia, Pobres Rico, la cual, a diferencia de ¿Dónde carajos está Umaña?, cuenta con una historia de amor que, está más que comprobado, atrae audiencia. Aunque hasta ahora van dos semanas al aire, todo indica que la fórmula de burlarse sanamente de las tragedias gusta entre los colombianos. Y si a eso se le suma que el escenario donde se desarrolla tiene color, música, alegría y fiesta, propio de la costa, no está de más creer que estos cachacos “costeñizados” liderarán el horario estelar. ¡Tremenda vaina!  

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