Mike & Molly, una comedia de peso

El programa toca un tema tabú en la televisión: la obesidad. Una historia de amor en la que los gordos dejan de ser los personajes divertidos para ser protagonistas.
Mike & Molly, una comedia de peso

Hay historias de amor entre niños, adolescentes, divorciados, viudos, personas de la tercera edad o interraciales. ¿Y entre gordos? También, pero rara vez se muestran en televisión. Mike y Molly, dos personas con sobrepeso que se enamoran delante de millones de televidentes, están dispuestos a cambiar la tradición.

Mike & Molly, la comedia que en Latinoamérica presenta el canal Warner, cuenta una historia típica en su estilo: muestra con humor la realidad del amor contemporáneo, los problemas cotidianos y las relaciones familiares. La diferencia es que la pareja central no responde a la estética dominante en la televisión, la de mujeres estilizadas y hombres atléticos. Tampoco son los personajes estereotipados de gordos buena gente.

Mike es un policía de Chicago que siempre está haciendo dieta y soportando con resignación el mundo hecho para flacos. Molly es una alegre maestra que lucha por perder calorías y hace bromas sobre sus curvas, mientras sufre a una mamá que le insiste que ella “sólo es una mujer de huesos grandes”.

Esta historia de amor entre dos gordos es una de las apuestas de la temporada. En Estados Unidos, donde se emite desde septiembre, ha tenido posiciones encontradas. Y no hay otra razón que haberse salido del esquema, para darle espacio, con humor y sin rodeos, a una realidad de ese país: la obesidad. El problema es alarmante. De una población de 310 millones de personas, dos tercios tienen algún problema de sobrepeso. Y los niños, ni se diga: el 17% de ellos ya es obeso.

Mike (Billy Gardell) y Molly (Melissa McCarthy) se conocen en una reunión de Comedores Compulsivos Anónimos, un grupo de apoyo para personas obesas, y se enamoran riéndose de sí mismos. De paso, muestran que detrás de su apariencia están los mismos sentimientos y valores de cualquier persona.

Estos personajes tienen antecesores gordos en la pantalla, como Roseanne Barr en el show Roseanne, o Doug, de The King of Queens; y, recientemente, Jane Bingum, la exitosa abogada de Drop dead diva, cuyo cuerpo de talla grande recibe el alma de una aspirante a modelo que muere en un accidente. Pero el conflicto va más allá de la apariencia.

Por eso, desde que comenzó Mike & Molly la discusión se desvió hacia si resulta positivo hacer bromas sobre los obesos, en un país que habla políticamente correcto y evita mencionar en una conversación o en televisión la palabra gordo.

Pero este mismo debate no se ha dado cuando se hace humor con grupos marginales como los nerds, los feos o los hispanos. Una actitud que evidencia que los estadounidenses no siempre quieren reconocerse en la pantalla.

La pareja luchará por conservar su amor por encima de su apariencia, pero con un elemento dramático positivo: Mike y Molly no se rendirán frente a su lucha por perder peso. Algo que la crítica ha destacado, pues podría estimular a muchos obesos a darse una oportunidad en el amor. Esta comedia podría demostrar que el peso y el tamaño pueden ser objeto de bromas, y que el humor, en general, ofrece una manera muy acertada de ver la realidad .

Temas relacionados