Colombia's Next Top Model:el mundo del modelaje sin protocolo

En Colombia’s Next Top Model, el Canal Caracol muestra el mundo del modelaje tras bastidores.
Colombia's Next Top Model:el mundo del modelaje sin protocolo

Las cuatro finalistas se convertirán en chicas Águila 2013. La ganadora obtendrá un premio de 100 millones de pesos y será portada de CROMOS.“No quiero que el show sea extremadamente pesado de celebridad, lo que quiero es que se focalice en los problemas reales que afectan a las mujeres”. Con esa frase, Tyra Banks resumía las peripecias de la fama en su carrera como modelo y la razón que la animó, en 2003, a crear America’s Next Top Model, el reality donde las nuevas modelos compiten por iniciar una carrera en esa competitiva industria y obtener el título de modelo top nacional. Con 1,27 millones de televidentes en Estados Unidos en su última temporada, y franquicias del formato en más de veinte países, entre ellos México, Brasil y el Reino Unido, la serie se convirtió en un suceso televisivo.Para la versión colombiana, el camino estaba abonado debido a la consolidación de las ferias de moda nacionales, la propuesta cada vez más rica de diseñadores locales y la profesionalización de la carrera del modelaje. Bajo estas circunstancias, ¿qué tan interesada podría estar la teleaudiencia en los vaivenes del mundo de las modelos? Fue así como el equipo de realities y grandes formatos del Canal Caracol, con Sebastián Martino a la cabeza, se dio a la tarea de trazar el programa para Colombia: “Retomamos un formato de trayectoria, pero de nicho específico, y apostamos por darle espacio en un horario prime de canal nacional, queríamos conocer los intereses del público en general por la vida de las modelos”. Contrario al estereotipo que reduce el modelaje a mujeres con caras lindas y cuerpos bellos, Colombia’s Next Top Model se concibió para mostrar a las modelos fuera de su zona de confort, con dosis de picardía y cierta crudeza. En 19 capítulos, ellas deben superar pruebas que las enfrentan a sus propias fobias e inseguridades: desde posar sin miedo con una boa deslizándose por el cuerpo, hasta resistir baldados de pintura sin cerrar los ojos, pasando por sesiones en frigoríficos, en donde tienen que soportar los fuerte olores de carne y sangre congelada… además de lograr que sus fotografías transmitan emociones de ternura y sensualidad bajo cero. “Se trata de chicas muy valientes que nunca saben a qué se van a enfrentar, que más allá de sus cualidades físicas, tienen que afrontar sus propios miedos”, comentó Franklin Ramos, tutor de las modelos. Por su parte, Martino explicó: “No hay un único modelo que describa las cualidades físicas de una top, eso depende de la cultura, los gustos de los diseñadores y los tiempos, no es la más linda la que triunfará, sino la que tenga más tenacidad y carisma”.Y es precisamente el carisma y el temple de las modelos lo que se ha puesto a prueba a medida que avanza la serie; cada vez se hace más difícil compaginar los egos y recelos de veinte hermosas mujeres que, además de tener que vivir bajo un mismo techo, tienen que abrirse paso en medio de las tensiones y conflictos que genera la competencia, para llegar a la final y ser portada de CROMOS.Aunque el reality tuvo una amplia acogida en el mundo de la moda nacional –expertos, diseñadores, fotógrafos, modelos–, la selección terminó siendo excluyente y generando posiciones divididas. Algunos señalan la crudeza y el morbo de algunas de las pruebas, otros critican la pintoresca figura de Ramos en las grabaciones. Lo cierto es que el programa alcanzó, al 14 de enero, 11.8 puntos de rating, liderando la franja de la noche.“La belleza no es un destino”, dijo tiempo atrás Jean Baudrillard para señalar que el artificio y la producción de nuestro cuerpos podría superar nuestra anatomía. Este reality muestra, en parte, que más allá de cuerpos bellos y armoniosos, es el temple y la capacidad de reinventar la imagen la que forja una verdadera modelo.