Kim Jong Un: El jovencito que juega a la guerra

Heredó el poder de su padre antes de cumplir los 30 años. En su país creen que es un genio aunque no saben nada de él. Este es el desconocido líder de Corea del Norte.
Kim Jong Un: El jovencito que juega a la guerra

En su país no tienen idea en qué año nació. No saben dónde ni qué estudió. Sencillamente apareció de la nada hace tres años, cuando su padre, el líder supremo del régimen norcoreano Kim Jong Il, decidió que él, su hijo menor, tenía que sucederlo en el poder. Y fue durante una conferencia del Partido de los Trabajadores, en octubre de 2010, que Kim Jon Un apareció a la derecha de su padre, con el rostro adusto y una corpulencia que su pueblo no imaginaba, para confirmar que sería el nuevo jefe de una dinastía que implantó, en 1948, el único Estado estalinista que sobrevive a la Guerra Fría.

Todo alrededor de este muchacho está cubierto del más hermético secretismo. Por eso causó sorpresa su aparición tras la conferencia, en la que además se anunció su inclusión en la cúpula del partido y la imposición de cuatro estrellas. Desde ese día se especuló que sería el heredero, pero solo a la muerte del “Amado líder”, como se hacía llamar su padre, en diciembre de 2011, se confirmó que en sus manos quedaría un poderoso ejército de 1,2 millones de soldados, armas de destrucción masiva y un país con una economía arruinada que no es capaz de alimentar a sus 22 millones de habitantes.

Y también desde ese momento el régimen empezó una campaña de culto a su personalidad. Empezaron con un documental de la televisión estatal que lo calificaba como genio de genios en estrategia militar y lo mostraba en un tanque de guerra dando instrucciones a los soldados. Según la propaganda oficial, Kim Jong Un escribió su primera tesis a los 16 años, duerme tres o cuatro horas por noche y ayuna para estudiar.

Luego difundieron poemas y canciones en los que le adjudicaban la más variada escala de virtudes, diciendo que estaba llamado a seguir los pasos del Querido Líder (su padre) y el Presidente Eterno (su abuelo). Y propagaron la especie de que a los tres años aprendió a manejar, que a los ocho andaba a 120 kilómetros por hora y que habla siete idiomas.

Al mismo tiempo el régimen inició una exhibición de capacidad militar sin precedentes: hicieron una segunda detonación nuclear, lanzaron misiles sobre el mar, efectuaron agresiones navales y artilleras a Corea del Sur. Ese fue el comienzo del escalamiento de amenazas que desembocó en la crisis que tiene al mundo al borde de una guerra nuclear.

La biografía no oficial

A falta de información y frente al exceso de propaganda oficial, la biografía de Kim Jong Un la han escrito los desertores del régimen y la inteligencia surcoreana. La historia no oficial del genio de genios reza que es el tercero de los hijos del Querido líder y el más parecido al padre, tanto en apariencia física como en carácter. Incluso se ha especulado que se hizo una cirugía estética para acentuar ese parecido. Se dice que fue educado bajo un nombre falso en la Escuela Internacional de Berna, en Suiza y que se retiró a los 15 años sin haber terminado sus estudios.

Los compañeros de clase lo describieron como un chico tímido e introvertido, que disfrutaba esquiando y jugando baloncesto. Aseguran que admiraba a Michael Jordan y a Jean-Claude Van Damme, que le gustaba ponerse zapatos de marca, que era apasionado a los videojuegos y a las películas de acción. Y aunque su padre intentó que pasara desapercibido, el derroche de lujos, choferes y sirvientes al servicio del muchacho despertó sospechas entre los profesores y alumnos.   

No se sabe si por eso o por su bajo rendimiento escolar, el joven retornó a su país e ingresó al Colegio Nacional de Guerra, para empezar una acelerada preparación militar.

Lo cierto es que su camino al trono se empezó a gestar lentamente por descarte de sus dos hermanos mayores. Kim Jong Nam, de unos 41 años y quien venía preparándose para suceder al líder, fue arrestado en 2001 tratando de ingresar con documentos falsos a Japón, junto a su familia y sin escolta. Aunque intentó explicar que solo quería visitar el parque de atracciones Tokyo Disneyland, fue deportado a China. Aún no se han despejado las sospechas de que quería desertar con su esposa y su hijo.

El segundo de los hermanos, Kim Jong Chul, fue descartado dos años más tarde por cuenta de la publicación de un libro de un sirviente que desertó y reveló los más oscuros secretos de la familia. Con afirmaciones como “es demasiado afeminado”, “es como una muchachita”, “no está capacitado para el liderazgo”, sepultó las opciones de Chul y encumbró al hermano menor de quien dijo “era la viva imagen de su padre. Tiene soberbias aptitudes físicas, es un gran bebedor y nunca admite la derrota”. El destino estaba sellado a favor de Kim Jong Un.

En 2008, con la enfermedad de Kim Jong Il, el camino estuvo despejado y el hoy líder apareció, como de la nada, junto a su padre. La sorpresa fue grande, porque hasta ese momento solo se conocía una fotografía de mala calidad, en blanco y negro y que lo mostraba como un niño sonriente de diez años.