Panamá es el paraíso de los surfistas

Los amantes del surf encuentran en Panamá un sitio ideal para practicar su deporte y pasar sus vacaciones.
Panamá es el paraíso de los surfistas

Panamá como destino turístico no es una gran revelación. Basta con echar un vistazo al aeropuerto. Afuera, son docenas de buses los que esperan aviones a reventar de monos ojiclaros deseosos de un poco de color. Adentro, el panorama es de familias sonrientes, listas para retomar sus vidas vestidas con polo Lacoste, chequeando en su equipaje un televisor pantalla plana por cada cuatro pasajeros. Las playas, el sol, los casinos y las compras llevan muchos años, décadas incluso, atrayendo turistas a Panamá. ¿Ya había mencionado que no era una gran revelación?

Pero Panamá también atrae un turismo más puntual, más invisible. Un turismo de nicho que se aprovecha del desarrollo en infraestructura del país para sus vacaciones: hablo de los surfistas. Las ventajas para ellos son las mismas que para todos los demás. La seguridad, el uso del dólar, el buen estado de las carreteras, la modernidad, el que aún se consiga pescado barato para comer y el mango crezca como maleza. El privilegio de poder estar en dos océanos el mismo día (en Panamá, el Pacífico y el Atlántico están a 80 kilómetros de distancia).

En Panamá se puede practicar surf todo el año. La cantidad de operadores de turismo dedicados exclusivamente a promover esta actividad es prueba de ello. También lo son el creciente número de tablas que circulan en las bandas de equipaje del aeropuerto de Tocumen y los torneos que se organizan con mayor frecuencia. Antes de seguir aclaro que no soy surfista. Que solo me llama la atención el fenómeno de su popularización en Panamá y que solo escribo de lo que he visto, he preguntado o he leído.

¿Qué se dice? Se dice que Panamá tiene mar para todo tipo de surfista. Para quienes les gusta romper olas o deslizarse por dentro de un tubo de agua, o navegar, o hacer cortos vuelos por encima del mar. Se dice que hay más de 50 puntos para practicar surf. Se dice que los meses secos, de diciembre a marzo, son la mejor época para hacer surf en el Atlántico (en el Pacífico todo el año). Se dice que playa Venao con su fondo de arena y, sobre todo, playa Santa Catalina, son las mejores y más populares playas de Panamá para surfistas. Se dice –y es cierto– que Panamá como destino de surfistas es todavía un secreto.

 

A dónde ir

Feliz estadíaSi se trata de un grupo donde todos son surfistas, no dude en hospedarse en una de las muchas cabañas especializadas y económicas de Santa Catalina (donde Kenny, por ejemplo). Pero si usted es el único con tabla de surf, considere Villa Romana, en Pedasí, un hotel cómodo, bonito, frente al mar y muy cerca de playa Venao. Así se complace a todo el mundo y no lo estará esperando una cantaleta por el tiempo que pasó en las olas. Los precios varían de 100 a 200 dólares, dependiendo del cuarto y la temporada.

Otros puntualesPanamá significa "abundancia de peces". Lo que puede explicar que los practicantes de pesca deportiva también hayan descubierto en el istmo un paraíso subexplorado. Para quienes practican pesca deportiva en el mar, Bahía Piñas, en el Darién, es un sueño habitado por pez vela, marlin negro, atunes de aleta amarilla, pargos, sierras, dorado... Para los aficionados de la pesca en agua dulce, Panamá tiene el grandísimo lago Gatún, que forma parte del recorrido del Canal de Panamá, donde se encuentra especialmente sargento y róbalo.

Vaya a lo que vayaSea a surfear, a pescar, a gastar sus ahorros en un casino o a asistir a un concierto de Rubén Blades, si pisa tierra panameña tiene que ir al Canal. Es lo único que tiene que hacer. Yo he viajado mucho a Panamá, por trabajo y porque me casé con panameña, y el Canal es algo que me asombra desde cuando fui por primera vez hace 15 años. A comienzos de año conocí el nuevo centro de visitantes de la ampliación del Canal. No ofendo la magnitud de la obra tratando de ponerla en palabras.

 

Tips de viaje

Transporte. Negocie una tarifa antes de montarse en un taxi porque en ciudad de Panamá no creen en el taxímetro. Déjele claro al conductor que no acepta que recoja a nadie más en el camino (a veces funcionan más como mini colectivos). La buena noticia es que para salir de la ciudad y en el interior la situación del transporte terrestre mejora.

Comida. Procure comer guabina, un pescado del Pacífico exclusivo de Panamá, que viene enredado en las redes de los camarones y que hace unas décadas ni siquiera se consumía por pequeño. Si viaja bien de presupuesto se la puede comer, al almuerzo o a la cena, en La casa del marisco, uno de los restaurantes más tradicionales y más ricos de Panamá y el que descubrió el potencial gastronómico de la guabina.