Liga de Campeones: las caras de la final

Estas son las otras historias que superan lo futbolístico de algunos deportistas de Borussia Dortmund y Bayern Munich, los dos equipos que se jugarán el trofeo de la Liga de Campeones de Europa. Véalo hoy a la 1:30 p.m. por www.golcaracol.com
Liga de Campeones: las caras de la final

A pesar de ser un partido disputado por equipos del mismo país, a la cancha saltarán jugadores que cruzaron distintos caminos para hacer la presentación de sus vidas. Los planteles de Borussia Dortmund y Bayern Munich están compuestos por estrellas de todas las latitudes que tienen un pasado que no todos conocen.

A continuación les mostramos algunos deportistas cuyas historias superan lo futbolístico.

 

Jakub B?aszczykowski

Cuando tenía once años fue testigo de una macabra escena: vio cómo su papá apuñaló a su madre. “Al principio era algo que nunca quise mencionar. Traté de olvidarlo, pero no pude. Pero ahora estoy lo suficientemente maduro para hablar de ello”, declaró en el 2012. Quince años pasó este mediocampista sin ver a su padre, que murió recientemente. Su dolor no le impidió ir al funeral. Para los que no saben, B?aszczykowski es el jugador más emblemático de Polonia, incluso por encima de Robert Lewandowski. Cada que convierte un gol, sobre todo con su selección, levanta las manos hacia el cielo para homenajear a su mamá.

 

Franck Ribéry

Este talentoso volante francés sufrió un accidente automovilístico cuando tenía 2 años. Sus cicatrices en el rostro, desde que se volvió una estrella mundial, se convirtieron en su marca. Su baja estatura contrasta con la rudeza que transmite cuando corre por el centro del campo. Quien no lo ha visto jugar piensa que es un jugador recio, pero es todo lo contrario: tiene un envidiable dominio con el balón, sobre todo cuando acelera para atacar en diagonal. Su estadía en Turquía durante tres años (jugó en el Galatasaray) lo influyó para que se hiciera musulmán en el 2006. Cada vez que el Bayern Munich celebra sus campeonatos, es frecuente ver a Ribéry, a diferencia de sus compañeros, que sí toman cerveza, con una botella de agua o con una bebida gaseosa. Su religión le impide consumir bebidas alcohólicas.

 

Neven Suboti?

El central del Borussia de 25 años transmite la seguridad de un veterano. Aunque nació en Bosnia, desde el 2008 defiende los intereses de la selección Serbia. En 1993, en plena desintegración de Yugoslavia, se radicó con su familia en Alemania. Al terminar su permiso de residencia, los Suboti? no regresaron a la convulsionada Bosnia, sino que emigraron a Estados Unidos. Vivió en Utah y Florida; en este último estado alcanzó a jugar a nivel universitario. En ese entonces viajó con la sub 17 norteamericana a Holanda para disputar un torneo internacional. Su buena presentación llamó la atención de 1. FSV Mainz 05, cuadro alemán en el que jugó una temporada antes de irse al Dortmund.

 

Jérôme Boateng

Este berlinés tiene un hermano medio que también es futbolista. Desde Suráfrica 2010 ambos vienen siendo protagonistas no por lo que pueden hacer en una cancha, sino porque, además de defender a países distintos, no se hablan. Jérôme, que pertenece al Bayern Munich, abraza su origen africano, pero defiende la bandera de su país, el mismo de su madre. Kevin Prince, que actualmente milita en el Milan, piensa lo contrario, por eso, aún sin pisar Ghana (nació en Berlín), hace tres años pidió la nacionalidad para bailar al ritmo de sus raíces paternas. Los dos, a pesar de crecer en barrios distintos, iniciaron su carrera en el Herta Berlin. Pero sus personalidades los llevaron por caminos diferentes. Solo en una oportunidad se han visto las caras desde que Kevin Prince se naturalizó ghanés. Fue en el mundial de Suráfrica en un partido que finalizó 1 a 0 a favor de los teutones. ¿Volverán a tener una vida de hermanos, como cuando estaban en las inferiores del Herta? Eso está por verse.

 

Jürgen Klopp

“Un entrenador de la calle”, así definió El País de España al técnico más famoso de Alemania. Klopp, que está casado con una autora de novelas infantiles, es capaz de reír durante una final. Quienes conocen su trabajo saben que detrás de su carisma hay un profesor tácticamente igual de riguroso a Jupp Heynckes, el timonel del Bayern Munich. En el Mainz, el equipo de sus amores, desarrolló toda su carrera como futbolista. Al colgar los guayos las directivas lo nombraron manager. Tras casi ocho años de asesoría, el Borussia Dortmund lo contrató como entrenador. Los resultados de su desempeño empezaron a darse en el 2011, cuando se coronó campeón de la Bundlesliga y la Copa Alemana. La Final de la Champions League es lo único que le falta para ser el mejor. Por su forma de ser hay quienes dicen que no parece alemán, pero es todo lo contrario: dentro de la cancha procura que no se le escape nada para después reír en rueda de prensa, luego de una victoria.

 

Nuri ?ahin y ?lkay Gündo?an

Estos alemanes físicamente son muy parecidos. Lo único que los une son sus orígenes turcos. En el 2010 coincidieron en el ascendente Borussia Dortmund. Gündo?an, procedente del 1. FC Nürnberg, llegó a darle una mano en el mediocampo al habilidoso ?ahin, una de las estrellas de la selección Turquía. Y se supieron entender, tanto que ?ahin brilló y rápidamente fue transferido al Real Madrid. ¿Por qué Gündo?an, como ?ahin, no se decidió por la selección alemana? Tal vez, al igual que Jérôme Boateng, abraza su origen, pero se siente más del país donde nació. ¿Cuántos jugadores nacidos en Alemania pueden representar a Turquía? Tal vez muchos, pues en los sesentas y setentas los habitantes de esa nación emigraron para ser parte del progreso de la primera economía de Europa.