La fama no trasnocha a la escritora Nélida Piñón

Una de las mayores exponentes de la literatura brasileña contemporánea revela los sentimientos y las obsesiones que animan su obra. Entre otras cosas, confiesa que la fama no la trasnocha. ¡De antología!
La fama no trasnocha a la escritora Nélida Piñón

 Escribir, ¿para qué?

Para exaltar la vida. Para descubrir quiénes somos cuando se abre la ventana del lenguaje.

Entre la literatura y el periodismo, ¿con cuál se queda?

Nunca he tenido dudas. La literatura es mi casa, mi gran amor. Es lo único a lo que no puedo renunciar.

 ¿Qué es lo mejor de Brasil?

La lengua portuguesa, la alegría de un pueblo que aflora sin razón y sin por qué.

¿Cuál es el mejor libro brasileño de todos los tiempos?

Las grandes novelas de Joaquim Machado de Assis. Su obra.

 Después de Nélida, ¿quién?

No lo sé, no tengo idea. ¿Qué se puede esperar después de la muerte que es, en sí misma, un acto tan radical?

 ¿A qué edad comenzó a escribir?

Empecé temprano, cuando aún era niña, haciendo periódicos escritos a mano y con dibujos precarios, en hojas que yo misma cosía para venderle a mi padre.

 ¿Qué le viene a la cabeza cuando le nombran Galicia?

Galicia es el territorio mítico donde fui muy feliz. Lloro y río cuando hablo de ella.

  ¿Qué significan para usted los premios?

Los premios son formidables, pues ayudan a la vida del escritor, más aún en países como los nuestros en donde casi no se puede vivir del oficio.

¿Cuál es la mejor recompensa para un escritor?

Que lean tus libros y te digan palabras que calienten el corazón.

¿Cómo le gustaría que la recordaran?

Como alguien que se entrelazó al arte para defender los intereses humanos.

¿A cuál de todas sus novelas le tiene más cariño?

República de los sueños y Voces del desierto.

¿Qué libro de otro escritor le habría gustado que fuera suyo?

El Quijote.

 Escribir… ¿felicidad o sufrimiento?

Alterno. A veces es sufrimiento, pero en general es un alivio y alegría.

 ¿Por qué la literatura brasileña sigue siendo tan desconocida?

Porque somos periféricos respecto a los grandes autores y los centros que deciden nos ignoran. Las circunstancias históricas y el idioma tampoconos ayudan.

 ¿Qué significó ser la primera mujer en presidir la Academia Brasileña de las Letras?

Un honor y un desafío. Una experiencia inolvidable, pero que nunca querría repetir.

¿Cuál es su libro más preciado?

No me preocupo en saber.

 ¿Qué sabe de la literatura colombiana?

Grandes maestros liderados por Gabriel García Márquez.

 ¿Cuál es su idea de la felicidad?

Hoy en día mi medida es más modesta. Paz, serenidad y una dosis elevada de emoción. Sonreír delante de los saberes.

 Entre novela, cuento y poesía, ¿con cuál se queda?

Novela.

 ¿Qué personaje público no soporta?

Dictadores, corruptos, asesinos, torturadores, cínicos. Es una amplia galería de seres disolutos.

 ¿A quién le daría el Nobel?

En América hispana a Carlos Fuentes y a Borges, si estuvieran vivos.

 ¿Cómo ordena su biblioteca?

De modo que yo sepa dónde están los libros. Pero aun así me pierdo.

  ¿Qué pasa si desaparece el libro físico?

 Será la ruina de la civilización.

¿Qué la obsesiona?

Reconozco que cuando estoy cerca de terminar una novela, me dedico a rematarla con un fervor exagerado. Temo morir antes de terminarla.¿Qué significa la fama?

La fama puede ser un desastre cuando uno pasa a vivir bajo sus riendas. ¿Cómo le gustaría morir?En mi cama, escuchando música, sin dolores. Con la seguridad de que viví intensamente.¿Qué opina de los críticos?Ejercen su oficio y yo el mío. Que sea la posteridad quien juzgue nuestros defectos.¿Qué es lo mejor de ser profesor? Despertar la confianza del alumno y hacerle ver que la imaginación y el saber son elementos para el descubrimiento del mundo.¿Dónde está Dios?En todas las partes. No hace falta preguntarnos en dónde.