Hace 25 años falleció de Don Ramón

 Don Ramón, uno de los personajes más queridos de la historia y el amigo eterno de todos, cumple 25 de años de muerte. Cromos recuerda al icónico actor. 
Hace 25 años falleció de Don Ramón

A los 64 años de edad y cuarenta de vida artística (su primera película, "Calabacitas tiernas", data de 1948), Ramón Gómez Valdez Castillo (Ramón Valdez) falleció en Ciudad de México, víctima de un paro cardíaco que lo fulminó mientras se recuperaba de una fractura de coxis padecida dos meses atrás en Lima. Nunca supo que en 1986, al ser operado del estómago, los 74 médicos le encontraron cáncer. Intérprete de "Don Ramón" en la serie "El chavo del ocho'', dejó millares de admiradores y amigos que se ganó con su profesionalismo y su extraordinaria capacidad de comunicación.

 

De familia de actores, se hizo al lado de sus hermanos Germán, "El loco" y Tin Tan, quienes hicieron época en el cine mexicano con su comportamiento --en escena desenfadado, reflejo de la idiosincrasia del mero pueblo. Su primera película fue en 1948, "Calabacitas tiernas", comienzo de otras que agotaron taquilla, como "Charro de levita", "Novia a la medida", "La marca del zorrillo", "Simbad el mareado", "Ay amor" y cuarenta y cuatro más. En 1978 fue condecorado con la medalla "Virginia Fabregas", al cumplir sus treinta años de labor artística.

 

Era considerado uno de los grandes dentro del elenco de estrellas de su país, al lado de Mario Moreno -"Cantinflas"-, Pedro Infante, Silvia Pina! y otros. Pero su área de trabajo no se limitó sólo al cine. También estuvo vinculado a la televisión y al mundo del circo, donde se desempeñó por varios años. En la pantalla chica sobresalió con el grupo que lidera aún Roberto Gómez Bolaños, donde se consolidó como actor cómico interpretando roles en "Chespirito", "El chavo del ocho" y "El chapulín colorado", de amplia difusión en América Latina. Los niños de Colombia lo recuerdan con agrado y nostalgia por su papel como Don Ramón, en "El chavo del ocho".

 

Don Ramón era un personaje de barriada, ingenuo, un tanto infantil dada su edad, desempleado, soñador, inventor de fantasías para sobrevivir sin caer en las telarañas del tedio; de alma generosa, dado a los demás, padre de La Chilindrina (perspnificada por María Antonicta de las Nieves), una niña precoz, altanera, masculinizada en su trato con Jos demás niños del medio pobre donde viven, compasiva con su padre y vivaz desde todo punto de vista.

 

OJOS LUCIFERINOS

Don Ramón era esa clase de seres que asume la vida deportivamente, resignado a su suerte, blanco de bromas del Chavo, de Kiko, de la Bruja del 71, del señor Barriga (a quien nunca le pagó arriendo porque jamás tuvo con qué), de doña Florinda y del cartero. Tal vez el único que nunca. le faltó al respeto ni Jo hizo víctima de tratada alguna, fue el profesor Jirafales. En la vida real, Ramón Gómez Valdcz Castillo no difería mucho de Don Ramón en 'el sentido de su enorme humanismo y don de gentes. Es evidente que el actor le prestó  al personaje parte de su sentir y ser.

 

Cuando en 1978 visitó nuestro país ese elenco, invitado por la Fundación Solidaridad por Colombia, para atraer gente en su caminata anual, un grupo de niños integrantes del "Noticiero Infantil", de la Programadora NTC, el primero en su género aquí, fue a entrevistarlos. La máxima atracción era Gómez Bolaños, quien caracteriza a El Chavo. Pero los pequeños lo encontraron adusto y muy lejano a la apariencia que reflejaba en su rol. En cambio Ramón Gómez Valdez se entregó de lleno a ellos, dialogó de tú a tú, rio, les narró anécdotas de su vida y de su trabajo, compartió verdaderamente con sus admiradores un momento que ellos, hoy, recuerdan con agrado. 

 

Donr

 

Flaco como un demonio y con ojos azules luciferinos, de mediana estatura, levemente canoso, siempre sonriente y sin pose de actor reconocido, cada vez que salía a la calle o visitaba otro país, en lugar de esconderse o poner cara distante para evitar entrar en diálogo con los demás, cuando notaba que alguien lo había reconocido, tomaba la iniciativa de acercarse a saludar con la naturalidad de un viejo amigo. Tal actitud le costó el apacible aprecio de millares de admiradores, seguidores y amigos que lo estimaban más por el ser humano que por el farsante que trabaja con personalidades elaboradas para divertir al público. En México tuvimos la oportunidad de tratarlo y, por esas coincidencias de la vida, viajamos con él en el mismo avión que nos traía a Colombia. Ramón iba para Lima. 

Durante las cuatro horas largas de viaje conversó prácticamente con los ciento ochenta pasajeros. Todos comentaban esa admirable capacidad de comunicación. Porque no era el tipo que empezaba a pontificar acerca de sí mismo ni de sus roles, sino que más bien se interesaba por los demás, rompiendo el hielo a la primera frase y platicando (como dicen los mexicanos) con tal calidez y desenvoltura, que al momento del hasta luego uno sinceramente lamentaba no poder continuar en su compañía.

A PRUEBA DE CAJA DE PANDORA

 

Al enteramos de que don Ramón abandonó el reino de este mundo, nos comunicamos con María Antonieta de las Nieves (La Chilindrina) a Lima, donde está de temporada con el circo de los hermanos Fuentes Gasea, "El Circo de La Chilindrina", y supimos que al llegar a Lima y desembarcar, resbaló en la escalera y se fracturó el coxis. Estuvo varios días en observación y como la dolencia era delicada, fue llevado a Ciudad de México para ser puesto al cuidado de especialistas. De tal suerte que sus últimos dos meses de vida los pasó postrado, sin poder apenas moverse, soportando las incomodidades que una fractura de tal gravedad puede provocar. 

 

María Antonieta fue amiga muy cercana de Ramón, toda vez que fue su padrino de matrimonio. Cuenta ella que nuestro querido amigo dejó diez hi jos, siete del primer matrimonio y tres del segurulo: "El ya no trabajaba con el elenco de El Chavo ni en los ·otros programas de Gómez Bolaños, porque estos que ustedes ven actualmente fueron grabados hace más de diez años.

 

Ramón se retiró hacia 1979. Pero hay algo que muy pocos saben y es que hace dos años fue operado del estómago. Los médicos encontraron que tenia cáncer, nada más que él nunca lo supo. Jamás se lo dijimos. Pasaron los meses y como no volvió a quejarse, pues a todos se nosolvidó".

  

Antes del accidente, trabajaba con Carlos Villagran (Kiko) en "A qué Kiko", serie que transmitía el canal 7 de la cadena Imevisión. La noche del lunes 8 de agosto falleció, no por la fractura, ni por el cáncer que desconocía llevaba en su estómago: Un paro cardíaco lo fulminó en su lecho de convaleciente. Al día siguiente fue sepultado en el Panteón Mausoleos de San Angel, en la Sección de Actores. Millones lo lloraron. No sólo quienes eran sus familiares y amigos ni quienes pudieron departir con él, sino también quienes aprendieron a quererlo a través de Don Ramón. ese viudo solitario con hija insoportable, de quien todos se burlaban ignorando que tenía un corazón a prueba de Caja de Pandora.