Todo por amor

Estas estrellas dejan claro que cuando se trata de demostrar su afecto todo se vale y todo se puede.
Todo por amor

Beyoncé y Jay Z. Amor de quilates

Su canción Single Ladies no tiene nada que ver con su estado civil. Aunque lograron mantener su relación en bajo perfil durante cuatro años, el rapero y productor Jay Z se aseguró de que todos supieran que Beyoncé ya no estaba disponible. Un anillo de diamantes de 18 quilates avaluado en cinco millones de dólares fue prueba de amor suficiente para que la cantante dijera que si el cuatro de abril de 2008 en una pequeña ceremonia en Paris.

Angelina Jolie y Billy Bob Thornton. Amor de sangre

Para Angelina Jolie y Billy Bob Thornton la bendición de un sacerdote no fue suficiente para sellar su amor. Después de casarse en una pequeña capilla de las Vegas en el 2000, esta pareja decidió hacer un pacto de sangre que reflejara su pasión. Aunque a muchos les pareció un poco enfermo y grotesco, durante los tres años que estuvieron casados, cada uno tuvo un relicario colgado en el cuello con la sangre del otro. Aunque ya no están juntos no hubo devolución.

Elizabeth Taylor y Richard Burton. Amor de diamante

En 1974 Elizabeth Taylor comprobó que los diamantes son los mejores amigos de una mujer. Su quinto esposo, el también actor Richard Burton a quien conoció en el set de la película Cleopatra, se aseguró de que tuviera una pieza única: de 69 quilates y en forma de pera. Fue el primer diamante en el mundo en ser subastado por más de un millón de dólares por la casa Cartier. La mujer de ojos color violeta lo estrenó en la fiesta de los 40 años de la princesa Grace de Monaco.

Johnny Depp y Winona Ryder. Amor tatuado

Para el inolvidable Eduardo Manos de tijera, Johnny Depp, no hay nada más impersonal que un anillo. Por eso en 1990, tras cinco meses de salir con su compañera de reparto Winona Ryder, de quien aseguró era su alma gemela, decidió tatuarse “Winona Forever” en su brazo derecho. Según el actor, era la manera más real de demostrar su amor, así significara unas cuantas horas de dolor.

Katie Holmes  y Tom Cruise. Amor en el aire

Cuando el protagonista de Misión Imposible confesó estar enamorado de la también actriz Katie Holmes, 17 años menor, muchos aseguraban que era una estrategia publicitaria. Pero cuando se supo que le compró un jet para poder visitarla donde estuviera y asegurarse de que estaba bien, quedó claro que no pueden estar separados ni un minuto. El jet que se encuentra en un pequeño aeropuerto de Los Ángeles es perfecto para que Cruise deje personalmente a su esposa en los lugares donde ella está grabando. Sobreprotección o romanticismo, lo único cierto es que gracias a su precavido esposo, Katie Holmes no tiene que volver a preocuparse ni por trancones ni por llegar tarde.

Tiger Woods  y Elin Nordegen. Amor  de crucero

Para darle gusto a su esposa de entonces, la modelo sueca Elin Nordegen, una apasionada del buceo, Tiger Woods le mandó construir un yate de tres millones de dólares sólo para que ella pudiera descansar y disfrutar del mar mientras él jugaba. Solitude es el nombre del yate de 115 pies de largo con capacidad para 24 personas. Después se supo que fue utilizado por el golfista para contentar a su esposa tras los rumores de infidelidad que rodeaban al artista mucho antes de que se destapara su adicción al sexo.