Cásese sin compromiso

En el centro de Bogotá un restaurante ofrece a sus clientes la posibilidad de casarse, sin casarse. Normal 0 21 false false false ES-CO X-NONE X-NONE /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-priority:99; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin-top:0cm; mso-para-margin-right:0cm; mso-para-margin-bottom:10.0pt; mso-para-margin-left:0cm; line-height:115%; mso-pagination:widow-orphan; font-size:11.0pt; font-family:"Calibri","sans-serif"; mso-ascii-font-family:Calibri; mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-font-family:Calibri; mso-hansi-theme-font:minor-latin; mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; mso-bidi-theme-font:minor-bidi; mso-fareast-language:EN-US;}
Cásese sin compromiso

Aquí se está celebrando algo. Hay pétalos de rosas, estrellitas doradas en la mesa, un corazón pintado en una pared verde oliva y al fondo, dos querubines.  Hay, también,  un mesero que interpreta el papel de notario y una pareja de novios que se mira entre risas. "Hoy comparecen ante mí, que soy el honorable ciudadano Don Inocencio Los Caso y Se Joden en el siguiente estado: felices, alcoholizados, perplejos o todas las anteriores, la pareja conformada por la casta, urgida, daltónica o ilusionada señorita Catalina Bolaños, de nacionalidad colombiana en pleno, mediano, sesgado o definitivamente nublado uso de sus facultades mentales; y el ingenuo, acorralado, amenazado o ilusionado señor,  Juan Camilo Botía quien manifestó ser menor de edad y estar deseoso de mantener la unión de este tambaleante matricidio".

Es un matrimonio, pero no cualquiera. Es el sello del pacto de amor en el restaurante Frida. Un lugar, que con paredes de colores, comida mexicana y cuadros decorados con imágenes de Frida Kahlo, ofrece a sus clientes la posibilidad de casarse, sin casarse.  De la idea, hizo parte Elisa Mendoza, mexicana de naturaleza, hija de un chef y dueña del negocio, quién hace 8 años llegó a Colombia por amor y se ha casado en su restaurante, más de cinco veces.

Entre los registros de compromiso que tiene el restaurante Frida han pasado todo tipo de parejas. Hombres viejos, con mujeres jóvenes y viceversa, parejas de homosexuales, o mejores amigas que realizan la ceremonia como un pacto de amistad, quienes con mínimo una semana de anticipación, pueden reservar el salón que el restaurante tiene adecuado para realizar la ceremonia.  El costo es de  45 mil pesos que incluyen: la copia del contrato de matrimonio, las argollas simbólicas, dos cocteles margarita y una foto.  

El acto termina cuando los novios aceptan y firman, mientras el notario, que pronto será un mesero,  les da las argollas y toma una foto mientras la pareja sella el compromiso con un beso.  Luego el notario dice: "Si alguno de los contrayentes se echa para atrás después de comerse la torta, el otro deberá matar las penas con tequila y mariachi... en Frida". Claro.