Jeff Daniels: Un presentador insufrible

Con su protagónico en The Newsroom, ha causado conmoción porque toca las fibras más sensibles del mundo detrás de cámaras de los noticieros. Arrogante y provocador.
Jeff Daniels: Un presentador insufrible

“¿Qué hace que Estados Unidos sea el país más grandioso del mundo?”, se preguntan varios panelistas en un debate televisivo. Tras una breve pausa, el moderador toma la palabra para irse lanza en ristre contra los participantes y demostrar, con cifras de analfabetismo e ingreso per cápita en mano, que el país anglosajón está lejos de ocupar el lugar privilegiado que cree tener. 

Así, con una escena tan polémica como inquietante, inicia The Newsroom, la más reciente apuesta televisiva de HBO que, a modo de crítica y de parodia, devela el mundo detrás de cámaras que se teje en el canal de noticias televisivo Atlantic Cable News.A la cabeza de la serie está el ya legendario Jeff Daniels. Un actor con grandes visos en la pantalla grande en películas como Las horas (2002) y Una historia de Brooklyn (2005), que en esta ocasión interpreta a Will McAvoy, un “exitoso” e insufrible presentador de noticias al que todo su equipo de trabajo odia por su frivolidad, su egocentrismo y sus caprichos.  

“Sin duda, Will es una puta del rating. Y ha tenido mucho éxito. Tiene una cuenta bancaria para demostrarlo, porque su audiencia es fuerte. Sin embargo, las noticias por cable en el mundo de hoy están preguntándose ¿Dónde está la verdad? ¿Hasta dónde darle el giro? Todas las cadenas de noticias saben que si tratan ciertos temas disparan los ratings. Y a Will le gusta eso”, dijo Daniels al portal A.V. Club, en referencia al papel que interpreta.Will, el personaje de ficción, aunque bien podría parecer una figura clásica y universal en el esquema jerárquico de cualquier empresa, no obstante, ha suscitado airadas reacciones de reconocidos personajes en los medios. Keith Olbermann, presentador de la cadena MSNBC, lanzó duras críticas a Aaron Sorkin, el creador de la serie, aduciendo en el diario The New York Times que existían muchos “paralelismos” de la serie con su vida personal.  

Sorkin salió al paso de las críticas manifestando que no se trata de un asunto personal y que la pretensión de la serie no es más que mostrar el choque de egos y las presiones políticas, comerciales y corporativas que se entretejen en el día a día de un noticiero. Una idea más en la variopinta trayectoria de Sorkin como guionista de películas y series como Algunos hombres buenos (1992), La Roca (1996), The West Wing (1999-2006) y la Red Social (2010).Para Daniels este papel, más allá de la polémica que ha generado en los medios, significó un reto actoral debido a que los diálogos escritos por Sorkin, además de su contenido literal, tienen un ritmo y una velocidad propios de los debates televisivos, que le exigieron memorizar las frases sin improvisar, proyectando una musicalidad a la vez: “Hay muchos diálogos en los guiones, y está el diálogo y el ritmo que Aaron te pide que logres entre las líneas. Hay una musicalidad en eso. Si lo haces despacio, no suena como él lo escribió, y las voces suenan atropelladas, así que no lo haces adecuadamente”. 

Las reacciones de la serie son encontradas. Los Angeles Times vaticinó que se trata de una serie destinada a convertirse en un clásico de nuestro tiempo. La revista Time, por su parte, criticó la arrogancia y el exceso de diatribas en el guión. Por lo pronto, lo más de 2,1 millones de televidentes que registró la serie en su primera emisión, tendrán la oportunidad de ver, en los diez capítulos de la primera temporada, como el irascible presentador Will McAvoy se transforma en medio de peripecias e infortunios, y logra hacer duelo por su propio ego.

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