Juan Noguera: "nunca le digo a la gente qué vino debe escoger"

Sin pretensiones ni excesos, así fue el paso por Cartagena de Juan Noguera, el Marqués de Cáceres, un experto en vino que sabe gozarse la vida y que rehúsa encasillarse bajo un título nobiliario.
Juan Noguera: "nunca le digo a la gente qué vino debe escoger"

La sencillez con la que se desenvuelve descresta más que el título nobiliario. Este hombre de voz ronca, pero potente, es un amante de las conversaciones. Alejado del protocolo, habla con cuanta persona lo salude.

Esta cualidad explica porqué dejó de ejercer el Derecho para dedicarse a ser el relacionista de la bodega de vinos Marqués de Cáceres. Tanto la marca como el título son una herencia de su padre, Vicente Noguera y Espinoza, quien incursionó en el negocio del vino en 1970, cuando compró 40.000 hectáreas en la Rioja Alta, la zona de viñedo tradicional más prestigiosa de España.

En el momento de la muerte de Vicente, Juan Noguera recibió el título de Marqués y la responsabilidad de continuar con el negocio familiar. Desde entonces se ha dedicado a dos de las cosas que más le gusta hacer en la vida: viajar y conocer gente. Cada viaje es una oportunidad de negocio para incrementar sus ventas (la marca ya está posicionada en 120 países), pero también es el espacio ideal para desencasillarse de lo que el título de Marqués implica: “Me gusta demostrar que detrás de un ícono del vino existe una persona de carne y hueso”.

Para él su trabajo se basa en recordarle a la gente que más allá del chef que prepara su comida, y de la comida en sí, el vino que se escoge, especialmente para acompañarla, es lo que determina el éxito de cualquier cena. No se trata en ningún momento de imponer, ni mucho menos: “Yo doy mi opinión, alguna que otra observación, pero nunca le digo a la gente qué vino debe escoger; mientras lo estén disfrutando, mi trabajo está hecho, y si es de mi bodega, ¡pues vamos, doble alegría!”.

Porque lejos de la seriedad y de la distancia que caracteriza a los que como él llevan un título nobiliario, Juan Noguera es un hombre extremadamente relajado. No vive en un catillo sino en un cómodo apartamento en una ciudad de España, y no tiene chofer sino que maneja una motocicleta. Durante su visita a Cartagena se comportó como un ciudadano común y corriente: “En Colombia me siento como en España pero un poco más lejos, es mi casa”. Eso explica en parte porqué aceptó ser parte del jurado que eligió a la nueva Señorita Colombia el pasado 13 de noviembre: “Fue un honor que me invitaran y un reto a la vez porque la mujer colombiana es ejemplo de belleza; era la excusa perfecta para pasar más tiempo en este país, fui feliz”.

Tanto que ya planea volver el próximo año, en una gira por las principales ciudades de Colombia, para presentar nuevos productos del Marqués de Cáceres y darle a conocer a los colombianos uno de sus vinos de autor, El Gaudim, que en latín traduce placer de los sentidos y el MC, que él bautizó como Máxima Calidad.