Aguas turbulentas, la película de la semana

Siempre hay una segunda oportunidad. Para reivindicarse, para perdonar, para redimirse, para amar. También para vengarse.
Aguas turbulentas, la película de la semana

El director noruego Erik Poppe saca a flote en esta película algunas de las emociones humanas más intensas: la ira, el dolor, la tristeza, la depresión, la culpa, la impotencia… Y nos muestra cómo podríamos reaccionar a ellas en situaciones límite. Por ejemplo, el caso de un muchacho implicado en la muerte de un niño y, luego de pagar su condena en prisión, trata de reivindicarse frente a la vida como organista de una iglesia católica.

Con ayuda de magníficas interpretaciones, Poppe nos suelta la historia para que cada uno saque sus propias conclusiones. La película está dividida en dos. La primera parte se dedica a Jan, el joven recién salido de prisión, músico excelso, en su proceso por adaptarse de nuevo a la sociedad y a sí mismo. Sobre todo cuando conoce a una buena mujer cuyo hijo pequeño hace todo lo posible por volverse su amigo. La segunda parte de la cinta se concentra en el punto de vista de Agnes, la mamá del chico a quien Jan supuestamente asesinó en un río, y quien no soporta la idea de ver a Jan de nuevo entre su comunidad, y además apoderado del órgano de una iglesia.

La justicia no suele serla para quienes padecen el delito. Ni para Jan, a quien los años de prisión no le han quitado la pesadez de haberse cargado una vida; ni para Agnes, para quien cualquier condena sería insuficiente frente al dolor de no poder volver a ver jamás a su hijo.Y así andamos los humanos, impotentes ante esa realidad corrosiva que también termina por corroer a la gente que nos rodea. Así andamos, buscando un poco de paz y esforzándonos por comprender que solo el perdón real ofrece un poco de alivio… y de justicia verdadera.

De eso, justamente, se trata Aguas turbulentas: de dejar que el agua fluya y amaine, de limpiar el alma para alcanzar un poco de sosiego, como cuando pasa la tormenta. Porque hay demasiado dolor para ignorarlo, pero demasiado rencor para soportarlo.

Dirección: Erik Poppe Guion: Harald Rosenlow Eeg Reparto: Pal Hagen, Valheim Sverra, Trine Dyrholm, Ellen Dorrit Petersen.

Buena

Más películas en salas de cine

Una separaciónGanadora del Óscar a mejor película de habla no inglesa el año pasado, esta cinta del director iraní Asghar Farhadi hace que poco a poco los espectadores se empiecen a mover incómodos en sus sillas. El drama de un hombre recién separado que debe cuidar a su padre, que sufre de alzhéimer, se vuelve más y más hondo cuando entran en escena dos personajes que van sumiendo al protagonista y a su familia en un abismo del que parece difícil salir. Mejor no contar mucho para no dañar la trama; baste con decir que, al final, queda la sensación de que una tragedia así no está tan lejana.

Buena

Blancanieves y el cazadorLos cuentos de hadas de marras suelen tener en común una princesa caída en desgracia y un apuesto príncipe que la libra de un hechizo. Blancanieves no es la excepción. Sin embargo, la adaptación de la leyenda con Charlize Theron como la malvada bruja resultó muy inferior a las expectativas. Ni hubo historia de amor, ni hubo hechizo. Así que la cinta transcurre con más pena que gloria hacia un desenlace que no satisface a ni a los protagonistas ni a los espectadores. 

Mala

Temas relacionados