Destino recomendado: Siem Reap, en Oriente

Un masaje de media hora en los pies cuesta dos dólares, uno más de lo que se paga por una camiseta y cuatro veces más que el valor de una cerveza. No es confusión matemática, la cerveza es baratísima. Siem Reap es un abrebocas perfecto al Lejano Oriente y el punto de entrada ideal para un viaje a Camboya.
Destino recomendado: Siem Reap, en Oriente

Siem Reap está a 6 kilómetros del complejo de templos hinduistas y budistas donde se encuentra el magnífico y descomunal Angkor Wat, motivo principal por el que llegan turistas a Camboya. Aunque le dedique un día completo (o varios), desde que salga el sol hasta que se ponga, es imposible recorrer todos los templos. Vaya entonces con una lista de los que no se puede perder, encabezada por Angkor Wat, Bayon y Ta Prohm, uno de los más impactantes por sus árboles que parecen haberse fundido con la estructura milenaria (quizás quienes vieron Tomb Raider lo recuerden).

Los templos pagan el viaje a Siem Reap, pero hay más: pueblos flotantes con corrales de marranos sobre el agua, mercados artesanales, shows de apsara, buena comida, tuk-tuks con un aire a los tiempos de Indochina, monjes budistas vestidos en túnicas naranja prendiendo incienso, gente amable y, lastimosamente, mucha necesidad. Si siente el impulso de ayudar, cosa que no debe descartar, procure hacerlo a través de organizaciones serias, no acepte los tours turísticos a orfanatos, que abundan. Por lo menos a mí me pareció que lindaba con lo morboso.

Qué visitarKhmer RougeNadie que vaya a Camboya puede dejar de ir a Phnom Penh, la capital. ¿La razón? Conocer la brutalidad del khmer rouge y el "autogenocidio". De 1975 a 1979 este régimen comunista radical, liderado por Pol Pot, exterminó a un cuarto de su población (unas dos millones de personas). Todo enemigo debía ser exterminado, solo que la lista de enemigos incluía a profesionales, musulmanes, cristianos, monjes budistas, soldados sospechosos de traición... Para lograr el "gran salto" los niños eran separados de sus padres para ser adoctrinados, se abolieron las escuelas y la moneda, se forzó a la población a trabajar el campo. Ahí está Choeung Ek, el más conocido de los "killing fields" (campos de la muerte). Una audioguía lo lleva por un recorrido desgarrador.

Qué hacerDoctor PezSus pies van a sufrir en su visita a Camboya. Las caminatas son largas y pesadas. Los terrenos a veces irregulares e inestables. Quizás por eso uno de los negocios más populares que hay en Siem Reap son unas piscinas con peces (pececitos en realidad) hambrientos y dispuestos a comerse la piel muerta de los pies de los curiosos. El resultado, si aguanta las cosquillas y paga los dos dólares que piden, son unos pies suaves y una cerveza gratis. ¿Ya había dicho que la cerveza es muy barata en Siem Reap?

Qué conocerRompe corazonesAki Ra no sabe cuándo nació. Calcula que fue algún día de 1973. Cuando era niño el khmer rouge mató a sus padres y se lo llevó a engrosar su nefasto ejército de niños soldados. Hoy busca redención: dedica su vida a desminar Camboya y a cuidar a niños víctimas de esas minas quiebrapatas que quizás él mismo sembró cuando tenía 10 años (uno de cada 236 camboyanos está mutilado). Tiene un museo pequeño, casero, conmovedor. En especial para un viajero colombiano donde la tragedia de las minas antipersona es inmensa y cotidiana.

Tips de viajeVisa: La visa se obtiene a la llegada en el aeropuerto. Asegúrese de llevar una foto documento.

Guía: Contrate un tuk tuk por todo el día. Eso puede costarle 12 o 15 dólares y, es sin duda, la mejor manera de conocer los templos y de desplazarse tanto en Siem Reap como en Phnom Penh.

Regatear: Lleve dólares estadounidenses (no euros) ya que circulan libremente sin necesidad de cambiarlos a riel camboyano. Ojalá sean billetes de baja denominación.