El misterio de una Margarita en Buenos Aires

En la exposición “Cien colombianos exitosos en el exterior”, realizada en diciembre en el aeropuerto El Dorado, aparecia la fotografía de esta cartagenera junto a la de Gabriel García Márquez. ¿Quién es esta escritora que triunfa en Argentina?
El misterio de una Margarita en Buenos Aires

Una de las columnas más recordadas del extinto diario Crítica de la Argentina, se llamaba La ciudad de la furia. En ella, Margarita García Robayo se dedicó a retratar semanalmente, durante dos años, a personajes que se topaba en Buenos Aires, su ciudad desde hace ocho años. En una de las columnas, titulada Un hombre gastado, el alterego de Margarita, mientras lee un libro, se encuentra en un bus a un viejo de manos “raquíticas y deshollejadas” que no deja de mirarla. Finalmente, el viejo decide acercarse para explicarle que hace rato no agarra un libro y le pide que le lea un párrafo. La chica se devuelve al inicio del texto y empieza a recitar palabras como si le estuviera leyendo a un niño. Lo que nunca supo el viejo es que su improvisada lectora se dedicaba precisamente a eso: a narrar con sencillez y precisión sus vivencias en un país que le abrió las puertas. A pesar de que La ciudad de la furia desapareció, la editorial Plumas de Mompox apostó por su trabajo (la única que lo ha hecho en Colombia) y reunió cada entrega en una obra llamada Las personas normales son muy raras.

“Lo que más me gusta de escribir es escribir, en el sentido literal de hundir teclas y poner comas, pero más allá de la filigrana de cada pieza, lo que más me gustó de estos relatos fue ese ejercicio que consistía en poner el ojo en un microscopio y mirar”, expresa Margarita sobre el libro publicado en el 2011. Si bien ella no pudo ser testigo directo de su elaboración, desde su casa en la capital argentina estuvo atenta a cada detalle. Cancha no le faltaba; no era su primer libro. Un año antes, Planeta Argentina había puesto en circulación Hay ciertas cosas que una no puede hacer con los pies descalzos, un texto cuya repercusión llegó hasta España. “No hay cuento que no emocione, ni personaje que no trastorne. Que además los relatos sean vasos comunicantes le imprime al conjunto un estimulante sentido de unidad. Y que su autora tenga 30 años es la guinda del pastel: convendrá seguirla de cerca”, escribió un periodista en el periódico El Mundo. La buena recepción de la crítica permitió que fuera traducido al italiano.

El cierre del diario Crítica no fue impedimento para que Margarita siguiera firme en una tierra en la que aterrizó después de rechazar una beca para estudiar en Barcelona. ¿Cómo una colombiana desconocida se abrió espacio en el mercado argentino? La respuesta es sencilla: con talento. La confirmación de su madera de escritora es Orquídeas (2012), su segunda colección de relatos puesta en circulación en las librerías porteñas, y Hasta que pase un huracán, una novela que, según la editora Sonia Budassi, "desmitifica la imagen de postal dorada del Caribe".

Margarita, además, es la directora administrativa de la casa Tomás Eloy Martínez, una fundación que se encarga de preservar el legado literario del autor de Santa Evita y promover la literatura y el periodismo entre los jóvenes. Mientras tanto, vive la suerte del futbolista que es figura en el extranjero, pero no es tenida en cuenta para integrar la selección.