Maxim Molokoedov, de mula a futbolista profesional

No es usual que deportistas europeos migren a Latinoamérica, pero hay excepciones como la de este centrocampista ruso que, luego de estar encarcelado por narcotráfico, fue fichado por Santiago Morning. El futbolista más famoso de Chile.  
Maxim Molokoedov, de mula a futbolista profesional

“La Brigada Antinarcóticos decomisó 6 kilos de cocaína ocultos en libros, al arrestar en las últimas horas a un ciudadano ruso”, escribió La Nación el 21 de julio de 2010. “Identificado como M. Molokoedov, fue descubierto en el Aeropuerto de Santiago”, se lee posteriormente. En el resto de la noticia del diario chileno no se dan detalles del caso, apenas informa el suceso haciendo énfasis en la nacionalidad del capturado.  Dos años después el caso revivió. El nombre Maxim Molokoedov se volvió familiar para los andinos. El reo, que cumplía en la cárcel Ex Penitenciaría una pena de tres años y un día, iba a salir como quien tiene que hacer una diligencia. Juan Ignacio Piña, Ministro de Justicia, le concedió un permiso hasta las tres de la tarde. Acompañado de dos policías, fue a las instalaciones del Santiago Morning, un equipo de fútbol que lucha por retornar a la primera división. ¿Qué iba a hacer un delincuente en la cancha de un club? Increíblemente, Molokoedov iba a entrenar. ¿Cómo consiguió que un equipo profesional le abriera las puertas? En Chile existe un plan de rehabilitación a través del deporte, que incluye visitas a los pabellones de reconocidos entrenadores. Claudio Borgui, ex timonel de la selección de ese país, descubrió a Molokoedov en una práctica.  Sus comentarios sobre el mediocampista hicieron eco en la junta directiva de Santiago Morning, que realizó las gestiones para probar las capacidades del ruso. ¿Las lograría superar?Antes de que lo capturaran, en su natal San Petersburgo jugó en el semillero del Dinamo Saint Petersburg y el Pskov 747. La suerte no lo acompañó y, al quedarse sin trabajo, se dejó seducir por el dinero fácil. La mafia le prometió un apartamento a cambio de transportar 6 kilos de cocaína desde Ecuador hasta Rusia. De haber pasado los controles de Santiago, posteriormente se las vería con los de Madrid. Pero no pudo cumplir el trayecto y, sin hablar español, empezó tras las rejas una nueva vida en Suramérica.Su primer entrenamiento fue el comienzo de su redención. Borgui no se equivocó al recomendarlo y, sin debutar, se convirtió en “el futbolista más famoso de Chile”, como lo señaló Hernán Ibarra, quien era el técnico del Santiago Morning. A pesar de que no pudo ser inscrito para participar en el torneo de ascenso, continuó poniéndose en forma semanalmente, siempre bajo estricta vigilancia. Disputó amistosos y el último septiembre debutó en la Copa Chile, un certamen cuyo formato permite enfrentar a equipos de primera y segunda división. Siendo reo, jugó cincuenta y cinco minutos en el triunfo 2 a 1 sobre Unión La Calera. Como si esto fuera poco, lo mejor estaba por venir. Teniendo la posibilidad de recibir un indulto para regresar a Rusia antes, decidió cumplir los tres años y un día de condena para que el equipo finalmente lo fichara. A finales de febrero el gobierno de Sebastián Piñera organizó una ceremonia en la que se le concedió el permiso de trabajo por un año. Su salida sin escoltas de la carcel Ex Penitenciaría, la firma del contrato que leyó con detenimiento debido a su limitado español (se expresa en coa, la jerga callejera chilena que aprendió en la cárcel) y su alojamiento en un hotel del presidente del Santiago Morning, fueron las tres primeras cosas que hizo al volver a la libertad.Aunque a su equipo le cuesta mantenerse en los primeros puestos, Maxim Molokoedov no se cambia por nadie. Luego del receso futbolístico a mitad de año, visitará a su madre en San Petersburgo. ¿Le dirá que su equipo volverá a primera división? Probablemente será muy prematuro saberlo, lo cierto que es por lo menos podrá volver a verla.