Francisco Aristizábal puso a brindar con aguardiente a los chinos

Este comerciantes lleva dos años exportando aguardiente y ron a China. Historia de un comerciante visionario.
Francisco Aristizábal puso a brindar con aguardiente a los chinos

“Donde está la gente, está la plata”. Con esa idea cavilando en su cabeza, Francisco Aristizábal, gerente de la fábrica de licores Puro Colombia, atisbaba años atrás que el próximo paso de su empresa sería la exportación de aguardiente y ron a China, un país con una población que actualmente roza los 1.344 millones de habitantes.Con 35 años de experiencia como distribuidor de licores en el país, Aristizábal conocía como pocos las restricciones regionales para la fabricación de licores y lo difícil que resulta abrir nuevos mercados. Así que en 2004, al lado de su esposa Mónica y sus dos hijos, se volcó en la tarea de desarrollar un producto nacional que, con los 29 grados de alcohol propios del aguardiente, conservara una sensación suave al paladar. Realizaron pruebas en diez departamentos y, al cabo de dos años, desarrollaron la receta de aguardiente –con una secreta composición de anís– en un envase que además emulaba la figura estilizada de los tequilas mexicanos y el ron cubano.“No fue fácil al principio”, recuerda Aristizábal, pero el tiempo se encargó de mostrar que su fórmula funcionaba: en 2012 vendió 500.000 botellas, que le significaron un ingreso de 13.000 millones de pesos. Luego seguiría la exportación a Toronto y New Jersey, en parte por la necesidad de diversificar los mercados y lo difícil que resulta abrirse paso en el mercado local: “En Colombia es más fácil exportar que hacer industria en la regiones, hay mucha envidia y persecución –explica Aristizábal con un acento a medio camino entre su origen antioqueño y su vida de 40 años en el Valle del Cauca–. En el extranjero lo que importa es cumplir con los requisitos, pagar los impuestos y ya está”.Para exportar a China se demoró cuatro años en gestionar todos los permisos. En el entretanto, envió 50 cajas para muestras y estudios de mercado, pero en la aduana las destruyeron porque no tenían los permisos completos. “China es un país muy fuerte para exportar sus productos, pero para importar productos acabados es muy estricto”, comenta Edwin Herrera, jefe de comercio exterior de la empresa.

la foto chinaLa presentación de Puro Colombia, durante la feria de comercio internacional en la provincia de Quanzhou, China.

 

Al final, logró el aval para exportar a China. En 2011 vendió a la ciudad de Quanzhou 57.600 unidades (5 contenedores) por valor de 230.000 dólares. Con un precio en tiendas de cadena muy competitivo, según Herrera: 90.000 yuanes, el equivalente a 35.000 pesos colombianos.Aristizábal sabe bien los ingentes montos que ha tenido que invertir para echar a andar la rueda. Solo al cabo de 10 años, en 2016, habrá alcanzado el punto de equilibrio. En el camino ha aprendido a conocer los comportamientos del consumidor chino: el aguardiente no lo consumen puro, sino como mezclador en coctelería, mientras el ron compite a la par con los tequilas y el whisky. “Tenemos que hacer crecer el país con industria” dice Aristizábal, mientras se apresta a revelar su próximo reto: fabricar cerveza en su nueva planta en Chocó, para exportarla a la Unión Europea. El secreto, como él dice, es “empujar el barco sin mirar atrás”.