María Teresa Mora, la mejor modelo de Colombia

Sencilla sin una cámara de por medio pero intimidante en una sesión fotográfica.  Así es esta palmireña de 24 años que se llevó el título de mejor modelo en los Premios Cromos de la Moda 2012. Toda una ganadora.
María Teresa Mora, la mejor modelo de Colombia

Decir que María Teresa no sigue ningún prototipo no es una exageración. Ella puede ser el personaje que se le antoje. No es cuestión de llenarla de piropos, es simplemente ratificar una cualidad que hoy la ubica como la mejor modelo del 2012.

Lo curioso es que modelar fue algo que nunca buscó; es más, podría decirse que el modelaje la buscó a ella. Hace ocho años su mejor amigo la invitó a ver una pasarela en el Círculo de la Moda. La única condición era que debía ponerse tacones y minifalda, dos prendas que para ese entonces eran sinónimo de tortura para María Teresa: los odiaba. Al final accedió y, para su sorpresa, varios representantes de agencias de modelaje se le acercaron y le ofrecieron vincularla.

Si bien le gustaba la moda, su interés estaba enfocado en hacer la ropa, no ser quien la luce. En ese momento iba en tercer año de diseño de modas en la escuela de Arturo Tejada,  y no tenía intención de hacer algo diferente. Pero fue tanta la insistencia de uno de dichos representantes que María Teresa terminó diciendo que sí. Le pidió a su hermana que la acompañara, y así llegó a la sesión de fotos.

“Mis primeras tomas: horribles. Las de cuerpo entero son espantosas porque no sabía cómo moverme, me veía rígida”. Lo dice riéndose, porque sabe que hoy en día es ella la que manda frente a las cámaras. Pero en ese momento específico algo pasó. Más allá de que las fotos no quedaran bonitas, María Teresa se sintió en una zona de confort que ni el diseño de modas le había ofrecido. Fue así como decidió dejar las clases y dedicarse a aprender  a ser modelo.

No le tomó mucho tiempo adquirir confianza. En su primer desfile tuvo que superar la timidez cuando a mitad de pasarela se dio cuenta de que el vestido que llevaba se transparentaba con la luz. Aunque estaba muerta de los nervios no frenó ni tambaleó. El fuerte de María Teresa es la concentración. No importa lo que le pongan, sobre qué tenga que caminar, de qué color le pinten el pelo, ella se apodera del personaje y entra en acción: “Puedo ser la niña buena e inocente con un look muy natural, o ser la femme fatale con ojos oscuros y labios rojos. Me encanta cambiar”.

Es precisamente esta capacidad de ser quien se le antoje la que ha llamado la atención de varios de los diseñadores más importantes del país: María Luisa Ortiz, Lina Cantillo, Silvia Tcherassi, Beatriz Camacho y Amelia Toro la han elegido para lucir sus diseños en las principales ferias de moda del país. Con ellos, el nombre de María Teresa fue adquiriendo más fuerza en el mundo del modelaje nacional. Sus trabajos aumentaron y, con ellos, la fama de antipática. “Al principio no saludaba a nadie, vivía con mala cara”, confiesa. Pero no era por aburrimiento, ni por creerse mejor que el resto. Desde pequeña María Teresa ha sido brava y si a eso se le suma que solo tenía 20 años, es entendible.

Ahora, con 24 años, no solo es la encargada de hacer reír a sus compañeros cuando están en el backstage de alguna pasarela, sino que ha sabido utilizar ese temperamento fuerte para tomar las riendas de su trabajo. Miu Miu y Dior, en Hong Kong; Chanel y Donna Karan, en Singapur; y la semana de la moda en Tokyo son un ejemplo del alcance de María Teresa. Once meses en Asia en 2008, con el apoyo de su agencia Informa Models, fueron claves para proyectarse internacionalmente y ratificar su status de modelo profesional en Colombia.

“No quiero sonar malagradecida ni mucho menos. Sé que es una bendición poder trabajar en el exterior, pero si me ponen a escoger, me quedo con los proyectos que hago en Colombia. Aquí fue donde empecé”. Por eso le dio mucha tristeza no haber podido asistir a los Premios Cromos de la moda 2012, donse fue elegida mejor modelo: “Son siete años de trayectoria, de mucha dedicación y amor por lo que hago. Era algo que estaba esperando y me dio mucha nostalgia no haber estado ahí para recibirlo personalmente”.

Por estos días María Teresa se encuentra en Buenos Aires haciendo algunos trabajos con la agencia ARG Models de Argentina, que tiene convenio con su agencia en Colombia. Además de conocer y sumar fotos a su portafolio, María Teresa ha aprovechado este viaje para impulsar el otro lado de su amor por la moda: el diseño. Hace seis meses, en sociedad con su mejor amiga, lanzó Sagrado, una línea de carrieles en colores fuertes y con estampados. el cual es el primer paso en su proyecto de vida. “La belleza no me va a durar siempre, no planeo competir con las niñas de 16 años que quieren dedicarse al modelaje, no tendría sentido, hay que darles espacio para que sean ellas las que continúen”.

En Argentina el apoyo a nuevos creadores es tal que en las grandes tiendas hay stands con sus diseños, donde ellos mismos atienden y muestran su ropa. Con esta imagen en la cabeza, María Teresa regresará a Colombia en 20 días,  decidida a sacarle provecho al status que le da el premio, y reforzar las relaciones públicas de su línea de carteras. “Quién quita que el próximo año esté nominada a diseñador revelación”.

Si lo va a asumir con la misma seguridad e imponencia con la que modela, más le vale que cuadre su agenda desde ya para que ese día sí pueda asistir.