“El presidente Santos me prometió una casa y no ha cumplido”: Jhonatan Romero

El boxeador, que actualmente se prepara para defender el título, le confesó a CROMOS que espera que el presidente Santos y la Gobernación del Valle hagan realidad lo que le prometieron cuando obtuvo el cinturón dorado de la Federación Internacional de Boxeo.
“El presidente Santos me prometió una casa y no ha cumplido”: Jhonatan Romero

Todos los días, de 4.30 a.m. a 7.30 a.m y de 10.30 a.m a 1.30 p.m, Jhonatan 'Momo' Romero tiene cita con Orlando Pineda, su entrenador desde que Billy Champs, uno de los principales impulsores del boxeo en Colombia, decidió apostar por su talento. Aunque todavía falten más de dos meses para subirse al cuadrilátero, este caleño no escatima esfuerzos para prepararse como el número uno en las 122 libras que es.

“Al principio no lo podía creer, ahora estoy enfocado en la defensa del título”, dijo Romero en exclusiva a CROMOS. “Desde que soy campeón la vida me ha cambiado para bien. Aspiro a tener más triunfos para que la gente esté orgullosa de mí y de su país”.

Muestra de que la vida le ha cambiado es que ya lo saludan en la calle. El púgil, que creció en el Retiro, uno de los barrios más peligrosos de Cali, en una noche pasó del anonimato a los periódicos. Después de la madrugada del 17 de febrero, en varias ciudades del país organizaron eventos para reconocer su logro. Según Romero, la Gobernación del Valle y el presidente Juan Manuel Santos, además de felicitarlo en Cali y Bogotá, le prometieron ayudarlo con lo que más necesita: una casa y un carro para su familia.

A pesar de que no le dieron plazos para que sus palabras se transformen en hechos, 'Momo' se muestra dolido. “Me siento frustrado porque el presidente Santos me prometió una casa para mi mamá y hasta el momento no se ha manifestado. Yo no digo que me la dé, solo quiero que me diga por qué no ha cumplido. La Gobernación del Valle también me prometió un carro y de ellos tampoco sé nada”, manifestó el viernes pasado, posterior a un entrenamiento.

Desde que es el nuevo monarca supergallo, ha pasado por otras situaciones que no pensó enfrentar. El fallecimiento de Billy Champs debido a una infección pulmonar lo sorprendió el domingo 31 de marzo. “Su muerte me dio duro, él siempre confió en mí y la mejor manera de honrarlo es ganando a mediados de año en Las Vegas”. ¿Podrá hacerlo? En caso de retenerlo, “Momo” Romero estaría siguiendo los pasos de Antonio Cervantes, el primer nacional en conseguir hazañas mundiales en 1972 y 1977. “A nivel deportivo quiero igual a Kid Pambelé. Mi meta es mantenerme en el primer puesto”, afirma.

 

El día que Colombia volvió a tener un campeón mundial

La madrugada del 17 de febrero de este año, en el Auditorio Municipal de Tijuana, México, un grupo de compatriotas se apiñó en la esquina del ring donde se disputaba el cinto supergallo de la Federación Internacional de Boxeo. El único que estaba sentado, luciendo una pantaloneta dorada y haciendo esfuerzos por respirar, era Jhonatan “Momo” Romero; a su izquierda estaba Orlando Pineda, quien no dejaba de darle indicaciones. “Javeo abajo, recto, cruzado”, fue lo último que le dijo luego del sonido de la campana.

Corría el quinto round y un corte en la ceja del local Alejandro López reflejaba el desarrollo de la pelea. La potente derecha de Romero se había movido tanto que, de haber impactado una puerta de madera, seguramente ya la habría derribado. Profesionalmente, hacer un corte con un guante de boxeo es tan difícil como lograr un nocaut. La defensa de López se había abierto en más de una ocasión debido al jab zurdo de Romero.

A esas alturas, el comentarista y el analista de la cadena Univisión afirmaban que el vallecaucano llevaba la batuta. Su altura, sumada a la agilidad de sus movimientos, las estaba aprovechando. Por la pequeña herida de López quería ganar el combate de su vida. Si conservaba el ritmo y la confianza, por primera vez se calzaría el cinturón que lo volvería famoso como Antonio Cervantes “Kid” Pambelé en 1972. 

“No está peleando como un típico mexicano” y “es muy limitado en recursos” fueron los comentarios de los presentadores de televisión sobre López. ¿No era su noche porque estaba desconcentrado o porque Jhonatan “Momo” Romero lo estaba arrollando? La superioridad del visitante se notó a lo largo de los doce asaltos y muestra de ello es la calificación de los jueces, que decretaron un 2 a 1 a su favor. Los tijuanenses, entre aplausos y mofas, fueron testigos de cómo un colombiano de 26 años hizo de las suyas en México, una de las potencias del deporte de las narices chatas.