Aniello Arena, de la cárcel a la gran pantalla

Está en boca de todos por su actuación en la película Reality, de Matteo Garrone, que ganó el Gran Premio del Festival de Cannes 2012.
Aniello Arena, de la cárcel a la gran pantalla

El director italiano Mateo Garrone vio por primera vez a Anellio Arena en la prisión de Volterra, al norte de Italia. “Mi padre es un crítico de teatro, y todos los veranos íbamos a ver las obras de La Fortalezza, que es la compañía de los presos”, declaró a los periodistas el día de la inauguración del Festival de Cannes.

En una de esas obras, Garrone descubrió las capacidades histriónicas del recluso. “Me topé con un actor único, grandioso, bendecido con el carisma de Robert de Niro”, le diría después a la prensa italiana. Entonces supo que quería dirigirlo. Un par de años más tarde, cuando empezó a buscar los protagonistas de su película Gomorra (la cinta que contó en detalle cómo opera la Camorra, una de las organizaciones mafiosas más grandes del país), pudo ofrecerle el papel protagónico.

Las cosas, sin embargo, no salieron como estaban planeadas: los problemas jurídicos de Arena impidieron que las autoridades le dieran permiso para salir de la cárcel. Y es que su situación no es nada fácil. Desde hace 22 años Aniello está condenado a cadena perpetua por haber participado en el asesinato de tres hombres que pertenecían a una banda involucrada en el negocio de drogas. En el cruento atentado, que se llevó a cabo en las afueras de Nápoles, resultó también herida una niña de ocho años.

Una vez sentenciado, Arena encontró la forma de redimirse y soportar las largas horas muertas tras las rejas: aprendió a actuar. Es lo que ha hecho desde hace doce años y la mejor manera que ha encontrado para cambiar su vida. “Actuar me salvó. Gracias a eso logré pasar esa página negra de mi vida y ya no soy el hombre que fui alguna vez”, le dijo al diario inglés The Guardian. Y remató: “Nunca habría imaginado que terminaría recitando textos de Brecht o Shakespeare”.

Pero Garrone no se quedó con las ganas de dirigirlo. Fue tanta la insistencia que al final logró lo que buscaba: que las autoridades italianas le dieran permiso al recluso para protagonizar una película por fuera de la prisión. Y entonces, con el actor en sus filas, rodó Reality, que acaba de ganar el Gran Prix en el Festival de Cannes. El filme narra la historia de un hombre –interpretado por Arena– que busca a toda costa participar en el reality Gran hermano para volverse rico y famoso.

Aunque filmarla generó más de un contratiempo –Arena debía regresar cada noche a prisión, una vez finalizaba el rodaje–, luego de su estreno en Cannes la crítica ha sido bastante benévola, sobre todo con el trabajo del protagonista. “Hay una gran interpretación por parte de Aniello, dueño de un rostro afilado y calculador que registra cada momento de miedo, esperanza y triunfo”, escribió el crítico inglés Peter Bradshaw.

Por ahora Garrone disfruta de los aplausos que recibió en la ciudad francesa porque, como era de esperarse, a Arena no le permitieron asistir a la premier.

“Desafortunadamente yo vivo mi propio Gran hermano aquí en prisión –bromeó–, donde nos vigilan las 24 horas del día”. Lo cierto es que su futuro como estrella de cine no es nada claro, pues es probable que jamás vuelva a salir de la cárcel. Pero la polémica está encendida, sobre todo después de lo que escribió el diario italiano La Stampa: “¿Cuál es el mensaje? ¿Seguir por el camino del crimen para llegar a las alfombras rojas de los festivales de cine más importantes?”.

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