La generación que encontró espacio en otro país

Andrés Marocco, el más reciente miembro del club de colombianos de ESPN, viajará el próximo 26 de marzo a Argentina y está feliz con el cambio radical que le ha dado a su vida. Hace un año comenzó a escribir columnas de opinión y a realizar algunas corresponsalías para el canal deportivo. Y le fue tan bien que hace un mes le propusieron trabajar de planta. Desde entonces el periodista, de 38 años, alista maletas para lo que será su gran salto a las pantallas de uno de los canales deportivos más prestigiosos del mundo.

En Colombia, como presentador del Canal 13, condujo el programa Pelotas junto a Antonio Casale y Martín de Francisco, y trabajó también en Caracol Radio. Dice que lamentablemente a los canales nacionales les da miedo apostar por los nuevos talentos y que a diferencia de acá, “en Argentina te hacen sentir importante desde el principio. Creo que somos el resultado de una generación poco reconocida por los viejos periodistas”, una generación a la que sí están apostando en otros escenarios tan importantes como ESPN.

El camino lo abrió Daniel Pérez hace poco más de un año, más exactamente el 11 de enero de 2008, cuando debutó como comentarista de partidos y presentador de las noticias del mediodía. Entre las muchas aventuras del año pasado, tuvo la oportunidad de comentar la Eurocopa y de foguearse en todos los temas deportivos internacionales que en Colombia no tienen tanta fuerza: “Ha sido una experiencia única, es un sueño hecho realidad”, cuenta el periodista, quien a sus 29 años logró cumplir el deseo de muchos otros colegas colombianos.

En 2007 el bogotano se enteró de que había una convocatoria y decidió enviar su hoja de vida. Un mes después le pidieron que enviara una prueba que él armó con apartes del noticiero que presentaba en Canal Capital y del programa Jugada Maestra, que también conducía.

Un tiempo más tarde fue llamado para hacer un casting en Buenos Aires, donde quedó preseleccionado. Al final del año le confirmaron la gran noticia de que lo querían dentro de sus presentadores de planta.

Aunque en Colombia no tuvo la oportunidad de trabajar en los canales privados, dice estar agradecido con los grandes periodistas nacionales que de alguna manera han sido sus maestros: “Al contrario de lo que piensan muchos, no creo que sean egoístas, a mí no me abrieron las puertas porque tampoco se las toqué”. Incluso Iván Mejía, con quien Pérez comparte una amistad que trasciende las diferencias de edad, le dijo que tenía el compromiso de liderar la nueva generación: “La edad no influye para nada, uno es bueno o malo, nada más”.

Tito Puccetti (38 años), quien presentaba noticias deportivas en Caracol Televisión, llegó a Buenos Aires a mediados de abril del año pasado para unirse al equipo del noticiero SportsCenter. Tan sólo dos horas después de haber aterrizado, tuvo que entrar a la mesa de trabajo a comentar sobre las eliminatorias al mundial.

En ese momento se dio cuenta de que la rutina de trabajo iba a ser totalmente opuesta a la colombiana, caracterizada porque los periodistas no tienen tanto espacio para discutir, las notas se hacen más rápido y por lo general son más pequeñas y menos investigadas. “Yo pasé de manejar una sección de 12 minutos usando telepronter a presentar un programa de una hora sin ayudas, comentando sobre las ligas del mundo en notas pregrabadas, utilizando voice over en directo”.

Piensa que una de las razones por la que gustan tanto los periodistas colombianos es porque están contagiados de la pasión deportiva que mueve al país. “Creo que a la hora de hacer las notas y presentar, lo hacemos con alegría y hasta con un poco de sabor”.

Vanesa Palacio, por su parte, llevaba diez meses presentando la sección deportiva en el noticiero de Teleantioquia y había hecho sus pinitos televisivos en Paisadeportes, un pequeño canal de Medellín. Aunque el registro y la soltura frente a las cámaras de la entonces estudiante de periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana, cautivó a los productores argentinos, la mayor sorprendida fue ella al confirmar que había sido seleccionada entre tantas otras niñas talentosas y con más experiencia que ella, que apenas iniciaba la carrera de periodismo.

Han pasado dos meses desde que llegó a Buenos Aires y la paisita de 22 años ya se siente como en su casa: “Ha sido un proceso de aprendizaje muy grande, me asesoran en todo y me han ayudado a adaptarme”. Dice que no se ha sentido discriminada en ningún momento por ser mujer, que tal vez esa diferencia sí se sentía más en Medellín, donde todavía no están muy convencidos de que las mujeres pueden contagiarse de la misma pasión por el deporte.

A pesar de la crisis que viven los medios de comunicación, los cuatro periodistas parecen haber sido tocados con la varita mágica del éxito. Con trayectorias que en Colombia no habían sido lo suficientemente mediáticas, luego de un trabajo arduo lograron el sueño de muchos: estar en un canal desde el que le pueden dar una proyección internacional a su carrera profesional. A excepción de Puccetti, los escogidos venían de canales regionales y pequeños, una condición que parece ser la mejor para ESPN, que precisamente busca rostros refrescantes y nombres nuevos que ellos puedan impulsar a través de su marca.

Bien sea por el acento neutro, la facilidad de pronunciación en otros idiomas o la versatilidad del periodista colombiano, lo cierto es que los productores internacionales se están fijando cada vez más en el talento local y en un estilo que cada día es más apreciado en América Latina.

Como presentadores de la cadena ESPN, cuatro periodistas colombianos se abrieron paso en el exterior en un género que ha sido más bien cerrado en Colombia: el deportivo.

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