"La palabra oral es emoción, como la vida" Yolanda Ruiz

Infatigable, elocuente y perfeccionista, Yolanda Ruiz es la nueva directora nacional de noticias de RCN La Radio.
"La palabra oral es emoción, como la vida" Yolanda Ruiz

Adora la oralidad, siempre tiene un radio a la mano y usa la duda como arma primordial para afrontar el periodismo. Así es Yolanda Ruiz. 

Su mejor entrevistado.

No hay uno solo. Álvaro Mutis, Carlos Fuentes, el maestro David Manzur, fueron retos muy interesantes.

Una historia que le gustaría contar.La de las mujeres que nos precedieron y en silencio hicieron la revolución para mi generación. Recibieron un mundo machista absurdo y nos abrieron la puerta para empezar a transformarlo. 

Su género periodístico preferido.La entrevista, porque siempre es distinta. Ante cada personaje hay un reto nuevo, hay que saber leerlo sobre la marcha, entender, escuchar.

¿A qué periodista admira?Al maestro Javier Darío Restrepo, quien siempre es un referente para todos los que estamos en este oficio.

¿Cómo entrenó su voz?Escuchándome y criticándome mucho.

¿Qué la hace llorar?La indignación.

¿Cuántos radios tiene?En la casa seis, en el carro uno, en la oficina uno, en el bolso uno y el del celular.

Un temor.Pánico a las arañas.

Una cualidad que admira.La lealtad.

¿De qué se arrepiente?De nada.

Su mayor torpeza.Todo lo que tenga que ver con asuntos operativos y manuales.

¿Quién es el santo de su devoción?Santo Tomás. Hasta ver no creer. La duda es la herramienta clave de un periodista.

¿A qué hora se acuesta?Intento que no sea más tarde de las 10 de la noche. A veces lo logro.

¿A qué hora se levanta?A las 4:30 a.m.

¿A qué hora llega a trabajar?A las 5:30 a.m.

Una contrariedad.Llegar tarde. Me obsesiona el tiempo.

Una derrota que no haya tenido revancha.No busco revancha.

Una deuda.La hipotecaria.

Su mayor debilidad.Panes, postres, pasteles, todo lo que en una dieta no debe estar.

¿Cuál es el primer recuerdo de su infancia?Un trasteo memorable en pleno 24 de diciembre. Ese día supe quién traía los regalos de Navidad porque descubrí el mío en el camión. 

¿Quién fue su mejor maestro?Aunque suene a cliché: mi mamá.

Su mayor virtud.Soy perfeccionista.

Su mayor defecto.Lo mismo: soy perfeccionista y se vuelve un lío porque a veces nada de lo que hago me gusta.

Un libro que repetiría.Pedro Páramo. Lo he repetido varias veces y lo seguiré haciendo.

Uno que no pudo terminar de leer.Muchos. Uno reciente: Cincuenta sombras de Grey. Desastre. Uno de hace tiempo: Ulises, de James Joyce. Intento fallido. Pero siempre me reservo el derecho de cerrar el libro y no seguir. Si hay tanto para leer, ¿por qué perder el tiempo con uno que no nos conquistó? 

¿Cuál es el encanto de la  radio?La palabra oral es emoción, como la vida.

Su palabra preferida.Ternura.

¿Qué la desvela?Un café después de las 5:00 p.m.

¿Qué pregunta le falta por hacer y a quién?Muchas, todas y a mucha gente. El día que no tenga preguntas supongo que estaré muerta.

Una noticia que le encantaría anunciar.Una utópica: que se acabó la inequidad, la madre de tantos males.

¿Qué la hace quedar muda?Un buen libro.

Un héroe.El anónimo, el que no aparece, el que está por allí en las esquinas, el que poco vemos los periodistas.

Una canción que no se cansa de oír.Contamíname.

¿Qué la hace cambiar de emisora?La agresividad, algunas voces que no me gustan, temas poco interesantes, un mal sonido.

La palabra que más odia.“Colocar” por el abuso con ella. Ya no me gusta ni cuando toca “colocarla”.

Un triunfo.Todos los del Deportivo Pasto que celebro, aunque no sé nada de fútbol.

Un olor.El del pan caliente. Tentación total y siempre caigo. 

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