¿El sucesor de Montoya? Omar Leal sueña con llegar a la Formula 1

Tiene 21 años, se llama Omar Leal y lleva más de media vida montado en un carro persiguiendo el sueño de llegar a la Fórmula 1. Ya ganó la Fórmula 3000 Europea y ahora sigue su carrera en la GP2.
¿El sucesor de Montoya? Omar Leal sueña con llegar a la Formula 1

Empezó como un juego de niños. Un curso en karts para distraer la atención de un niño inquieto de nueve años y satisfacer el gusto de un papá por las carreras y el vértigo. De ahí salió el colombiano que dentro de un año puede igualar los pasos de Juan Pablo Montoya y llegar a la Fórmula 1: Omar Julián Leal. A este bumangués las carreras de autos se le convirtieron en una obsesión tempranera. Mientras corría en el autódromo de Tocancipá, siguiendo el gusto que le encontró al curso infantil y muy alentado por su padre, un empresario de la categoría Panam GP Series lo vio y se lo llevó para México cuando apenas tenía 15 años.

El niño tuvo que dejar las aulas del colegio La Salle y empacar maletas para vivir solo y empezar, en serio y sin saberlo, una carrera llena de sobresaltos. La Panam GP Series es una categoría con carros tipo fórmula, pero con un motor más pequeño. Se corre durante un año, pero Omar era tan pequeño que solo le permitieron correr la mitad. Con eso fue suficiente. De las cinco carreras en las que compitió logró llegar al podio en tres. Y eso que sus contendores eran pilotos adultos, en promedio de 20 años.

Con semejante éxito, su siguiente paso fue Europa. Tenía 16 años cuando aterrizó en Italia, en un pequeño pueblo a orillas del mar Adriático llamado Viareggio, muy cercano a la famosa Pizza. Y llegó directo a la Fórmula 3000. Fue aceptado para hacer un test con el equipo Durango, a pesar de su juventud. “Se reían de mí porque era chiquito y flaquito, pesaba como 50 kilos”. Lo aceptaron en una reñida prueba con nueve pilotos más.

El primer año fue durísimo. No podía con el carro (la fuerza que ejerce un carro de 650 kilos de peso a casi 300 kilómetros hora). “Fueron meses de lágrimas porque me ganaban todo el tiempo. En cada vuelta me cogían hasta cuatro segundos. Descubrí que tenía que prepararme físicamente y fui al gimnasio”. Ese primer año ganó 10 kilos. Al siguiente año, en septiembre de 2008, recién cumplidos los 18 años, ganó el campeonato.

Ahora está en el gimnasio todos los días, desde las ocho de la mañana hasta las siete de la noche. Sigue una intensa preparación mental y una fuerte rutina cardiovascular. Hace un triatlón que incluye 50 kilómetros de bicicleta, 1.3 kilómetros nadando y 3 más corriendo, además de 90 kilómetros de bicicleta adicionales. Según su entrenador, un piloto debe ser fuerte pero no puede ser muy pesado porque pierde maniobra el carro.

Ese triunfo le dio alas para volar y cambiar de categoría. Se fue al World Series de Renault, donde, otra vez, se encontró con los problemas. Dice que tal vez se equivocó de equipo para asumir este nuevo campeonato. El caso es que solo llegó al podio una sola vez, en Budapest. Lo que le dejó fue la experiencia de, siendo el más joven en esta categoría, haber conocido y compartido con corredores de la talla del español Jaime Alguersuari, quien llegaría después como el piloto más joven a la Fórmula 1, con solo 19 años, y el australiano Daniel Ricciardo, seleccionado después por la escudería Red Bull para su programa de jóvenes pilotos.

Al siguiente año se pasó al equipo Drako, el ganador del campeonato, y logró estar dentro de los cinco primeros al comenzar la temporada 2010. “Después hicimos un cambio en el carro que no funcionó y en las últimas tres carreras no me fue bien”. Los triunfos el año pasado llegaron por cuenta de su participación en otra competencia, Auto GP: ganó el circuito de Navarra de principio a fin, venciendo al líder del campeonato, Eduardo Piscopo, y a Romain Grosjean, expiloto de Fórmula 1. En Monza quedó en cuarto lugar, e hizo la segunda vuelta más rápida.

Este año, Omar entró a la GP2, la categoría que antecede la Fórmula 1. Y ha corrido siete de las nueve carreras programadas para esta temporada. Aunque está feliz con sus resultados, espera mucho más para la temporada 2011. “Ha sido un año de aprendizaje, logré dos novenos puestos, la segunda vuelta más rápida en Nurburgring, Alemania, y la tercera más rápida en Silverstone, Inglaterra”.

Con sus 21 años, Omar sigue siendo el más joven en esta categoría, donde el suizo Grosjean sigue siendo el mejor, con 26 años. Su carrera hacia la Fórmula 1 está en la recta final. Según sus cuentas, le queda un año para saber si logra o no su objetivo.

“Si de la GP2 uno no pasa a la Fórmula 1, no hizo nada”, sentencia. Dice que este año es de los errores y que el próximo será para ganar. Su sueño es entrar a un equipo de media tabla para empezar a obtener puntos y lograr que una escudería de punta se interese en él.

“Aquí tienes que ser el mejor lo más rápido posible”, explica. En este mundo de las carreras de carros ser joven vale mucho y Omar Julián no quiere perder tiempo. La competencia para obtener el fichaje de un equipo bueno es a muerte y no puede darse el lujo de pasar otro año sin llegar al podio. Ni por sus papás ni por sus patrocinadores. Pero sobre todo por él, que ha sacrificado su juventud, su familia y la posibilidad de estudiar por llegar a la Fórmula 1.

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