Alejandro Martínez: "La doble moral persigue a los colombianos"

El actor que interpreta a  Marcos Herber en la serie El patrón del mal afirma que el programa no es apología del delito y que quienes así lo creen tienen doble moral.
Alejandro Martínez: "La doble moral persigue a los colombianos"

“Usted era un tipo diferente, Herber.  No un loco que se la pasa convencido de que es guerrillero. Y eso es por andar metiendo perica todo el día”  Le dijo Pablo Escobar a Marcos Herber mientras le apuntaba con un arma en una escena de ‘El patrón del mal’.  No era una cualquiera. Era la del casting. La que definía la persona que realizaría el papel de Marcos Herber, el criminal y narcotraficante. Uno de los personajes más temidos de la historia. 

“Afortunadamente me tocó hacer esa escena con Andrés Parra” dice Alejandro Martínez, quien para entonces  se había documentado de todo lo que había de Carlos Lehder en internet.  Vio algunos de sus discursos, entrevistas que dio en la selva y habló con Mónica Lehder, su hija. “La contacté, ella amablemente se reunió conmigo y habló mucho sobre su texto a nivel humano. Fue un apoyo importante para ir desarrollando esa interpretación de buscar una voz especial que tenga unas características grandes.” 

Luego de ser escogido entre varios actores reconocidos y de trayectoria nacional, Alejandro Martínez permaneció inquieto, investigando no solo la vida del personaje, sino sus dichos y ademanes que adquirió y reforzó con objetos personales.  “Decidí por ejemplo dejarle la barba cuando se fue para la selva. El sombrero que lució durante todo el tiempo fue un sombrero mío y la cinta fue una que compré en Machupichu  a una comunidad indígena. Una chaqueta también, alguna vez le metí una camiseta de Jhon Lenon que era mía, por la afinidad que él tenía.” 

Al preguntarle por lo más difícil de interpretar a un personaje que existe y que prácticamente es un criminal, Alejandro no duda en responder que sintió mucha responsabilidad con la familia del narcotraficante. “En algún momento sentí un compromiso con la hija que me contó cosas tan especiales de él, pero al principio lo más difícil es que todo el mundo me decía que él estaba loco y tu como actor estás en una dualidad de hacer un loco o de hacer un humano. Los locos ya no están en contacto con la realidad, pero este tipo si, por más de que era algo grande, era mucha droga, muy drogadicto durante esa etapa en la selva.”

Sin embargo, la familia del narcotraficante ha mantenido distancia con la serie. Alejandro no ha recibido comentarios. Admite que luego del encuentro con la hija de Carlos Lehder, alguna vez la llamó durante una grabación para confirmar detalles.  “Ella me contó, por ejemplo, que a la mamá le decían Lulú, que el papá le decía a ella Pelusa, entonces yo le metía un poco esos elementos que ella me contó.” 

No fue una serie fácil de realizar. Pablo Escobar marcó una nueva tendencia social, cultural, e impregnó todas las instancias de la sociedad. “Todavía estamos sintiendo el flagelo de lo que hizo, pero es el valor de contar la historia de estos tipos que se tomaron el mundo en sus manos y a través de la muerte. Hay que tener los pantalones bien puestos para contar lo que se está contando y lo que viene. La historia sigue apretando y los hechos hablaron por si solos. Esa gente que dice que es una apología y que tiene doble moral, tiene más bien doble moral al no aceptar que esas cosas hay que sacarlas a la luz pública y que la historia no se repita.” 

Y el resultado se vio en el rating. Durante mucho tiempo, el patrón del mal fue el patrón de la franja triple A, pero desde hace unas semanas, el reality ‘protagonistas de nuestra tele’ un programa diseñado para formar a los próximos actores y actrices de la televisión, pasó a ocupar el primer puesto. Frente a esa situación, Alejandro dice que son dos cosas distintas.  “Yo pienso que ellos, ni son actores y muchos de ellos ni lo van a ser. Los realitys tienen una connotación momentánea y  finita. Esa no es una fábrica de actores. Ahí están manipulando las personalidades. Cada uno de esos realitys están diseñados para eso. Nosotros estamos haciendo algo distinto y eso se va a ver durante el tiempo, o sea, esto va a trascender, de hecho está trascendiendo en otros países. No es una cosa pasajera.”  

Las grabaciones terminaron y Alejandro Martínez está en silencio. Aprovecha el tiempo para dedicarse a sí mismo, a sus hijos. No sabe qué vendrá y tampoco le preocupa. Tiene la satisfacción del deber cumplido, pues no ahorró una gota de energía de cada una de las escenas porque las hizo como si fuera la última. Y aunque ya todo terminó,  confiesa que tiene al personaje latente.  Pues es ahora, cuando la serie comienza a trascender. Panamá y Puerto Rico compraron las cintas y Alejandro reafirma el éxito: “Tengo entendido que hay película para más adelante, así que el personaje lo tengo que dejar ahí, caliente.