Uschi Levy, El rostro detrás de la voz

La voz tras la exitosa colección de discos que mezclan canciones de los Rolling Stones, Bob Marley y Madonna con Bossa Nova, es una argentina que llegó a Colombia hace poco más de un año y le gustó tanto que terminó quedándose.
Uschi Levy, El rostro detrás de la voz

Ahora busca desprenderse del éxito del Bossa y lanzar su carrera como cantautora. 

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Uschi Levy es una de esas personas a quien todo el mundo le ha escuchado la voz, pero que casi nadie conoce. Le pasa siempre, sin excepción: cuando canta en vivo alguna de las canciones que grabó hace seis años en el disco de Bossa n’ Stones, un proyecto de chill-out argentino que le dio la vuelta al mundo, el público se voltea, la mira abriendo mucho los ojos, y apenas se baja del escenario la aborda para soltarle la misma frase: 

- ¡No puedo creer que seas tú!   

    La voz de Uschi –delgada, sensual– se volvió famosa en 2005, cuando los grandes éxitos de los Rolling Stones mezclados con Bossa Nova se tomaron el mercado y terminaron sonando en todas partes, desde Argentina hasta Inglaterra. Tanto fue el éxito, tanto sonó el disco, que luego de ese primer experimento vinieron otros: Madonna, Bob Marley, The Ramones, todos acompañados con el nombre Bossa. Ella puso la voz para los discos y la gente, aquí y allá, terminó enamorándose de su tono. Por eso no es casualidad que ni siquiera esta tarde, en un café bogotano, se escuche al fondo una de las canciones del disco mientras conversamos.

- Es increíble -dice - ¡Ahí está el Bossa!

  Uschi lleva poco más de un año viviendo en Colombia y ya se le han colado, en medio de su marcado acento argentino, algunos términos coloquiales: un “chévere”, en vez del clásico “bárbaro” gaucho; un “man” en vez del “pibe” que utilizan allá para referirse a un tipo. Llegó en mayo del 2011, luego de que Julio Sánchez Cristo la invitara a realizar un concierto para las “noches W”, y apenas unos días más tarde entendió que terminaría quedándose. Venía con un primer disco a cuestas, “Uschi”, con el cual había intentado quitarse de algún modo la sombra del Bossa n’ Stones. “Yo quería cantar mis canciones dice - mientras mueve las manos de arriba abajo-. Sentía que el Bossa era un proyecto divertido pero me quitaba personalidad y ya era hora de lanzar mi carrera como cantautora”.

En Colombia se sintió extrañamente cómoda y decidió empezar otra vez de cero; dejó atrás sus padres, sus amigos y una carrera que, mal que bien, ya estaba consolidada. “La gente en Argentina me conocía  -habla otra vez sin pena, desparpajada-, pero cuando llegué aquí sentí que las cosas fluían y me la jugué”. Al poco tiempo tocó con Carlos Vives en el bar Gaira (cantaron dos canciones juntos: La tierra del olvido y La gota fría), comenzó a grabar un segundo álbum que ahora mismo está en posproducción y llevará el nombre de El momento perfecto, y le dijeron que abrirá el concierto de otro cantante argentino, Axel, el próximo mes de agosto en Bogotá.

Aunque su carrera en el país apenas despega, Uschi siente que va por buen camino y que, más que un golpe de suerte, el éxito mundial del Bossa fue el resultado de años de trabajo. Eso dice ella: que desde que tiene uso de razón ha querido ser cantante, a pesar de que en algún momento sus padres pusieron el grito en el cielo. “Me encantaría poder contar la historia de que toda mi familia es de músicos, pero cero: mi mamá es sicóloga, mi papá empresario y mi abuelo abogado. Cuando era chica cantaba con mi papá, que siempre ha tocado la guitarra como aficionado. Luego en el colegio me metí en la banda, participé en los musicales y cuando salí les dije que sería cantante. Pero no te imaginás: ¡Fue como si hubiera dicho que iba a ser prostituta!”.

Hoy sus padres le creen, pues a sus 27 años ha alcanzado varios logros importantes con su carrera: además del Bossa, que todavía sigue despertando admiración, Uschi abrió la gira del puertoriqueño Luis Fonsi en Argentina gracias a su primer disco, y fue invitada a cantar en los Grammy Latinos que se celebraron en Las Vegas, en 2010.

Por ahora tiene entre sus planes continuar adaptándose al país (“me encantan los paisas y la cantidad de frutas que se consiguen aquí”, dice), y trabajar para que su carrera siga despegando. Para eso, claro, está dispuesta a sacar provecho de la popularidad que le ha dado el Bossa. No importa: ya está acostumbrada a las caras de asombro cuando, luego de empezar a cantar, la gente le dice sorprendida:

 - ¿Tú eres esa voz? ¡Increíble, no pensé que iba a terminar conociéndola!